Capitán del Espacio cumple 60 años: 8 claves del éxito del “mejor alfajor del mundo”

Para su devotos consumidores, es el mejor alfajor del mundo. Es que Capitán del Espacio es mucho más que dos tapitas bañadas en chocolate y rellenas de dulce de leche. Más que una golosina es un objeto de culto, un símbolo del conurbano, un emblema de la infancia de miles con un gran capital nostálgico.

Rico y barato (aunque no fácilmente accesible), Capitán del Espacio nunca se valió de campañas publicitarias y sin embargo, consiguió competir en las grandes ligas del mercado junto a las primeras marcas. Sus fans llegaron a coronarlo campeón en un virtual «Mundial de alfajores» organizado por un blog en el año 2006, donde consiguió más votos que rivales como Jorgito y Terrabusi.Capitán del Espacio, blanco y de chocolate.

Capitán del Espacio, blanco y de chocolate.

Su 60 aniversario es una gran noticia porque habla del éxito de una pequeña empresa del conurbano. También es una buena excusa para recorrer la historia y el fenómeno de este ícono popular que en breve deberá alterar por primera vez en su historia su clásico packaging.

8 claves del éxito del alfajor Capitán del Espacio

1. El origen

La historia de esta emblemática golosina de zona sur de la Provincia de Buenos Aires arranca un 2 de febrero de 1962 en Ezpeleta (Quilmes) con la sociedad formada entre el empleado de un frigorífico, Ángel de Pascalis, y su vecino Arturo Amado, repartidor de leche. Un año después la empresa se amplió y se mudó a Bernal Oeste. Desde 1972 está sobre la calle Gran Canaria, en Quilmes.Ángel de Pascalis, creador de Capitán del espacio. Foto: Germán G. Adrasti

Ángel de Pascalis, creador de Capitán del espacio. Foto: Germán G. Adrasti

2. El sello de autor

La sociedad finalmente se disolvió y De Pascalis quedó al frente de la compañía hasta su fallecimiento en 2012. El creador de Capitán del Espacio murió a los 86 años, soltero y sin hijos. La obsesión por hacer un producto que supere a sus competidores y cuya receta se mantenga inalterable es la impronta legada por el primer dueño.

3. La marca

Capitán del espacio primero fue bautizado con un nombre en árabe. Pocos meses más tarde, De Pascalis decidió cambiarlo. “El nombre anterior no se entendía. Elegí Capitán del Espacio porque en esa época se hablaba de que el hombre llegaría a la luna”, contó el padre de esta famosa golosina a Clarín en 2008, en la que tal vez haya sido la única entrevista que dio en su vida.Una foto histórica de la elaboración de Capitán del Espacio.

Una foto histórica de la elaboración de Capitán del Espacio.

4. La mística

Capitán del Espacio nunca precisó publicidad. Se convirtió en un emblema kioskero de zona Sur gracias al boca a boca y llegó a todo el país aunque en cantidades limitadas. A pesar del crecimiento de la demanda, la fábrica no aumentó el volumen de producción. El antimarketing es parte de su capital simbólico. Incluso los dueños actuales mantienen el mismo bajo perfil que De Pascalis.

El niño astronauta del packaging de Capitán del Espacio es tan emblemático para los fanáticos de este alfajor que algunos lo llevan en remeras o hasta tatuado. Es una creación de De Pascalis que tiene los días contados. La nueva ley de etiquetado no admite personajes infantiles en los envases de los alimentos por lo que esta firma deberá rediseñar su tradicional logo.El logo de Capitán del Espacio, como tatuaje de un fan (Facebook. Damián Martínez/Alfajor Capitán del Espacio)

El logo de Capitán del Espacio, como tatuaje de un fan (Facebook. Damián Martínez/Alfajor Capitán del Espacio)

6. La receta

Se comercializan cuatro versiones de este alfajor: blanco, chocolate, fruta y triple de chocolate. Sus fanáticos dicen que su sabor es inigualable y acreditan su calidad con el resultado del Mundial de Alfajores de 2006 en que derrotó a Jorgito y Terrabusi.

Desde la firma aseguran que la clave son el dulce de leche y el baño de chocolate de primera marca. También la masa que se hace con cacao genuino de modo artesanal. En los primeros tiempos de la fábrica, la máquina tenía un defecto y las tapas salían oblicuas. De Pascalis lo resolvió de un simple martillazo. El glaseado de los alfajores blancos es sólo clara de huevo, jarabe y azúcar impalpable.Así se elabora Capitán del espacio.

Así se elabora Capitán del espacio.

7. Capitán en el mundo

Entre 1995 y 1996, estos alfajores se exportaron a Australia. Pero la empresa decidió dejar de hacerlo porque no podía garantizar que el transporte no afectara la calidad de sus productos. También llegaron al Vaticano de la mano de un grupo de jóvenes que visitaban al Papa Francisco, quien se mostró encantado con el inesperado obsequio.

Desde Manchester, el futbolista Sergio «Kun» Agüero recordó con nostalgia la marca: «Yo de chiquito me mataba jugando a la pelota para conseguir 25 centavos y comprarme el alfajor Capitán del Espacio. Era medio caripela, ja. Pero igual, a mí me encantaba. Hay que reconocer que en Argentina hacen buenos alfajores”, dijo.

8. El merchandising

 Aunque la empresa original nunca se diversificó a otros rubros ni explotó la figura del Capitán del Espacio, hubo otras que sí lo hicieron. Milonga Customs, una pyme de Florencio Varela, produjo un muñeco articulado inspirado en la figura del logo. También tres cervecerías artesanales de Quilmes comercializaron una variedad llamada “Porter del Espacio”. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.