De Seúl a Buenos Aires: el chef coreano que impulsó su restaurante gracias al K-pop y a las series de Netflix

Fuente: La Nación ~ Martín Ho llegó al país en 1977, se dedicó a la venta de ropa y en 2017 abrió un local de comidas en Flores, que luego trasladó a Retiro; el año pasado ganó el concurso de gastronomía de Buenos Aires Celebra, que este año se realiza el domingo.

Cuando llegó a Buenos Aires, en diciembre de 1977, se maravilló con los asados que los vecinos hacían en la calle. En Seúl se comían parrilladas, pero siempre puertas adentro. “Acá estaban todos en la vereda y a los gritos te invitaban a un ‘chori’ o una sidra”, dice Martín Ho, que entonces tenía 10 años. Había llegado al barrio de Flores después de un recorrido navideño insólito: como viajó un 24 de diciembre desde un huso horario “adelantado” al del destino final cuenta que celebró Nochebuenas en Seúl, Tokio, Toronto, Vancouver, Lima, Santiago de Chile y Buenos Aires. “Hice como cinco Navidades en el aire y era muy lindo porque servían comida especial en todos los vuelos”, recuerda risueño.

Así de extraña fue su llegada a la Argentina, un país al que arribó con su familia y sin hablar una palabra de castellano. Eso se fue solucionando velozmente en la Escuela Primaria N° 24 de Saraza y Avenida La Plata, a la que iba con un diccionario de español/coreano en el bolsillo.Ads by

Hoy tiene 54 años y está al frente de Mr. Ho, un popular restaurante de comida coreana situado en Paraguay y Suipacha. La ubicación del local es representativa del auge de la gastronomía de esta colectividad de los últimos años: comenzó en la calle Morón, en la zona comercial de Flores –”era para que vinieran a comer los coreanos”– y, al poco tiempo, se mudó a Retiro, donde la clientela es mucho más variada.

Martín Ho será jurado del concurso de gastronomía que se realizará este domingo en avenida de Mayo
Martín Ho será jurado del concurso de gastronomía que se realizará este domingo en avenida de MayoDavid Fernández/AFV

“Antes el coreano no conocía lo que era la Argentina y el argentino no sabía ni dónde quedaba Corea, solo conocían China y Japón. Con ayuda de las Olimpíadas de 1988, del Mundial de 2002 y ahora con el K-pop, las series de Netflix y las telenovelas coreanas se despertó muchísimo la curiosidad de la gente. Sobre todo con las telenovelas, porque ahí se la pasan comiendo”, dice Martín.

Algo de eso explica cómo el plato que presentó en 2021 en Buenos Aires Celebra, el festival gastronómico de las colectividades que realiza cada año el gobierno porteño, fue elegido como el mejor entre otros 30.

Preparó moksalsal yangnyeom gui, una bondiola marinada en salsa de soja y otra en versión picante. Lo presentó como acostumbran a comer los coreanos, con una serie de platitos de acompañamientos, como arroz, kimchi y hojas frescas, entre otros.

Por haber ganado el certamen anterior será jurado en esta edición, que se celebra el domingo en la avenida de Mayo, entre Bolívar y Chacabuco. Ahí habrá representantes de 30 colectividades repartidos en 60 stands que ofrecerán platos tradicionales entre las 12 y 19.

Martín no le teme a tener que degustar decenas de preparaciones para elegir la mejor: los coreanos, como dice, tienen fama de ser de muy buen comer. Tampoco le teme a las cámaras: ya tuvo varias incursiones televisivas como difusor de la cocina coreana. La que le dio más visibilidad fue el reality culinario Familias frente a frente, que emitió Telefé en 2018 y en el que participó con su esposa e hijas. “Me reconocían en la calle y me tocaban bocina desde los autos”, cuenta Martín, cuyo rostro sonriente y con anteojos está estampado en el logo del restaurante.

De la cocina argentina, Martín Ho destaca el asado y el postre vigilante
De la cocina argentina, Martín Ho destaca el asado y el postre vigilanteDavid Fernández/AFV

De la industria textil a la gastronomía

Como la gran mayoría de los inmigrantes coreanos que se establecieron en Buenos Aires, Martín Ho se dedicó al rubro textil la mayor parte de su vida. Pero una “época mala” lo hizo vender su local comercial mayorista en la avenida Avellaneda y animarse a la gastronomía. En 2014, estudió en el Instituto Mausi Sebess y en 2015 viajó a Seúl a perfeccionarse en la presentación de las comidas. La base de su educación culinaria la obtuvo desde pequeño observando a su madre, que cocinaba “para cuatro o diez familiares con la misma facilidad”. Hay tradición gastronómica en la familia: su hermano Víctor es propietario del famoso restaurante de la colectividad Una canción coreana.

En 2017 abrió su local, que llamó Mr. Ho por ocurrencia de sus tres hijas. La mayor lo asiste casi como intérprete: es la encargada de explicar, con paciencia, en qué consiste cada plato, desconocido para la mayoría de los porteños.

“La inauguración fue un desastre”, recuerda, entre risas, sobre la apertura del local de Flores. “Tuvimos un problema con las ollas eléctricas y el arroz no quedó bien. Y eso es, para los coreanos, como que a un argentino le salga mal el asado”, explica.

El local actual recrea platos tradicionales de la comida coreana. El hit de ventas es el bulgogi, finas tiras de carne marinadas que se sirven a la manera del ssam, envueltas en una hoja de lechuga, y acompañadas de una fina masa de arroz, pickle de nabo y pasta de porotos fermentados. También hay variedad de sopas, calamares picantes y mandú, como se llama a las pequeñas empanaditas hervidas de cerdo o vegetales.

Son algunos de los platos que elige Martín para presentar a su comunidad. ¿Y qué rescata él de la gastronomía local? “El asado, sobre todo las achuras. Las pastas y la pizza, que tengo que comer una vez por semana. Y de postre, el vigilante, es una cosa que me vuelve loco”, describe.

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