Canning: los imperdibles del pujante circuito de restaurantes del sudoeste de Gran Buenos Aires

Fuente: Clarín Gourmet by Gimena Pepe Arias ~ A 40 km del Obelisco, en el partido de Esteban Echeverría, la oferta gastronómica no para de crecer en variedad y calidad.

La zona sudoeste del Gran Buenos Aires atrajo primero a la migración poblacional de quienes querían escapar del asfalto porteño. Canning, ahora se destaca como destino foodie, tanto para los vecinos de los countries y clubes de campo como para los visitantes de otras latitudes. 

Su acceso desde la ciudad de Buenos Aires es a través de la autopista Riccheri y el empalme con la autopista Ezeiza Cañuelas, hasta el kilómetro 32 (los carteles Monte Grande/San Vicente indican la salida). Se llega fácil, sobre todo en auto: un dato importante para quienes buscan alejarse del bullicio de la Capital con una vía cercana y rápida.

También son muy solicitadas las combis privadas, y además acercan a la zona el tren Roca, desde Constitución, y líneas de colectivos (desde Constitución, el 51; locales 518 en sus diversos ramales).La apertura del Shopping Plaza Canning contribuyó a la consolidación de la zona como polo gastronómico.

La apertura del Shopping Plaza Canning contribuyó a la consolidación de la zona como polo gastronómico.

A minutos del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (Ezeiza), la localidad de Canning ostenta un crecimiento que según los corredores inmobiliarios de la zona “aún no encontró su techo” y presenta una amplia oferta culinaria que satisface todos los gustos.

Se puede encontrar desde las medialunas de Parador Atalaya hasta casas de pastas artesanales, heladerías, cafecitos para espiar los diarios por las mañanas, restaurantes al paso y también gourmets, pizzerías, bares diurnos y nocturnos, y las clásicas cervecerías para la movida joven.

La apertura del Shopping Plaza Canning, con teatro y hotel cuatro estrellas incluidos, contribuyó a la consolidación de la zona como polo gastronómico. Es un espacio a cielo abierto con una arquitectura que recuerda a los pueblos de la Toscana italiana.Las famosas medialunas de Atalaya, presentes en Canning que tiene su propio parador.

Las famosas medialunas de Atalaya, presentes en Canning que tiene su propio parador.

Sus calles empedradas, balcones con flores y paredes ocres son el espacio perfecto para un paseo completo: cafés de especialidad con opciones golosas o naturales, heladerías, hamburguesería, sushi, restaurantes de cartas generosas y comida mexicana.

Ya afirmado, este espacio se fortalece cada día con la innovación de los emprendedores pequeños, de esos que hacen “todo a pulmón”, y la tracción de las cadenas consolidadas. La Avenida Mariano Castex alberga a la mayoría de los restaurantes, pero también las calles aledañas se van poblando con nuevas propuestas. Te mostramos ocho destacados imperdibles.

8 restaurantes y bares imperdibles del polo gastronómico de Canning  

Complejo Lippeé

Complejo Lippeé abarca restaurante, pizzería y despensa.

Complejo Lippeé abarca restaurante, pizzería y despensa.

La gente de Lippeé muestra su linaje pionero y no sin razón. Cuando llegaron a la zona, sólo había un comedero perdido en la ruta. Pero Ariel del Savio y su familia tenían un pálpito: ahí debía estar su local. Fue así que en agosto de 2003 abrió sus puertas el restaurante como un lugar de fondue y raclette.

Con el pasar de los años el menú incluyó nuevas propuestas y amplió el target, pero nunca dejó de cautivar los paladares locales y de ocasionales visitantes. Así fue que los dueños continuaron apostando a la zona, hasta convertirse en Complejo Lippeé: un lugar que abarca restaurante, pizzería y despensa.

El restó, revestido de una madera que transmite calidez, ofrece carnes maduradas en seco y en húmedo, pastas artesanales elaboradas in situ y postres caseros como el flan hecho con leche directa de tambo y huevos de campo.

Entre los platos destacados se encuentran los raviolones de salmón ($ 1.400); el ojo de bife madurado 35 días en seco ($ 4.900) y el osobuco a la parrilla sobre polenta cremosa y salsa de verduras con reducción de chardonnay ($ 1.700).Las carnes de Complejo Lippeé.

Las carnes de Complejo Lippeé.

También la carta tiene minutas y otras opciones para los más pequeños quienes mientras esperan su pedido encuentran el divertimento en el estanque jugando a divisar pececitos.

Al lado, se encuentra la pizzería, con un horno de ladrillos alimentado 100% a leña. La masa de las pizzas tiene una fermentación de 48 horas y la mozzarella que usan es un blend de creación propia, con productos de tres fábricas diferentes. Las “redondas” se diferencian entre clásicas desde $ 1.350; las gourmets (con peras, salchicha, carne, brócoli desde $ 1.600); y las rellenas desde $ 2.600.

La tercera parada es la despensa donde se pueden comprar delicatessen como aceitunas 0000 (bien grandes) oriundas de Córdoba, fideos italianos, aceite de oliva calidad premium, fiambres, vinos y bebidas espirituosas. Debido a la gran cantidad de comensales, con mayoría de clientela histórica, se recomienda reservar los días viernes, sábados y domingos.

Abre de martes a domingos, de 10 a 16 y de 18 a 0. Mariano Castex 1631. Instagram: @lippee_resto. www.lippee.com.ar

Thierry Bistrot 

El salón de Thierry Bistrot.

El salón de Thierry Bistrot.

Thierry y su esposa, ambos franceses, llegaron a estas tierras con una promesa de trabajo hace 23 años. Después de otras experiencias, la zona les encantó y decidieron quedarse. Con el tiempo, lograron abrir su propio restaurante, en realidad un bistró, o -con acento francés-, un auténtico “bistrot”.

La característica de estos locales es que son pequeños, para permitir la cercanía y calidez entre dueños y comensales. Siempre con un toque gourmet, donde prima la calidad de los productos.

Al mando de todos los detalles y de la cocina, por supuesto, Thierry prepara especialidades francesas entre las que se destacan el soufflé de queso ($ 750) y, cuando el frío llega a escena, la sopa de cebolla ($ 680), todo un clásico de la casa.Soufflé de queso, una especialidad de Thierry Bistrot

Soufflé de queso, una especialidad de Thierry Bistrot

Entre la oferta de principales, los más pedidos son el roast beef braseado ($1.750) y la pesca del día a $ 1.550 (tiburón, trucha, salmón o lo mejor del mercado). Para el postre, creme brulée ($ 700) y marquise de chocolate ($ 750). Un menú bien diferente a toda la propuesta de la zona y con una delicadeza que los buenos comensales sabrán apreciar.

La carta de vinos es corta, pero propone descorche sin costo, con una condición: hay que invitarle una copa al chef y charlar con él sobre el vino en cuestión. A los clientes les encanta esta modalidad y a Thierry le fascina el intercambio de palabras con los comensales.

Abre de martes a sábados, de 12 a 16 y de 20 a cierre. Domingos, sólo mediodía. Sargento Cabral 1962. Instagram: @thierrybistrot

Maridaje

El salón interior de Maridaje. Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

El salón interior de Maridaje. Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

Entre los múltiples pasillos del shopping Plaza Canning se encuentra Maridaje, un restaurante que llegó al barrio hace casi un año y medio. El local es amplio y muy luminoso gracias a sus grandes ventanales. Posee un salón VIP con capacidad para 12 comensales, destinado a festejos o reuniones especiales.

También cuenta con una galería al aire libre, resguardada con toldos y hongos calefactores para los días fríos. Debido a su extensión horaria, la carta ofrece opciones para desayunos, almuerzos, meriendas, tapas y cenas con platos americanos, italianos y españoles.

Para empezar el día o la media tarde ofrece avocado toast (tostada con palta) $ 500; tortas varias desde $ 310; desayuno completo $ 580 y té para dos o tres comensales por $ 3.500, que incluye pequeñas porciones de tartas, facturas, tostados y sutiles delicatessen, con té o café para cada comensal.

Para los almuerzos, menú ejecutivo con más de 10 opciones de platos principales (pastas, tartas, carnes, pescados) agua o gaseosa, postre y café. El precio varía de acuerdo al plato elegido (desde $ 810 a $ 1.610).Los platos de Maridaje en Canning.

Los platos de Maridaje en Canning.

Para cuando comienza a caer el sol, las tapas vienen con promo: happy hour de 17.30 a 19, todos los días, ordenando dos opciones, pinta gratis o 2×1 en tragos.

En las cenas se destacan los papardelles mediterráneos con olivas negras, corazón de alcaucil, cherrys, alcaparras y albahaca ($ 1.450); el pulpo a la chapa ($ 7.990) y algo así como el plato emblema de la casa: la milanesa Maridaje, que es de bife de chorizo y se sirve con cintas Alfredo y huevo frito ($ 1.550).

La barra ofrece múltiples cócteles de autor y más de 100 etiquetas de vinos. Frente al salón está la plaza de juegos del shopping, para que las familias con niños pueden comer en la galería mientras los observan divertirse.

Abre todos los días de 10 a cierre. Mariano Castex 1277. Instagram: @maridajeresto

Lamas

El salón de Lamas resto en Canning.

El salón de Lamas resto en Canning.

Llegando a la zona comercial, las miradas se desvían hacia la fachada completamente vidriada de este local, de novedoso estilo en la zona, con un amplio espacio de techos altos y un diseño que combina distinción y modernidad. Se destacan un enorme mural y una gran barra de mármol bañada de luces azules y estantes donde reposan numerosas botellas de vino y espirituosas a lo alto de toda la pared.

Su salón principal tiene capacidad para 100 comensales repartidos en mesas de mármol y madera con cómodas sillas y sillones. Para quienes busquen un lugar más reservado, el entrepiso alberga una cava con una mesa privada rodeada de vinos con etiquetas nacionales e internacionales. El sector externo al frente del local cuenta con mesas para 30 personas, acondicionadas para días fríos.

La propuesta gastronómica es una fusión peruana japonesa donde los pescados frescos y mariscos son protagonistas destacando el sushi Lamas Hot Roll ($ 1.790), la entrada de pulpo a las brasas ($ 2.990), y la más solicitada, la parrillada de mar y tierra para dos personas ($ 5.350). También se ofrecen pastas y arroces, carnes varias, woks, ensaladas y ceviches.

De lunes a viernes, de 12 a 16, el menú ejecutivo incluye entrada del día, múltiples opciones platos principales o sushi, bebida sin alcohol, más postre o café, desde $ 1900 hasta $ 2500, dependiendo de la elección del plato principal. Dentro de los dulces, el postre obligado es el suspiro nikkei ($ 1.150).El sushi de Lamas resto en Canning.

El sushi de Lamas resto en Canning.

Para la copa, cervezas nacionales y una opción peruana, cócteles clásicos y una mayoría de creaciones de autor a base de pisco y otros destilados. Los fanáticos del «after office» podrán gozar de un 2×1 en cócteles de lunes a viernes desde las 17 y hasta las 20.

Abre de todos los días, de 12 a 1 am. Mariano Castex 1461, local 4. Instagram: @lamas.resto

Le Jardín

En Paseo Guadalupe, Le Jardín. Foto Rolando Andrade Stracuzzio

En Paseo Guadalupe, Le Jardín. Foto Rolando Andrade Stracuzzio

Natalia Pereira de Araujo es gastronómica desde hace 20 años. Luego de una experiencia en La Plata abrió su local en Canning, con el sueño de tener una auténtica casa de té con aires sureños. Encontró su lugar en las cabañas del Paseo Guadalupe. Rodeada de verde y madera, funciona la casa de té con estilo shabby chic. Ideal para disfrutar la caída del sol desde camastros y mesitas en el pasto.

En la cabaña se puede disfrutar un auténtico menú patagónico con fondue de chocolate ($ 1.200 para dos personas, incluye malvaviscos, fruta, pretzel y brownies); picadas con ciervo, salmón y jabalí ahumado, brie con dulce casero y frutos secos ($ 3.500 con dos latas de cerveza Patagonia) y malvaviscos asados para los más chiquitos de la familia ($ 1.200).

La estrella de la cocina es el budín de rosas ($ 520), un producto por el que los clientes vuelven y recomiendan. Las mesas dulces se complementan con porciones de torta y strudel, desde $ 480.La pastelería de Le Jardín en Canning.

La pastelería de Le Jardín en Canning.

También se destaca la pastelería vegana -todos los días dos opciones- y el combo armado para desayunos y meriendas que contempla, cookies, porción de torta y pudding, por $ 780. Y quienes sigan la “movida” keto también podrán disfrutar de una merienda especial con tostadas de pan de harina de almendra, huevos revueltos, café con leche de almendras y porción de budín por $ 880.

Abre lunes de 15 a 22 y de martes a domingo, de 8 a 23. Mariano Castex 4691, Paseo Guadalupe. Instagram: @lejardincanning_

Kenzai

La fachada de Kenzai Sushi en Canning.

La fachada de Kenzai Sushi en Canning.

Con 10 años en la zona y 4 en la esquina de Mariano Castex y Pedro Arocena, está Kenzai, donde el fuerte es el sushi. Un salón exquisitamente decorado con luces tenues, paredes vidriadas, hierro y maderas claras.

Los curiosos pueden ver al sushiman en acción en la barra de sushi a la vista. La salamandra, estrella en el invierno, genera un clima cálido y especial para disfrutar veladas con vinos seleccionados.Kenzai tiene barra de sushi a la vista.

Kenzai tiene barra de sushi a la vista.

Las piezas destacadas son niguiri Kenzai, salmón flambeado con togarashi y verdeo con salsa kenzai ($ 620), San Francisco, Philadelphia, mango, palmito envuelto en salmón con batata frita y maracuyá ($ 1.430), y tiene mucha demanda la tabla clásica de salmón (25 piezas, $ 2.490).

Dentro de los platos de cocina, el más pedido es el salmón teriyaki. Los jueves y viernes al mediodía ofrecen menú ejecutivo con entrada, plato principal o sushi, postre o café por $ 1.100 o $ 1.620, según elección del menú.

Abre de jueves a sábados de 12 a 15 y todos los días de 17 a 23. Instagram: @kenzaisushi

​La Carrocita

El salón de La Carrocita. Foto Rolando Andrade Stracuzzi

El salón de La Carrocita. Foto Rolando Andrade Stracuzzi

Una parrilla crecida desde abajo, como los mejores sueños, y bien popular. Iván Damiano y su familia comenzaron el negocio hace 8 años con un chulengo en la calle que ofrecía choripán, bondiola, vacío y otros sándwiches. A los pocos meses consiguieron un local pequeño y deciden mudarse para poder ofrecer el servicio de mesa, con el mismo chulengo en el exterior.

La suerte estaba de su lado ya que con el tiempo el local contiguo se desocupó y pudieron ampliar la parrilla y ofrecer más confort con un salón mucho más grande. Para asegurarse de la calidad de todos los productos que ofrecen, el local es atendido por sus dueños, quienes afirman que les gusta estar presentes para mimar y complacer a los clientes.La parrilla de Las carrocitas en Canning.

La parrilla de Las carrocitas en Canning.

Si bien ofrecen empanadas fritas y al horno ($ 190) pastas caseras (desde $ 500), pizzas (desde $ 900) y minutas de todo tipo, los platos con más demanda y aceptación son los cocidos a las brasas.

La Gran parrillada cuesta $ 6.000, es para 4 comensales y trae carnes, 2 provoletas, 4 empanadas, papas fritas y ensalada mixta. Mención especial a la bondiola (½ porción $ 900/porción $ 1.400) y al vacío (½ porción $ 1.000/porción $ 1.800). Para acompañar las carnes, variedad de papas fritas (desde $ 500), batatas fritas o al horno $ 700 y ensaladas a elección.

Abre todos los días, de 12 a 16 y de 20 a 24. Av. Mariano Castex 910. Instagram: @parrillalacarrocita

​Los platitos 57

Los platitos 57, el clásico de Costanero en Canning.

Los platitos 57, el clásico de Costanero en Canning.

Abrió sus puertas en diciembre de 2020 cuando todavía funcionaba la mítica parrilla de la Costanera porteña, famosa por su barra y sus sándwiches al paso, sobre todo el legendario chori con pan tostado en la parrilla al punto justo.

Con diferente razón social pero la misma “sangre”, la parrilla ofrece una propuesta similar a la del negocio “madre”, aunque adaptada a las exigencias de la zona. Una de las novedades es el menú del día, o ejecutivo, que consta de un sándwich más ½ porción de papas fritas y gaseosa, por $ 1.100; o plato de pastas y gaseosa por $ 900.

La carta es muy completa y comienza con entradas frías como vitel toné ($ 1.300) o matambre ($ 500) y calientes como provoleta al oreganato ($ 940) o empanadas ($ 190). Platos de cocina, minutas, pastas y pescados secundan a la parrilla. El plato estrella es la tira de asado banderita($ 1.500) junto con la entraña ($ 1.600).Asado banderita de Los Platitos 57. Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

Asado banderita de Los Platitos 57. Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

La barra es pequeña pero bienvenida para los nostálgicos que añoran comer el sándwich mientras viven el ritual del fuego en primera fila, como lo hacían en la Costanera. En esta reversión de Canning, el salón tiene más importancia que la barra de antaño y alberga a 150 comensales en el interior y una especie de glorieta o patio exterior, más pequeño pero convocante en los días soleados.

Abre todos los días de 12 a 1 de la madrugada. Mariano Castex 639. Instagram: @losplatitoscanning

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