La AHRCC y UTHGRA reclaman medidas urgentes para salvar al sector

Fuente: FEHGRA ~ Los titulares de la AHRCC y de UTHGRA Seccional CABA, Daniel Prieto y Dante Camaño, solicitan al Gobierno 5 medidas de salvataje, entre ellas, asistencia al trabajo, exención de Ingresos Brutos y facilidades para pago de deudas. Dicen: “No podemos cerrar. La Gastronomía no contagia”, e informan que ya cerraron 2.500 establecimientos y se perdieron 22.000 puestos de trabajo.

Tras una reunión que se llevó a cabo en la sede de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), el Secretario General de Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) Seccional CABA, Dante Camaño, y el presidente de la AHRCC, Daniel Prieto, acordaron reclamar una serie de medidas de salvataje, a través del siguiente comunicado:

En el marco de la crisis terminal que atraviesa la actividad del turismo, la gastronomía y la hotelería generada por la pandemia del Covid-19 y las restricciones implementadas tanto por el Gobierno Nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, que llevaron a la destrucción y el cierre de 2.500 establecimientos y 22.000 puestos de trabajo, los representantes de los empresarios y los trabajadores del sector de la Ciudad de Buenos Aires, reclamamos en forma mancomunada y con la finalidad de salvar la fuente laboral de miles de personas, los siguientes puntos:

1) No podemos cerrar. La Gastronomía no contagia.

2) Programas de asistencia al trabajo y exención de Ingresos Brutos hasta fines 2021. Hasta el momento solo el 20% de los establecimientos califican para el REPRO.

3) Reestructuración de deudas que vencen durante 2021 y créditos a tasa 0 tanto de Nación como de Ciudad.

4) Moratoria impositiva por emergencia gastronómica.

5) Facilidades para el pago de deudas por Servicios Públicos.

Buenos Aires gourmet para disfrutar de tradiciones y novedades

Algunos restaurantes porteños han cerrado sus puertas a causa de la pandemia pero otros no bajan los brazos e incluso algunos se animan a abrir. Por suerte les permiten recibir clientela hasta las 23, por lo que el disfrute está asegurado. Entre las novedades están la pizzería Núvola Centro y del multiespacio gastronómico Mercat.

En pleno centro

En principio, la auténtica pizza napoletana llega a Buenos Aires de la mano de Núvola Centro, con una propuesta gourmet y sus ansias por difundir la cultura napolitana. Tal es así que en el primer piso del precioso local ubicado en Reconquista 479 (a metros de la Avda. Corrientes) funciona Scuola Pizzaioli, institución líder en cursos para profesionales y aficionados a la masa al más alto nivel. Con dos aperturas iniciales, Núvola Capodimonte (Villa Luro) y Núvola Mare (Pinamar), ahora llega una apuesta grande en la que se ofrecen sabores auténticos y también modernos en diversos espacios como la terraza de estilo mediterráneo en la que se respira la belleza italiana tan cara a los porteños.

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Hasta su nombre tienen que ver, ya que hace referencia a la ligereza de la masa que los críticos gastronómicos locales clasificaron como “etérea”. Con un proceso de elevación y fermentación muy cuidado, así como la calidad de las materias primas, es una conjunción entre tradición y vanguardia, respetando un estricto proceso de elaboración al que se incorporaron las últimas tecnologías en amasado y equipamiento. Allí se podrán disfrutar desde la clásica Margherita hasta las opciones más gourmet con salsa de pistacho, calabaza, ricota, berenjenas y otros elementos típicos de la cocina italiana. No es casualidad que detenten el sello STG (Specialità Tradizionale Garantita) pues respetan la autenticidad de origen y usan tomate de San Marzano y mozzarella de búfala.

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Además del plato estrella hay opciones de antipasto y variantes como la “friggitoria napoletana” (fritatina, crocché y arancino. Aquí entienden a la pizza como una elaboración lenta (de ideal digeribilidad), con condimentos de alta calidad y cocción en hornos hechos por artesanos italianos que logran cocinarla en menos de un minuto convirtiéndola en una opción saludable y liviana.

En Villa Crespo

Anunciado como el primer mercado gastronómico porteño, y ubicado en Thames 747, Mercat propone una experiencia creativa e innovadora, espacio de encuentro donde poder disfrutar de la comida y descubrir productos a precios accesibles en sus 2.700 m2 divididos en tres plantas. Posee un espacio para productores locales especialmente seleccionados, un auditorio y un foyer que marcarán tendencia por el abanico de contenidos interesantes que presentarán y busca imponerse como la evolución de la gastronomía y transformarse en un concentrador cultural alrededor de la comida.

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Con el producto como protagonista, Mercat invita a vivir la experiencia gastronómica disfrutando del trabajo de 27 emprendedores que presentan los alimentos típicos de la identidad argentina con una visión innovadora. El propósito del lugar es una comercialización directa y sin intermediarios, buscando generar un comercio más justo, con una opción de cada rubro. Entre otros, están el café de Grano Santo; las frutas y verduras sin agrotóxicos y por kilo de Tierra Orgánica; la carne pastoril de Pastizales Nativos, que promueve la ganadería responsable; la chocolatier y especialista en cacao Lorena Galasso con Las Romeas y con SabeCacao; Let it V con comida fusión 100 % plant based y gluten free; helado a base de leche y aceite de coco en Haulani; dumplings, ramen y otros platos con influencia asiática en de Koi; y el experto conocedor de quesos Remo Valenti atiende en Remo “al despacho” y “a la barra”.

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Además tiene un auditorio con capacidad para 100 personas con distanciamiento, que está equipado para brindar clases de cocina y disertaciones por igual, precedido por un foyer, un espacio de 150 m2 de usos múltiples en el que incluso se instaló una barra de tragos. Los propietarios se asociaron a varias ONGs para desarrollar programas de difusión, reciclaje y mejoras en la alimentación. Mercat puede visitarse martes, miércoles, jueves y domingo de 11 a 20 y viernes y sábados de 11 a 24, permaneciendo cerrado los lunes permanecerá cerrado.

Early dinner: restaurantes alientan la costumbre de cenar temprano

Fuente: BAE ~ Ante las restricciones dispuestas por la segunda ola de Coronavirus, varios locales lanzaron nuevos turnos y promociones para que los clientes cambien horarios tradicionales de la noche. 

En los últimos días, ante las nuevas restricciones dispuestas por el gobierno, que establecen un cierre del ingreso a  los locales a las 23 horas, varios restaurantes salieron a incentivar a los clientes a comer más temprano. Happy hour, descuentos y nuevos turnos buscan encender la chispa de ese horario vespertino, opuesto a los hábitos locales. Iniciativas que intentan paliar la baja de actividad en un sector muy golpeado por la pandemia.

“Empezamos por la publicidad en radio invitando a una cena más temprano, haciendo chistes como cenan afuera en EEUU. Lo van a hacer varios. Si eso va a sumar o no, no sé. Hay una cultura clara de cómo hacemos las cosas acá. Igual, el horario dispuesto no es tan temprano, no son las 22, no está tan mal”, explica Rodrigo Cefalo Fernandez, socio de los restaurantes La Alameda y Puerto Cristal y la cervecería La mejor Dupla. En el caso de estos establecimientos, hay happy hour antes de las 21, 2×1 y descuentos del 20% en platos seleccionados.

El empresario calificó a este primer fin de semana con las nuevas medidas como “desastroso”. “Se trabajó en 20% de lo habitual. Todavía es nuevo y muchos preguntaron si estábamos abiertos o si había delivery o si cerrábamos a las 22. Cada uno entendió algo distinto”, comenta, aunque dice que los envíos aumentaron.

Por su parte, desde el restaurante Fayer, restaurante referente en comida israelí y judía, que tiene sede también en Madrid, anunciaron que “se reinventa en tiempos de pandemia y ofrecerá cenas en su primer turno de las 19hs como sucede en el viejo continente”. “Al igual que en Fayer Madrid nos adaptamos para brindar a nuestros clientes horarios flexibles. Siguiendo con todos los protocolos y sin dejar de bridar la experiencia gastronómica y el placer de poder disfrutar almuerzos y cenas en horarios tempranos”, explicaron desde Fayer.

Los responsables del restaurante, en declaraciones a BAE Negocios, se mostraron optimistas: “Creemos absolutamente que los comensales porteños se van a adaptar a las nuevas medidas, que tampoco han sido tan restrictivas en el sentido de que finalmente dejan estar en los locales hasta las 24, los gastronómicos. Se va a adaptar igual que pasó con el público en Madrid. La gente va a salir a comer más temprano, va a querer seguir disfrutando con todos los protocolos claros y adecuados. Creemos que con una una clientela fiel y dándole mucho servicio y atención vamos a poder sobrevolar esta turbulencia”.

En SushiClub, para quienes prefieren salir a cenar temprano, todos los días de 17 a 20hs en sus espacios de Caballito, Cañitas, Puerto Madero, Recova, Acasusso, Leloir, Maschwitz y San Juan, ofrecen un beneficio del 30% en porciones de sushi de 4 piezas y, además, un 2×1 en Caipis.

Francisca del Fuego, bar-restaurant – pizzería ubicado en el ex Paseo de la Infanta, abrió poco antes de la pandemia, en noviembre de 2019. Cuando estalló el coronavirus pusieron el foco en el delivery. Ahora, con esa ubicación privilegiada junto al parque, la apuesta es a la variedad y flexibilidad, aprovechando el happy hour y con su horno que casi nunca se apaga. “Tratamos de tener propuestas variadas en distintos momentos del dia, y con un fuerte anclaje en la música, por eso tenemos ciclos de miércoles a sábados, durante la tarde-noche, para aprovechar el happy hour y después quedarse comiendo y tomando algo mientras se disfruta de un dj-set”, señalan.

Los horarios de la cena según cada país

Los argentinos somos noctámbulos. La sobremesa de madrugada es tradición en estas tierras. Cada país cultiva sus propios hábitos y elige un punto en el reloj para sentarse a la mesa. En muchos casos, estas costumbres están motivadas por el clima.

Noruega, es uno de los países más tempraneros: se come entre las 16 y las 17. En Sydney, cenar al anochecer se fue convirtiendo en tendencia y hoy se elige más la franja de las 17 a las 18. Según el medio Insider, en China, el horario promedio es entre las 18,30 y las 19,30.https://c21081ad2d2834d12b364ddc7b43c4f3.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

Reino Unido está entre los países del viejo continente donde se prefiere cenar más temprano: entre las 18,30 y las 20. En Francia, entre las 19 y las 21, aunque Paris tiene servicios un poco más trasnochados.

En Estados Unidos, la costumbre es entre las 18 y las 19. En tanto, en Sudáfrica y en Italia, tienen turnos más cercanos a los argentinos, entre las 20 y las 22.

Los gastronómicos reclaman ayuda para evitar despidos masivos ante las nuevas restricciones

Fuente: TN ~ El Gobierno anunció un aumento en el subsidio para pago de salarios pero las cámaras piden poder trabajar con protocolos y rebaja en impuestos.

Tras las nuevas restricciones a la circulación nocturna y mientras el sistema de salud pide medidas todavía más drásticas para contener los contagios de coronavirus, los gastronómicos y hoteleros manifestaron su preocupación por el efecto económico. Pizzerías, heladerías, hoteles, confiterías y franquicias fijaron posición ante las últimas decisiones del Poder Ejecutivo en el que recalcaron que la facturación todavía está al 50% de los niveles previos a la pandemia.

“Los gastronómicos todavía atraviesan una profunda crisis y se encuentran afrontando deudas contraídas en 2020. Con un nivel de ventas que aún no logra superar el 50% de la situación prepandemia, la nueva restricción pondría en peligro las fuentes de trabajo y la sustentabilidad de todo el sector. La industria gastronómica no es fuente de contagios, sino un sector que agrupa a más de 300 mil empleados y es uno de los motores de la economía nacional. El horario nocturno representa en promedio casi el 55% de la facturación del sector”, expresaron las cámaras del sector.

En un comunicado firmado por un la mesa que agrupa a la Asociación de Propietarios de Pizzerías, Casas de Empanadas y Actividades Afines, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines, la Cámara Argentina de Establecimientos de Servicio Rápido de Expendio de Emparedados y Afines, Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés y la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias manifestó: “Hemos adaptado toda la operación con estrictos protocolos y aforos reducidos, según las recomendaciones de los organismos de salud, esto permite recibir a los clientes de forma segura”.

Lorena Fernández, presidente de la asociación que nuclea a las pizzerías y casas de empanadas, aseguró que el 70% de la facturación de ese tipo de negocios se da por la noche. “Creemos que tanto el Estado nacional como los gobiernos provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires son conscientes de la vulnerabilidad del sector”, afirmó, y solicitó que el paquete de medidas sea acompañado por un apoyo no solo económico para el sostenimiento de los puestos de trabajo, fue el ATP, sino de todas las cargas impositivas y sociales que de ello se deriva.

En esa línea, el Gabinete Económico anunció el viernes por la tarde que incrementará de $12.000 a $18.000 la asistencia estatal por trabajador para el pago de salarios en los sectores críticos. Será en el marco del programa de Reactivación Productiva (Repro), que reemplazó al ATP.

El Gabinete Económico anunció una mejora en la asistencia para el pago de sueldos en sectores críticos. (Foto: Pablo Duberti/Prensa Jefatura de Gabinete).

Por su parte, Gabriel Famá, titular de la cámara que nuclea a los fabricantes de helado, indicó: “Hoy la situación del rubro es delicada y la pandemia aceleró en muchos casos el cierre de los locales que ya venían golpeados por los avatares de la economía del país. Dependiendo la zona, tuvimos entre un 20% y 40% menores ingresos, además de que la materia prima se encareció muchísimo en este último tiempo”.

“Si bien la asistencia del Gobierno nacional con los ATP y el porteño con la exención del pago de ingresos brutos fue una ayuda, desde la Asociación manifestamos la necesidad de poder trabajar sin nuevas restricciones y cumpliendo, como siempre, con todas las medidas de prevención y protocolos vigentes. Si no trabajamos de noche será inviable que nuestras heladerías y fuerza laboral subsista”, agregó Famá.

Hasta el 30 de abril, los bares y restaurantes deben cerrar a las 23:00. (Foto: Télam).

Por su parte, Susana Perrotta, presidente de la Asociación Argentina deMarcas y Franquicias afirmó que entiende la importancia de las medidas para preservar la salud pero sostuvo: “Nos preocupa mucho el impacto que tendrá sobre un sector que ya está en estado crítico y que resultó uno de los rubros que más pérdidas sufrió tras un año de pandemia. Esperamos que, así como sucedió durante el cierre de más de 150 días en 2020, las autoridades acompañen con medidas que aminoren el impacto que tendrá en el sector gastronómico estas nuevas restricciones”.

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“El sector de comidas rápidas se encuentra en un proceso de leve recuperación y aún no hemos alcanzado el 50% de la facturación prepandemia. De nuestra industria dependen más de 50.000 puestos de trabajo. Contamos con estrictos protocolos que nos permiten operar con total seguridad y no somos una fuente de contagio”, señaló Marcelo Rojas Panelo, titular de la cámara del rubro.

Los locales estaban funcionando fuera de horario y con más gente de la permitida.

Fuente: TN ~ Además, efectivos recorrieron plazas para concientizar sobre la importancia de la distancia social.

Clausuraron cinco bares y restaurantes en la Ciudad de Buenos Aires en el primer fin de semana de las nuevas restricciones nocturnas. (Foto: Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires)

Este sábado por la noche, la Ciudad de Buenos Aires clausuró cinco bares y restaurantes, ubicados en los barrios de San Nicolás, Palermo y Vélez Sársfield, porque se encontraban abiertos fuera de horario e incumplían, además, con las restricciones implementadas por el Gobierno en el marco de la segunda ola de coronavirus.

Durante los operativos se secuestraron mobiliario y equipos de música. Las clausuras fueron realizadas por personal de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), con la colaboración del Departamento Contravenciones y Faltas de la Policía de la Ciudad.

Según informaron desde la cartera manejada por Diego Santilli, desde la noche del jueves se realizan acciones de prevención y concientización en plazas, parques, bares y puntos gastronómicos con distintas cuadrillas de inspectores y personal.

Las cuadrillas recorrieron las áreas gastronómicas de Puerto Madero, Palermo Hollywood, Plaza Serrano, San Telmo, Avenida Corrientes, Plaza Dorrego, Corredor Donado, Avenida Elcano, Paseo Ferroviario y Paseo de la Infanta, donde se concentra más del 80 % de la actividad gastronómica de la Ciudad. Además de los parques Tres de Febrero, Chacabuco, Plaza Arenales, Parque General Paz, entre otros.

De los operativos también participaron personal de la Dirección General de Fiscalización Urbana (DGFU), agentes de Prevención, agentes de Tránsito, bomberos, guardaparques y diversos móviles. En los mismos se verificó el normal cumplimiento de los protocolos y las limitaciones nocturnas.

Uno de los bares clausurados. (Foto: Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires)

Respecto a este último punto, Horacio Rodríguez Larreta aseguró que, pese a acatar las medidas dispuestas por la Casa Rosada, existe una mayor flexibilización en la Ciudad, con el objetivo de no golpear tanto a la industria gastronómica. Es por eso que los locales nocturnos pueden recibir clientes hasta las 23, que pueden permanecer en cada local como máximo hasta las 24.

Por otro lado, los efectivos concientizaron sobre la importancia de respetar la distancia social, el uso correcto de tapabocas, las normas de higiene personal, la cantidad de personas reunidas (máximo 20) y el cumplimiento de horarios en parques, plazas y establecimientos gastronómicos, normativas que estarán vigentes hasta el 30 de abril.

Las tareas de control y concientización continuarán en la Ciudad y serán de prevención, pero ante casos de no cumplimiento de protocolos y horarios se labrarán actas de intimación hasta llegar a la clausura del establecimiento gastronómico.

Fueron cinco los bares y restaurantes que se encontraron fuera de regla. (Foto: Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires)

Este sábado, el Ministerio de Salud de la Nación informó 19.419 casos y 297 muertos de coronavirus en 24 horas. Con estas cifras, la cantidad de infectados desde el inicio de la pandemia asciende a 2.517.300, mientras las personas que perdieron su vida ya son 57.647. De los casos totales, 283.085 son de la Ciudad de Buenos Aires, al que se le deben agregar 6.850 muertos.

Extienden el plazo para renovar los controladores fiscales

Fuente: AHRCC ~ La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de la RG 4955/2021; estableció que los controladores fiscales de “vieja tecnología”, podrán utilizarse según el cronograma, que conforme a la cantidad de equipos homologados de cada contribuyente se detalla a continuación, debiéndose emplear solo equipos de “nueva tecnología” a partir de las fechas indicadas para cada rango.

Este es el cronograma de fechas según la cantidad de equipos de “vieja tecnología” que tenga el establecimiento:

Cincuenta (50) o más > del 1/5/2021 al 30/06/2021

Entre once (11) y cuarenta y nueve (49) > del 01/07/2021 al 31/08/2021

Entre cinco (5) y diez(10) > del 01/09/2021 al 31/10/2021

Tres (3) o cuatro (4) > del 01/11/2021 al 31/12/2021

Uno (1) o dos (2) > del 01/01/2022 al 28/02/2022

Protesta de gastronómicos en la Quinta de Olivos por las nuevas restricciones

Fuente: Perfil ~ Los gastronómicos protestaron hoy frente a la Quinta de Olivos por las nuevas restricciones a la actividad.

El gobierno nacional decidió que los restaurantes y bares tienen que cerrar a las 23, aunque la Ciudad de Buenos Aires decidió que los clientes pueden permanecer en el local hasta las 24, hora en que comienza la prohibición de transitar hasta las 6, excepto para el personal esencial.

En la protesta había propietarios y trabajadores del sector, que interrumpieron algunos carriles de la avenida Maipú.

Los pedidos de la protesta

Entre los pedidos, los protestantes pedían que se permitiera la apertura dos horas más de las 23.

También indicaban que estaban en peligro 15.000 puestos de trabajo.

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Axel Kicillof quiere medidas restrictivas más estrictas, por lo que los gastronómicos van a tener que cerrar sí o sí a las 23 hs.

“Necesitamos trabajar, nos dicen que cerremos a las 23 pero entonces a las 22 ya tenemos que cerrar la cocina, cuando a esa hora la gente está recién saliendo”, afirmó un propietario al corresponsal de Cadena3.

Otro indicó que los negocios al quedarse “sin facturación” estimaron que “el 70% se va a quedar en la calle”.

Otro destacó que las medidas restrictivas aplicadas al rubro gastronómico “no va a bajar los casos”.

Los gastronómicos en la provincia

Así como le la Ciudad las medidas son menos estrictas, en la provincia de Buenos Aires, en especial en el Conurbano, el gobernador Axel Kicillof es proclive a medidas más estrictas, por lo que no permitiría que los locales permanezcan abiertos después de las 23.

“No somos los culpables de la segunda ola”, indicó otro de los que participó en la protesta.

Y detalló: “En octubre y diciembre fue la apertura máxima de locales y no se dispararon los casos”.

“Nos dicen quédense en sus casas, pero a fin de mes no cobran todos los impuestos, es irrisorio”, se quejó otro.

REPRO II: aumentan la ayuda para los sectores de gastronomía, hotelería y turismo

Fuente: Ámbito ~ “Para los sectores críticos: gastronomía en sentido amplio, hotelería y turismo que que se verán afectados por las nuevas restricciones vamos a cambiar algunas de las condiciones y restricciones del Repro II”, dijo el ministro de Trabajo, Claudio Moroni al termino de la reunión de gabinete económico en la Casa Rosada. Tal como anticipó Ámbito el Gobierno Nacional no tiene pensado volver a otorgar ayudas como lo fueron en su momento el IFE o el ATP a pesar de las nuevas restricciones.

La modificación –de orden técnica- consistirá en que se modificará el parámetro de comparación para otorgar el REPRO. Para otorgar los REPRO a una empresa se compara la facturación compara con el mismo mes del año anterior”.

Dado que en marzo del 2020 ya estaban vigentes las restricciones se decidió “comparar con marzo del 2019, actualizaremos la facturación de ese año y vamos asistir a todo aquel que haya tenido una pérdida mayor al 20% de su facturación real”, explicó el ministro.

También se aumentará el monto para estos sectores: Hoy el beneficio está a 12.000 por trabajador y lo vamos a llevar a $18.000 por trabajador, es decir un 50% más”, afirmó Moroni.

Para hacerse de este beneficio las empresas deberán inscribirse en la página de la cartera laboral a partir del 20/22 de este mes y el beneficio se abonaría en mayo.

Respecto a los trabajadores informales o monotributistas para el Gobierno “aun no sabemos cuál van a ser el nivel de afectación y no estamos tan seguros de que la caída en el sector más o menos informal vaya a ser importante”. Asimismo, indicó que se cuentan con diferentes herramientas como: AUH, Tarjeta Alimentar Plan Potenciar y Desarrollo, “que están funcionando muy bien y que están atendiendo a esa población en particular. Así, que hoy no vemos un problema”, afirmó Moroni.

Al respecto, indicó el funcionario que a través del Plan Potenciar Trabajo se asiste a 1 millón de personas. De todas maneras, el funcionario no descartó que “Si llega a ver a una afectación veremos que herramienta es la aplicable”.

Actualmente, según dijo Moroni están siendo asistidos por el Estado a través del REPRO unos 45 mil trabajadores en el sector gastronómico y estima que la demanda en ese sector “va a crecer”.

Presidencia

Tal como anticipó Ámbito el Gobierno nacional no tiene en mente volver a otorgar ayudas como lo fueron en su momento el IFE o el ATP a pesar de las nuevas restricciones, pero si la ampliación de ayudas a empresas.

Justamente se decidió aplicar restricciones nocturnas para no afectar la actividad económica. Insisten en señalar desde la Casa Rosada, que estas medidas “no son como las de marzo del año pasado”, aseveran.

Por otra parte, en más de una oportunidad el ministro de Economía, Martín Guzmán afirmó que no se volvería a instaurar este tipo de ayudas y cabe recordar que no están contemplados fondos especiales en el presupuesto nacional para atender una segunda ola del Covid (aunque siempre existe el mecanismo de reasignar partidas presupuestarias).

Justamente por indicación de la cartera económica ya desde el último trimestre del año el gobierno optó por reemplazar los ATP por el programa instrumentado por la cartera laboral -los REPRO – que también significan el pago de una parte del salario de los trabajadores aunque la asignación de esta ayuda tiene un control más exhaustivo que el implementado con los ATP.

De hecho hoy, según informa la cartera laboral, son numerosos sectores de la economía que están siendo asistidos por los REPRO como, por ejemplo, el sector cultural como actividades vinculadas al turismo (hoteles y restaurantes) reciben ayuda del gobierno.

A febrero unas 9.925 empresas recibieron REPRO abarcando a más de 300 mil trabajadores. De acuerdo a la información suministrada por la cartera laboral, a febrero el sector de alojamiento y servicios de comida unas 2.713 empresas recibieron esta asistencia y en el rubro comercio unas 990 empresas vinculadas al comercio.

En general las empresas con hasta 5 puestos de trabajo son las mayores beneficiarias por los REPRO con 3.480, le siguen entre 11 y 50 puestos 3.357 y 6 y 10 puestos 1876.

La apuesta oficial es mantener el nivel de actividad económica que “viene muy bien”, señala la fuente. Es más, el FMI revisó su pronóstico elevando el crecimiento del PIB al 5,8% en tanto para el ministro de Economía, Martín Guzmán podría llegar a cerrar el año con un 7%.

La agonía de los bares, otro síntoma de un país que se empobrece

Fuente La Nación ~ El cierre de restaurantes y cafés muestra una Argentina que aplasta la actividad comercial y degrada el entramado social

Puede parecer solo un dato pintoresco de la crónica urbana. Sin embargo, el cierre masivo de bares, confiterías, restaurantes y bodegones tradicionales es un fenómeno que entrelaza cuestiones económicas, sociales, culturales y urbanísticas. Es otro indicador de un país que aplasta la actividad comercial, desalienta al emprendedor, debilita los ámbitos de integración comunitaria y degrada el entramado social de las ciudades.

Cuando se bajan para siempre las persianas de uno de estos lugares, muere mucho más que una actividad comercial. Muere una parte de la identidad urbana, muere un espacio de encuentro y de conversación. Con cada bar o bodegón que cierra, hay una comunidad que se dispersa, un diálogo cotidiano que queda interrumpido y un rito social que se desvanece: el de mirarnos las caras los unos a los otros. Se pierde, también, la interacción en espacios socialmente heterogéneos, donde todavía sobrevive un rico entramado policlasista que tiende a romperse en la Argentina.Ads by

El cierre de bares tradicionales produce una suerte de orfandad. Pero detrás de ese impacto más intangible, si se quiere, hay un fenómeno con profundas secuelas económicas. Se estima que en el último año, la crisis del sector gastronómico y hotelero provocó el cierre de 10.000 locales y la pérdida de 150.000 puestos de trabajo en todo el país. Queda un tendal de litigiosidad laboral y quebrantos societarios. Debilita, además, el espíritu emprendedor de generaciones desanimadas ante las dificultades para desarrollar cualquier actividad empresarial o comercial en la Argentina. Es cierto que se han abierto algunos emprendimientos nuevos, pero la ecuación entre cierres y aperturas es muy deficitaria.

Muchos de los bares y restaurantes que se han despedido en los últimos meses comparten la cultura del emprendimiento familiar: los fundaron los abuelos, los remodelaron los padres y hoy los cierran los hijos. La tercera es la generación que ha perdido la esperanza. Siente que aquel esfuerzo de los abuelos y los padres hoy no tiene sentido. En una Argentina achicada, vender el inmueble puede ser más rentable que expandirse y reconvertir el negocio. No solo bajan las persianas de un comercio: le bajan las persianas al futuro. Se renuncia a aquella cultura emprendedora y al espíritu de sacrificio con el que los abuelos inmigrantes fundaron esos bares, como tantas otras cosas. ¿Por qué se produce esa renuncia? No hay una única respuesta, pero una cosa es segura: la Argentina no invita a asumir riesgos. Desde el poder baja un discurso que justifica el desaliento. Las nuevas generaciones, que podrían aportar energía y flexibilidad para adaptarse a los cambios y desafíos, ven más tentador irse del país que refundar el bar.

El cierre de espacios gastronómicos se ha acelerado dramáticamente por la cuarentena del año pasado. Pero ya era un rubro muy golpeado, como muchos otros, por la rigidez de la legislación laboral, la voracidad impositiva, la falta de crédito y la burocracia que asfixia a pequeños y medianos comerciantes. En cualquier bar o restaurante, un ticket de 400 pesos incluye –según los cálculos del sector– 149,6 pesos de impuestos. Un sueldo de 50.000 pesos representa, para el empleador, un costo de casi 80.000. En ese paisaje, las restricciones y el cierre por la pandemia fueron un golpe de knockout. No es un problema sectorial. Es un problema que la Argentina paga con pobreza, desempleo, marginación. El ahogo de comerciantes, empresarios y emprendedores es el que explica que el país tenga 20 millones de pobres. ¿Cuántos mozos y cocineros han pasado a engrosar la estadística de la desocupación?

Hay un falso progresismo que desvincula el drama social de las penurias del sector privado, como si no existiera entre una y otra cosa una relación directa. Quizá sea por esa distorsión conceptual que algunos miran el cierre de estos comercios como un dato menor.

Además de la tragedia económica, la agonía de los bares provoca una dolorosa pérdida simbólica, que acaso parezca algo suntuario en medio de una Argentina en la que la inseguridad arrebata vidas todos los días y la indigencia les amputa la dignidad a las personas. Pero el cierre de esos espacios de pertenencia abre otra herida en el tejido comunitario. Pensar las ciudades sin sus bares es como pensar un cuerpo sin alma. Son espacios fundamentales de la vida cotidiana, pero también son referencias históricas, señas de identidad, albergues de memorias y emociones colectivas. ¿Qué sería Buenos Aires sin sus cafés? En ellos late el bullicio de la vitalidad urbana, pero sobreviven, además, los recuerdos de su gente. Son lugares que conservan la historia de los barrios, en los que se escribe una crónica doméstica de la vida urbana. Duele imaginar a cada ciudad o pequeño pueblo sin esos lugares en los que habita la vida social y se teje la cultura popular.

Los bares son, como el ágora de los griegos, lugares democráticos en los que el debate brota con espontaneidad y sin jerarquías. El respeto y la atención de los otros deben ganarse con ingenio y con talento; no se obtienen por cargos ni credenciales. En sus mesas se cultiva un hábito en retirada, como es el de la conversación: se analizan y se discuten el fútbol, la política, la economía y las modas. Son, al fin y al cabo, los lugares donde “se arregla el mundo”.

El café suele asociarse a cierta superficialidad. La “filosofía de café” se contrapone al supuesto rigor de la academia y la universidad. En homenaje a la diversidad y la riqueza del debate, quizá deberíamos reconocer, sin embargo, que hoy sobrevive un mayor pluralismo en las mesas de los bares que en los recintos académicos, donde impera el discurso único y se combate la disidencia. Con cada café que cierra, se empobrecen entonces la conversación y el debate públicos. Muere, además, el hábito de la sobremesa, que propicia el diálogo más distendido, menos utilitario y reglado, donde suele surgir la mejor posibilidad del encuentro con el otro.

Aunque en el lenguaje técnico la “charla de café” no parece gozar de especial prestigio, suele ser la incubadora de nuevas ideas, de proyectos creativos y corrientes de opinión. Lo saben los científicos sociales: los mejores lugares para tomar el pulso y la temperatura de una sociedad son las mesas de los bares. En ellas se refleja, sin filtros ni caretas, el humor social. ¿Cuántos proyectos se dibujan primero en la servilleta de un café?

El repliegue del bar puede potenciar cierto encapsulamiento y aislamiento que proponen las redes sociales. Las redes, a diferencia de los bares, se desenvuelven en microclimas más homogéneos y tabicados. Twitter es una especie de cámara de eco en la que el debate se circunscribe a un círculo determinado. El bar representa, simbólicamente, una polifonía que se apaga en la interacción digital, además de verse desvirtuada detrás de las máscaras del anonimato. Mudarse a Twitter desde la mesa de un bar es como irse de la ciudad a vivir a una isla artificial. No es casual, después de todo, que cuando definen a “su bar” muchos apelan a la misma figura: “mi segunda casa”. ¿Alguien diría eso de Twitter?

Evitar el cierre de bares y restaurantes no sería una concesión a la nostalgia ni a una bohemia del pasado. Sería defender fuentes de trabajo y alentar el espíritu emprendedor. Sería valorar los espacios en los que sobreviven la integración y la mixtura social. Sería defender las mesas en las que se practican el diálogo y el debate, sin sectarismos y sin el corsé de la corrección política. Sería, por si fuera poco, preservar el alma de las ciudades, en las que anida, al fin y al cabo, nuestra propia identidad.

Hasta las 23:00 hs, por las nuevas restricciones, bares y restaurantes cerrarán más temprano

Fuente: Infobae ~ Los bares y restaurantes cerrarán a las 23:00, y se prohíbe la circulación entre la medianoche y las 6:00. Estas son algunas de las nuevas medidas

Luego de tantas expectativas, el presidente Alberto Fernández hizo el anuncio oficial a través de un mensaje en vivo que se difundió por las redes sociales y la cuenta de Youtube de Casa Rosada. 

Uno de los anuncios a los que se refirió fue al cierre de los bares y los restaurantes a partir de las 23:00 horas. Esto se debe, en parte, a que se prohibirá la circulación entre las 0 y las 6 de la mañana de cada día.

Las autoridades de cada jurisdicción podrán solo ampliar estos horarios en función de las especificidades de cada lugar.

La expectativa de este anuncio avivó los peores miedos en un ámbito que no deja de derrumbarse. En esa dirección, sendas organizaciones que integran a la gastronomía y los locales porteños advirtieron previamente que la medida que terminará de consolidar una nueva catarata de persianas bajas.

Fin de la vida comercial de muchos establecimientos gastronómicos

“No lo vamos a poder aguantar”, resumió Ariel Amoroso, presidente de la AHRCC, la asociación que integra a la gastronomía y los hoteles de la Ciudad, horas antes del anuncio. “No podremos soportar las consecuencias de un nuevo cierre. Así cierren sólo dos semanas, para el sector será un nuevo desastre. Peor que el del año anterior, porque ahora ni siquiera tenemos el beneficio de los ATP”, dijo a iProfesional.

El directivo sostuvo que la implementación de restricciones podría terminar con la vida comercial de buena parte de los 8.000 emprendimientos que siguen en pie. La cuarentena del año pasado originó la pérdida de 2.000 establecimientos gastronómicos.

“Hace un año sumábamos 10.000 locales en funcionamiento y un nivel de empleo que llegaba a las 60.000 personas. Hoy siguen en pie unos 8.000 restaurantes y los puestos de trabajo se redujeron a 50.000. Si se achica el horario de atención vamos a hablar de cifras negativas muy superiores a las que ya conocemos”, afirmó.

Respecto de la opción de restringir la actividad comercial en la Ciudad, Amoroso sostuvo que una medida así volverá inviables a la mayoría de los emprendimientos.

“Una restricción así nos termina de liquidar. Porque la gente no va a salir a cenar a la tarde, además de que nos quitaría la posibilidad de brindar más de un servicio por mesa. Ya estamos viendo una menor cantidad de gente circulando, yendo a los restaurantes. Si se avanza con el cierre perderemos casi toda la clientela”, sostuvo.

A tono con esto, desde el movimiento “No más sillas al revés”, integrado por algunos de los emprendimientos más emblemáticos del rubro –El club de la Milanesa, La Cabrera, Kentucky, entre otros–, anticiparon que la vuelta de los horarios acotados originará la pérdida de al menos 15.000 locales. Según el grupo en cuestión, los puestos de trabajo en peligro merodean los 200.000.

Durante 2020

Durante 2020 la gastronomía de la Ciudad sufrió el cierre de 2.000 restaurantes y bares. 

Para paliar el escenario que viene, “No más sillas al revés” solicita la vuelta de los ATP para cubrir parte de los sueldos, una exención en el pago de Ingresos Brutos por lo que queda del año, financiamiento para el pago de deudas y rebajas en el IVA.

“A un año del inicio de la cuarentena la situación de la gastronomía y la hotelería en Argentina es desesperante. Ya cerraron 10.000 locales y se perdieron 130.000 puestos de trabajo en todo el país. Esto representa, al día de hoy, un 20% de nuestra industria. Sin medidas a tiempo, seguirá empeorando durante este año”, afirmó el movimiento, en una petición publicada en la plataforma Change.org.

“Proyectamos que otros 15.000 locales cerrarán y otros 195.000 empleos se perderán en los próximos meses si el Estado no toma decisiones en relación a nuestra industria para este año, la cual se ubica dentro de las 10 primeras generadoras de valor en Argentina, según datos del INDEC“, se remarca.

Previsores en cuanto a lo que viene, algunos emprendimientos gastronómicos ya comenzaron a publicitar cenas en horas de la tarde y sujetas a un régimen de turnos. Un caso es el de Fayer, que activó esa propuesta -que ya implementa en Europa- con turnos a partir de las 19.

Comercios, contra las cuerdas

Consultado respecto de los efectos de un nuevo cierre, Fabián Castillo, titular de FECOBA, fue contundente: la Ciudad perderá, a paso acelerado, otra importante cantidad de puntos comerciales.

“A nivel Ciudad, el comercio perdió por lo menos el 15 por ciento de sus locales con el cierre que provocó la pandemia. Sólo durante la cuarentena se perdieron más de 15.000 comercios. Si se avanza con nuevas restricciones iremos directo a un desastre mucho peor. La situación de Florida y Lavalle quedará casi como una anécdota”, aseguró ante iProfesional.

Según el directivo, sólo Florida suma hoy más de 100 locales con frente a la senda totalmente desocupados. Ya dentro de las galerías, la vacancia es del orden de los 400 inmuebles comerciales cerrados.

“Las restricciones duras nos meterán en una catástrofe peor a la de 2020. “El año pasado se perdieron miles de comercios incluyo con la ayuda de los ATP para cubrir parte de los sueldos. Ahora no tenemos ese auxilio, por lo que cualquier medida para reducir la actividad será fatal”, concluyó.

¿Qué pasará con los hoteles? Fuentes ligadas a la AHRCC aseguraron que los cambios que aplicará el Gobierno no repercutirán demasiado en el ya traumático momento que afrontan los alojamientos. “La mayoría no volvió a abrir, por lo que esto es una continuidad de la nula actividad para el sector”, indicó una voz interpelada.

De los 1

La ausencia de turistas mantiene en situación de cierre prolongado a la mayoría de los hoteles porteños.

Previo a la pandemia, la Ciudad contaba con 1.100 hoteles en funcionamiento. De ese número hoy apenas se mantiene operativo el 7 por ciento de los alojamientos. Aquellos establecimientos que permanecen abiertos sólo ofrecen un puñado acotado de habitaciones.

Otro sector que se manifestó en contra de las restricciones es el concerniente a los complejos de cines. En ese sentido, Martín Álvarez Morales, titular de la Cámara Argentina de Exhibidores de Multipantallas, afirmó que prohibir las proyecciones después de las 22 terminará por destruir a la industria en general y a las salas en particular.