Con bares abiertos y sin barbijos al aire libre, Francia intenta recuperar la normalidad

Fuente: Clarín ~ Se inició la última etapa del desconfinamiento. Postales de París en un día de aperturas y temor a la variante Delta.

A pesar del día frio, gris y lluvioso, los parisinos comenzaron a disfrutar del último capítulo del levantamiento de sus restricciones de la pandemia del Covid en Francia.

Este miércoles se inició la última etapa de desconfinamiento, con el fin de las restricciones en establecimientos abiertos al público como tiendas, restaurantes, cines, teatros o museos. Pero algunas medidas en el área de salud siguen vigentes.

En la terraza del Café Flore en St Germain la gente se saludaba sin barbijo, pero por primera vez podía sentarse en el interior, con máscara, después de largos meses. Pero aún n o están autorizados a acercarse a hacer un pedido al bar.

Secuelas de la pandemia

Un recorrido por París mostraba las duras secuelas de la pandemia. En los Campos Elíseos, una re jerarquización de boutiques, con alquileres altísimos.

Los más vulnerables cerraron. Reaparecieron Adidas, Nike, Dior, que ocupa casi media cuadra. Se abrió la mítica Le Fouquets, que destrozaron los Chalecos amarillos en sus manifestaciones, su terraza y su interior.

Los bares y restaurantes de París ya reciben clientes en el interior .Foto: EFE
Los bares y restaurantes de París ya reciben clientes en el interior .Foto: EFE

Pizza Pino, el lugar de encuentro de los tenistas argentinos que jugaban en Roland Garros, sigue a oscuras.

La gran avenida se prepara para el 14 de julio, su fiesta nacional. Se ha desplazado el palco oficial, con el toldo tricolor en la plaza de la Concorde y las tribunas, que seguirán el amplio desfile militar desde la avenida de los Campos Elíseos.

Tiendas cerradas y grandes ofertas

El boulevard St Germain sufrió el Covid. Muchas de sus boutiques no resistieron. Han aparecido otras junto a restaurantes con sus terrazas, al igual que bares frente al rio Sena, con librerías incluidas.

Las liquidaciones o “Les soldes” se lanzaron este miércoles junto el último capítulo de la reapertura. Le Bon Marché, versión elegante parisina del británico Harrods, propuso descuentos del 50 por ciento.

Lo imitaron Uniqlo y Gap con ofertas de hasta el 70 por ciento de reducción, pero no había colas. En estos tiempos de crisis, el consumo ha dejado de ser una prioridad para los franceses.

Los barbijos todavía son obligatorios en los salones de los bares en París. Foto: EFE
Los barbijos todavía son obligatorios en los salones de los bares en París. Foto: EFE

Los ómnibus de transporte público se han transformado en vehículos híbridos pos pandemia.

El embotellamiento de autos parisino, gracias las ecológicas medidas de su alcaldesa Anne Hidalgo y sus sendas ciclistas, se ha vuelto imposible. Cuatro horas para ir y volver de la Bastille a la plaza Victor Hugo.

El automóvil pronto será un objeto en extinción en la capital francesa porque la ciudad se ha convertido en intransitable.

Recitales, con certificado de vacunación

Los conciertos con público de pie, incluidos festivales, se volverán a autorizar en Francia a partir de ahora, pero con un 75% de nivel en los locales cerrados.

El permiso de salud (comprobante de vacunación, cura o prueba negativa reciente) será requerido para conciertos de pie solo para más de 1000 espectadores esperados, y la máscara no será obligatoria.

Durante los conciertos o festivales se deberá llevar barbijo al aire libre o en una sala con capacidad para menos de 1.000 espectadores, ya que no se requiere el pase sanitario.

Los prefectos pueden tomar medidas más estrictas si la situación sanitaria local lo requiere.

Las discotecas reabrirán el 9 de julio pero serán minoría. “El acceso estará reservado para aquellos que puedan presentar un permiso de salud», dijo Alain Griset.

El permiso debe presentar ya sea un calendario de vacunación completo o el resultado de una PCR o prueba de antígeno de menos de 48 horas, que demuestre la ausencia de contaminación. No será obligatorio el uso de máscara en el establecimiento.

Estas reglas permanecerán vigentes durante todo el verano. Está prevista una reunión con los profesionales para hacer balance para mediados de septiembre.

La estación de trenes de Saint Lazare, en París. Allí todavía es obligatorio el tapabocas. Foto: AFP
La estación de trenes de Saint Lazare, en París. Allí todavía es obligatorio el tapabocas. Foto: AFP

El uso de barbijo seguirá siendo obligatorio en lugares cerrados como comercios, servicios públicos, oficinas, transporte, escuelas o incluso espectáculos cubiertos.

Esta restricción se mantendrá «mientras la situación sanitaria lo requiera», según el Ministerio del Interior.

En el exterior, el uso de máscara también es obligatorio «en situaciones en las que no se pueden aplicar las reglas de distanciamiento», destaca el gobierno.

Colas, mercados, transporte público, andenes de estaciones o incluso aeropuertos son lugares donde los franceses deberán mantener el barbijo más allá del 30 de junio y hasta nuevo aviso, dependiendo de la situación de salud.

Las competencias deportivas al aire libre para aficionados se pueden llevar a cabo hasta un límite de 2.500 personas, una vez pasado el 30 de junio. El pase de salud seguirá siendo necesario para más de 1.000 personas.

Todas estas optimistas medidas tienen una amenaza: la variante Delta, que nació en India, creció del 9 al 20 por ciento en Francia en una semana y amenaza con una cuarta ola de pandemia.

Con este aumento exponencial están en juego las libertades y el levantamiento de restricciones en todas partes.

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