Pasaje Echeverría: las mejores opciones de comida al paso en el nuevo polo gastronómico de Belgrano

Fuente: Clarín Gourmet by María Paula Bandera ~ De pizza de masa madre y falafel a ramen en una callecita peatonal a metros del Barrio Chino.

Pasó de callejón tenebroso a convertirse en el punto más hipster de la ciudad. Ese fue el recorrido que hizo la calle lindante a la estación Belgrano C hoy más conocida como pasaje Echeverría, un nuevo polo gastronómico que bien vale la pena descubrir. 

Antes de la construcción del viaducto, que elevó las vías del tren y convirtió a esta cuadra angosta en una peatonal, los locales abandonados eran mayoría; y al caer la tarde, ni siquiera había gente, porque los transeúntes preferían transitar por lugares más iluminados.

Pero en 2019, el periodista Clemente Cancela y el ilustrador Sebastián Lahera apostaron por la zona y abrieron Pony Pizza, una ventanita pizzera. La propuesta era disruptiva en la pre pandemia: no había salón, mesas, ni cubiertos. Aun así, promovía que los clientes comieran en los bancos de cemento de la peatonal. La idea funcionó, Pony se convirtió en un lugar de culto.

Eso empujó a otros gastronómicos a seguir sus pasos y hoy esta calle se convirtió en una de las salidas más interesantes de Buenos Aires. Quienes busquen las coordenadas de estos locales deben tener en cuenta que se trata de un callejón sin nombre por eso a modo de referencia todos tienen una misma dirección orientativa: Echeverría 1677, que queda en la cuadra de la esquina.

Los mejores locales de Pasaje Echeverría: el nuevo polo gastronómico de Belgrano

Morro

Café de especialidad en Morro. Foto: Fernando de la Orden.

Café de especialidad en Morro. Foto: Fernando de la Orden.

Si de disfrutar al paso se habla, no puede faltar el café; por eso, la apertura de Morro fue muy celebrada. Su creador es Diego Chamorro, un reconocido DJ que de un día para el otro tuvo que dejar las bateas y la producción de espectáculos a causa del Covid-19.

“Un amigo me comentó que había varios locales disponibles, vine un sábado a ver qué onda, y me encontré con unas 100 personas, al menos a 20 de ellas las conocía, ahí me di cuenta de que podía funcionar”, cuenta.

Morro es el lugar elegido para los que quieran una versión chill de esta frenética cuadra. Abre desde la mañana –cuando todo está cerrado- y su estética y ambientación también predisponen a una vibra relajada.

El team gastronómico es de lujo: café de especialidad, de Fuego Tostadores, y pastelería de Violeta Sigal. Todo es sabroso y artesanal, “acá no hay industria”, dice tajante Chamorro. Hay que estar atentos a su perfil de Instagram, ya que una vez por mes amenizan la jornada con shows acústicos en vivo.

Martes a domingos de 10 a 20 (cerrado por vacaciones hasta el 1 de febrero). IG: @morro.cafe

Bastardo

El street art de Bastardo.

El street art de Bastardo.

Bastardo es hijo menor en todo sentido, por su tamaño, claro, y también porque sus dueños lo abrieron como sucursal del Bastado original, que funciona en Núñez desde hace cinco años.

Durante la pandemia hicimos delivery y cuando todo abrió un poco, aprovechamos los 20 metros de vereda. Como trabajábamos bien se nos ocurrió abrir un puestito, nos dimos cuenta de que teníamos un local gigante que manejábamos como si fuera un puesto y rendía”, cuenta Patricio Rojo, uno de los dueños.

El Street art que anima sus paredes está lejos de toda arbitrariedad, ya que aquí la propuesta gastronómica gira en torno a la comida callejera: hamburguesas, pinchos, falafel. Para beber, cerveza Patagonia y a veces la artesanal Hormiga Negra.

Los platos tienen una vuelta de tuerca que los saca de lo clásico. Un buen ejemplo es el pollo frito con yogurt, cebolla, perejil y menta, o el sándwich de carne braseada con cebolla caramelizada, puré de ajos, hongos y reducción de tinto, ambos hits del lugar.

Martes a sábados 18 a 23. IG: @bastardo.ar

Chintonería

La Chintonería, la hermana porteña de la Gintonería de Rosario. Foto: Juano Tesone

La Chintonería, la hermana porteña de la Gintonería de Rosario. Foto: Juano Tesone

Chintonería es la hermana porteña de la Gintonería, el bar creado por Tato Giovanonni en Rosario que después llegó a Córdoba. Para su desembarco en la gran ciudad cambiaron las tres primeras letras del nombre por chin, en referencia al Barrio Chino, donde se encuentra esta sede. Detrás de la barra, se encuentra el gran Pablo Piñata, un referente de la coctelería local.

Chintonería ofrece la posibilidad de consumo puertas adentro, ya que cuenta con una barra semicircular con capacidad para ocho personas. Pero la mayoría de los clientes bebe afuera, entonces suplantan la cristalería por vasos de polipapel. Según cuenta Piñata, eso “no le quita encanto a la experiencia porque los garnish fueron pensados teniendo en cuenta este material”.

El local se conecta a Sando mediante una barra; por el momento, la carta de comidas es de su vecino, pero en breve tendrán menú propio: habrá quesos, productos de charcuterie, tapas, etc. A la hora de beber, el hit del verano tiene aires ochentosos, se llama Bananarama y lleva gin clarificado con yogurt de banana, coco, lima y tónica.

Martes a domingos de 18 al cierre. IG: @chintoneria

Copetín

La especialidad de Copetín es el sándwich de tortilla.

La especialidad de Copetín es el sándwich de tortilla.

Tian Ruffo se dedica a la gastronomía desde hace casi 25 años, pero la pandemia acabó con su último local, una cervecería en Núñez. Sin embargo, bajó la persiana con la idea de levantarla en otro lugar y bajo un concepto más amigable con el contexto pandémico, así dio con el último local disponible de la cuadra.

“En una cervecería necesitas mucho volumen para que sea rentable o ser productor y yo revendía y no estaba dispuesto a bajar la calidad. Di con este lugar y la propuesta salió fácil porque no hay espacio para cocinar, así que fui por los sándwiches”, cuenta Ruffo.

Las bebidas son un fuerte de la casa, salen tiradas y hay opciones con y sin alcohol, desde sidra hasta kombucha. Copetín ofrece reposeras para sus clientes, un bonus track los fines de semana cuando en los bancos no cabe ni un alfiler, y quienes vayan con la suya se llevan premio: 2 X 1 en tragos.

La especialidad de la casa es el sándwich de tortilla, sale entre dos rodajas de pan ciabatta, queso raclette, morrones asados y rúcula. Trabajan con pequeños productores.

Miércoles a domingos de 12 a 00. IG: @copetin_barriochino

Vina

La ventanita de Vina para disfrutar por copa y botella para take away.

La ventanita de Vina para disfrutar por copa y botella para take away.

Vina es la ventanita enófila de la cuadra. Aquí el estrellato se comparte entre vinos y empanadas. Siempre hay fraperas con opciones rotativas para disfrutar por copa y también botellas para take away o consumo en el lugar.

En este espacio reducido se esconde una de las cavas más interesantes de la Ciudad, ya que trabajan con vinos de baja intervención y la selección está muy bien curada, con los clásicos del rubro y también novedades muy difíciles de hallar en otro lado. Es que Gustavo Sancricca y Luci Guerrero –dueños junto a Sebastián Lahera- hacen una búsqueda de productores digna de “Telenoche investiga”.

Esa búsqueda se repite a la hora de ir tras la materia prima que forma parte de sus empanadas, como las verduras, los hongos, los quesos, etc. La masa es vegana, aunque la aclaración se torna innecesaria porque el paladar no lo advierte, es sabrosa, con buena untuosidad y sale del horno con el punto de cocción justo.

Los vinos se sirven en vaso de vidrio, “como es un despacho en la calle nos pareció mejor que la copa. Una particularidad es que trae más cantidad, el vaso tiene 180 ml y la copa 150 ml.”, cuenta Sancricca.

Miércoles a sábados de 19 a 23. Sábados y domingos de 12 a 16 y de 19 a 23. IG: @vina.buchette

Sando de América

En Sando se especializan en sándwiches japoneses.

En Sando se especializan en sándwiches japoneses.

Sando es una fiesta para los sentidos, el local, de un fucsia vibrante y en composé con su vecino Chintonería, tiene las huellas de Eme Carranza, famosa por diseñar locales gastronómicos inolvidables. La vista también se deleita con los sando, como se conoce a los sándwiches japoneses, pura estética al servicio del paladar.

La cocina está a cargo de Pablo Chinen, quien hace una reversión latina de estos clásicos asiáticos. Uno de los más pedidos es el de huevo con salsa huancaína, polvo de oliva y maíz.

Hay opciones para carnívoros, como el de milanesa de cerdo rebozada en panko, y también uno para el postre; en este caso usan pan brioche, lo rellenan con helado de banana y dulce de leche y lo sellan.

Miércoles y jueves de 19 a 23.30. Viernes de 19 a 0. Sábados de 12 a 16 y de 19 a 1. Domingos de 12 a 16 y de 19 a 23:30. IG: @ sandodeamerica

Pony Pizza

Pony Pizza, el pionero de este polo gastronómico.

Pony Pizza, el pionero de este polo gastronómico.

Visionarios, así se puede tildar a Sebastián Lahera y Clemente Cancela, quienes fueron los responsables de “inventar” este spot gastronómico. Hasta ese entonces este callejón convertido en peatonal no lograba despojarse de su vieja impronta, pero llegó Pony y se convirtió en un lugar de culto.

“Encontrar el lugar se complicaba, la gente no sabía bien dónde era y esa incógnita resultó favorable”, cuenta Lahera.

Por supuesto, solo un buen producto podía sostener esta apuesta, así que se propusieron hacer la mejor pizza posible. Masa madre, fina en el centro, con un borde alto y bien aireado. A esos 30 cm de diámetro los cubren con los mejores toppings: salsa de tomates biodinámicos, productos agroecológicos, de pequeños productores, etc.

Su lema es “una bomba en tu boca, pero no en tu estómago” y lo cumplen a rajatabla. El hitazo se llama Fungi, tiene salsa de tomate, mozzarella y hongos gírgolas de estación.

Para los veganos ofrecen la Megan, hecha con queso vegetal, y también se pueden pedir algunas otras, como la verde (mozzarella gratinada, microgreens de rabanitos orgánicos) y yogurt natural ácido en versión plant based.

Martes a viernes de 12 a 23. IG: @pony_pizza

Orei

El ramen de Orei.

El ramen de Orei.

Hoy en Buenos Aires se puede disfrutar de un gran ramen gracias a la obsesión de Roy Asato. Este cocinero, nikkei desde la cuna, trabajó en un sinfín de restaurantes (de Argentina y del exterior) y se volvió muy famoso gracias cuando abrió Sushi & Asian Food, para muchos el mejor sushi porteño.

Pero el ramen le seguía cascoteando la cabeza: “Siempre me dediqué al sushi, pero era fanático del ramen. Viajaba a una ciudad, buscaba los buenos lugares de ramen e iba, no importaba si la temperatura era de 45 grados. Es que este producto genera fanatismo”, asegura.

Cuando llegó la pandemia estuvo a punto de irse a vivir al exterior, pero su primo le insistió con que fuera tras el sueño del ramen en el país, y lo convenció. El confinamiento convirtió a Roy en un ramen nerd, hizo infinidad de recetas hasta dar con el caldo preciso, ya que un buen ramen depende en un 90% de esta base líquida.

Cuando quedó satisfecho empezó a mandarles tuppers a colegas y recibió muy buenas críticas. Arrancaron a puertas cerradas en marzo, la gente comía solo adentro, y en abril sacaron los despachos afuera. Recibían cientos de mensajes de personas que pedían probarlo, seleccionaban a 30 por día y sacaban solo esa cantidad, hasta que abrieron por completo y el furor se hizo visible.

Miércoles a sábados de 12 a 16 y de 19 a 22.30. Domingos, de 12 a 16 horas. IG: @orei.jp

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