Un gin argentino hecho en la Patagonia fue elegido entre los mejores del mundo

Fuente: Cronista – El destilado argentino recibió la medalla dorada, y quedó entre los 12 mejores del mundo. ¿Cuál es?

 Un gin argentino hecho en la Patagonia fue elegido entre los 12 mejores del mundo, y el mejor del país, según el prestigioso concurso The Gin Guide.

Sur Gin recibió la medalla de oro en los ‘Gin Guide Awards’, uno de los certámenes más prestigiosos del mundo dentro de la categoría de los destilados.

La firma patagónica compitió con cientos de gins de más de 35 países, demostrando la calidad e innovación que se puede ofrecer en el ámbito de las bebidas destiladas.

Sur Gin es una creación de Franco D’Angelo y Pizzorno, dos amigos que fundaron el proyecto en 2016 con la intención de convertirlo en el primero de alta gama de la Argentina.

Un gin argentino hecho en la Pagatogia fue elegido entre los mejores del mundo

Los emprendedores se embarcaron en la producción de su propio gin con botánicos que remitieran a la Patagonia, y un perfil de sabor que no esquivara la sofisticación. 

La bebida está inspirada en la naturaleza de la Patagonia, e incorpora botánicos seleccionados de esta región. El resultado es un destilado con aromas cítricos y florales, fresco y complejo al paladar, con una persistencia que invita a volver a degustarlo

Además, la técnica de producción incluye prácticas de maceración en frío y una lenta destilación tradicional en alambiques de cobre, lo que permite extraer y preservar las cualidades más finas de cada botánico.

Sur fue el primer gin de argentina en ser reconocido en 2018 por International Wines and Spirits Competiton, el concurso más prestigioso de destilados del mundo con medalla de bronce entre 500 gines de todo el mundo. Y el primero también en 2020 en obtener medalla de plata con 91 puntos entre 800 gines de todo el mundo.

Congreso de gastronómicos y hoteleros: «Hacer memoria y balance”

Fuente: El Marplatense – Representantes y afiliados del gremio participaron de la 58° edición que se llevó a cabo en Mar del Plata.

La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina realizó su 58° congreso en Mar del Plata con una gran convocatoria de representantes y agremiados. 

Al respecto, Pablo Santin, secretario general de la seccional local, comentó en diálogo con El Marplatense que “la verdad que es una alegría poder compartir con delegados congresales, secretarios generales de todo el país”.

También resaltó que hasta el momento “han sido jornadas muy importantes, tuvimos el congreso de iplido el martes, ayer el de secretarios generales donde abordamos muchos temas, situación económica del país y de los trabajadores, objetivos, lo que se viene”. 

Por lo que “culminamos con el congreso de delegados, es la obligación que tenemos como gremio todos los años hacer memoria y balance”, concluyó. 

Cuáles son los bodegones más baratos de CABA: comer rico y a buen precio

Fuente: IProfesional – Hay una gran cantidad de bodegones con buenos precios y platos para conocer en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Cuáles son los más baratos?

Explorar y conocer nuevos lugares para comer en Buenos Aires no tiene por qué implicar grandes cantidades de dinero. Es posible encontrar diversos bodegones con platos de calidad y precios asequibles.

La búsqueda de bodegones económicos pero deliciosos en la Ciudad de Buenos Aires llevó a la popular creadora de contenido Rocío Strat, conocida como @Lachicadelbrunch, a explorar y compartir sus hallazgos en las redes sociales.

¿Cuáles son los bodegones más baratos de CABA?

La creadora de contenido Rocío Strat, mejor conocida como @Lachicadelbrunch comparte en sus redes sociales, especialmente en Instagram y TikTok, recomendaciones de cafeterías, bares y restaurantes.

Con más de 3,5 millones de seguidores en su perfil de Instagram y 455 mil en TikTok, todos sus videos y recomendaciones dan que hablar. Los lugares que la influencer visita se vuelven populares debido a la viralización de su contenido.

Cuáles son los bodegones más baratos de CABA: comer rico y a buen precio

En esta oportunidad, compartió un video visitando los bodegos más baratos de la Ciudad de Buenos Aires. Uno de sus videos más virales con más de 1,3 millones de reproducciones, 94,9 mil me gustas, 240 comentarios, 35,6 mil guardados y 12,4 mil veces compartido.

En esta guía de bodegones para comer pastas baratas de Buenos Aires, visita siete restaurantes y cuenta su experiencia en cada uno de ellos, destacando los mejores platos de pastas y sus precios.

Los siete bodegones baratos que recomienda @Lachicadelbrunch son los siguientes.

Albamonte Ristorante

Ubicado en el barrio de Chacarita en Avenida Corrientes 6735, este restaurante se destaca por la cantidad de queso que les ponen a sus pastas.

Además, las porciones son abundantes, en el video se puede ver un plato de sorrentinos y otro de fussiles. El precio promedio de las pastas es de 5.000 pesos con salsas incluidas.

Spiagge Di Napoli

Restaurante especializado en pastas, en donde los platos estrella son la lasagña y los ravioles de masa de espinaca con mucho queso.

El precio promedio es de 6.000 pesos con salsa incluida. El bodegón se encuentra en la calle Independencia 3527, Boedo, Buenos Aires.

Spiagge Di Napoli es un bodegón especializado en pastas

Spiagge Di Napoli es un bodegón especializado en pastas

La Cantina Pierino

En el barrio de Almagro, en Lavalle al 3499, este bodegón es ideal para comer fussiles con albóndigas o ravioles scarparo. El precio aproximado es de $5.000, con salsa incluida.

Bar Alemán

En el Bar Alemán en Devota, Avenida San Martín 5992, hacen pastas caseras que son imperdibles. Tienen un goulash con gnochis espectacular además de milanesas para compartir.

El precio promedio es de 6.000 pesos la pasta con salsa incluida.

Il Vero Arturito

Este bodegón tiene dos sucursales, una en la zona del Abasto en San Luis 2999 y otra en Palermo, Bonpland 1712.

Además de las pastas como los fussilis a la parissiene, tiene milanesas con papas y queso. El valor promedio de la pasta con salsa es de 7.000 pesos.

Algo para destacar es que cuentan con opciones para celíacos.

En Trattoria Vespoli los sorrentinos son el plato estrella

En Trattoria Vespoli los sorrentinos son el plato estrella

Doña Cocina

Doña Cocina es un bodegón que la creadora de contenido recomendó en varias ocasiones, debido a su precio y calidad.

Se encuentra en Bulnes 802 y tiene un precio promedio de $6.500.

Trattoria Vespoli

Por último, una recomendación fuera de la Ciudad de Buenos Aires es Trattoria Vespoli en Mar del Plata.

Un lugar especial para comer sorrentinos ya que fueron creados en esa misma ciudad y los de este bodegón son increíbles, al igual que la lasagña. Se ubica en la calle 3 de febrero al 3158, sin embargo, se recomienda ir con reserva dado que es tan popular que casi siempre está lleno.

Todos estos bodegones son excelentes opciones para salir a comer a lugares que ofrecen platos, especialmente pastas de calidad a precios accesibles. Gran parte de ellos cuentan con porciones abundantes por lo que se pueden compartir y ahorrar un poco más.

McCain: Celebra las juntadas con su nueva campaña «Va Con Todos»

Fuente: El Diario Balcarce – McCain, líder mundial en papas pre fritas congeladas, se enorgullece en presentar su campaña «Va Con Todos», una celebración de las juntadas y los momentos especiales compartidos alrededor de un bowl de papas fritas McCain.

«Creemos en la importancia de unir a las personas a través de experiencias únicas, por eso, si a una juntada con amigos o familia, le sumas un bowl de papas McCain, el éxito está asegurado”, afirmó Florencia Balestra, Directora de Marketing para McCain Cono Sur. «Nuestra campaña ‘Va Con Todos’ no solo destaca la versatilidad y calidad de nuestras papas, sino que también promueve el disfrute de momentos auténticos y especiales en cualquier ocasión».

Como parte de esta campaña, McCain lanzará un comercial que captura la esencia de “Va con Todos”, destacando como el bowl de papas es la elección perfecta para cualquier ocasión y para todos los gustos.

Además del comercial, McCain realizará una campaña 360 que incluirá dinámicas en vía pública, degustaciones en puntos de venta, experiencias interactivas e innovadoras en redes sociales y un stand dinámico en el Movistar Arena, donde uniendo la pasión por los diversos gustos musicales, los asistentes tendrán la oportunidad de participar en juegos musicales, tomarse fotos y ganar Golden Ticket para canjear por papas.

En colaboración con sus socios gastronómicos, McCain invita a todos los consumidores a juntarse con amigos o familia y disfrutar de un delicioso bowl de las papas más ricas y crocantes. Además, podrán participar en un concurso para ganar 6 meses de productos McCain gratis simplemente compartiendo fotos de las papas que van con todos en redes sociales, etiquetando a @McCainArgentina y usando el hashtag #VaConTodos.

Desde su llegada a Argentina en 1995, McCain se ha posicionado como el proveedor líder de papas congeladas, reafirmando su compromiso con el país a través de esta campaña que celebra la unión y los momentos compartidos.

Acerca de McCain

McCain es uno de los líderes mundiales del mercado de alimentos congelados y sus productos se pueden encontrar en millas de restaurantes y hogares en más de 160 países alrededor del mundo. Abocados a la producción de papa, McCain realiza en Argentina un importante trabajo de siembra y cosecha y de desarrollo e investigación. Desde la planta ubicada en Balcarce, McCain exporta a todo el mercado Sudamericano, y emplea a más de 850 personas, generando además 3.000 empleos de manera indirecta. Para más información sobre la Compañía, por favor visite nuestro sitio web: http://www.mccain.com.ar/

Tomar un vino de… 1940. Crece la costumbre de guardar vino y el gusto por las botellas añejas

Fuente: La Nación – Por motivos emocionales, pero también porque muchas de estas bebidas mejoran con el paso del tiempo, cada vez más argentinos se suman a esta tendencia que se ve, incluso, en los restaurantes.

Pablo Zabala lleva años buscando y guardando los vinos con los que celebrará –el año próximo– su cumpleaños número 60. En otro rincón de su cava subterránea, donde descansan unas 1740 botellas de distintas bodegas y regiones, se encuentran apartadas aquellas con las que festejará –dentro de 6 años– su 40° aniversario de casado, todas del año en que contrajo matrimonio: 1990. En su cava también guarda los vinos de los años en que nacieron sus hijos, botellas pensadas para brindar con ellos en algún momento especial. De hecho, cada vez que viaja a España, donde vive uno de ellos, Pablo lleva alguna de esas botellas en la valija.

Pablo Zabala, en su cava, con algunos de sus tesoros
Pablo Zabala, en su cava, con algunos de sus tesorosMauro V. Rizzi

“No me considero un coleccionista, para mí el vino es una pasión”, dice, y cuenta que se reúne todas las semanas con un grupo de amigos para descorchar botellas con varios años o incluso décadas de evolución. “Cuando un vino me gusta, compro un par de cajas. Una la guardo y de la otra voy abriendo las botellas a medida que pasa el tiempo para ver cómo va evolucionando “, agrega.

Pablo lleva ya un par de décadas guardando vino, costumbre a la que se asoma cada vez más gente tras descubrir la amplia gama de aromas, sabores y texturas que desarrolla esta bebida con el tiempo transcurrido dentro de una botella. En la Argentina, es un fenómeno relativamente nuevo. De hecho, hasta no hace mucho tiempo incluso la mayoría de los bodegueros y críticos de vino ponían en duda la capacidad del vino argentino para evolucionar a través de los años del mismo modo que lo hace un gran vino francés, español o italiano.

Vinos guardados acostados, como se aconseja
Vinos guardados acostados, como se aconsejaMauro V. Rizzi

¿Había evidencias de que el vino argentino no mejoraba con el tiempo? ¡Nadie lo sabía! Sencillamente no existía una cultura de añejarlo, ni en las bodegas ni en los consumidores. “Cuando empecé a guardar vino, todos me decían que el argentino no servía para eso, que empeoraba con el tiempo”, recuerda Silvano Scalzo, que con 39 años lleva más de 20 guardando botellas nacionales. “Salvo excepciones, ni siquiera las bodegas guardaban sus vinos hasta no hace mucho tiempo. Tal es así que para conseguir vinos viejos iba a supermercados a ver qué les había quedado sin vender. Recién ahora se está poniendo de moda el vino de guarda en la Argentina”.

De eso dan cuenta muchos restaurantes icónicos que han comenzado a incorporar cartas de vino de guarda. Es el caso de Don Julio, la multipremiada parrilla palermitana, que ya ofrece una cuidada selección de 2000 botellas, con etiquetas como un Lagarde Semillón de 1942, varias cosechas de Norton de los 40 y los 50, una etiqueta de Trapiche llamada Puente Viejo de las cosechas 1959, 1961 y 1963 o, el más antiguo, un Chateau Montchenot de 1938. “La idea de incorporar estos vinos fue mostrarle al mundo, pero también a nosotros mismos, que el vino argentino tiene las mismas cualidades de guarda que el de Francia, España o Italia”, señala Pablo Rivero, propietario de Don Julio y sommelier.

Martín Bruno, sommelier de Don Julio, en la cava del restaurante
Martín Bruno, sommelier de Don Julio, en la cava del restauranteFabian Marelli

El futuro es hoy

Aunque el descubrimiento del potencial de guarda del vino argentino es algo reciente, hubo adelantados, pioneros. “Viendo lo que se hacía en Italia o en Francia, cuando mi abuelo empezó a embotellar vino en la década de 1930 dijo: ‘Guardemos vino que es el futuro’. ¡Y ese futuro es hoy!”, cuenta Eduardo López, cuarta generación de la familia detrás de Bodegas López, la bodega con el mayor número de cosechas antiguas (y de botellas por cosecha) en estiba. “Tenemos todas las cosechas de todas nuestras etiquetas desde 1938″, agrega. Una botella de ese año vale hoy 5 millones de pesos.

“Cada vez es más la gente que tiene pequeñas o incluso grandes cavas en sus casas, y que además de comprar vino ya añejado compra para guardar –agrega Eduardo–. Quien guarda un vino conoce su historia: dónde lo compró y por qué, y esa es una historia que tendrá presente cuando abra esa botella que guardó durante tantos años. Eso es parte de la cultura del vino”.

Vinos de guarda de Bodegas López
Vinos de guarda de Bodegas LópezDIEGO SPIVACOW / AFV

Otro testigo de esta tendencia es Alan Dayan, de la cadena de vinotecas Ligier. Su padre comenzó a guardar vino argentino en la década del 60, dando lugar a una de las mayores colecciones de vino añejo del mundo, con más de 400.000 botellas que recorren la evolución de la vitivinicultura argentina de los últimos 60 años. Allí es posible encontrar etiquetas icónicas, como las primeras añadas del Catena Zapata Estiba Reservada, del Felipe Rutini y del Trapiche Medalla, o el legendario Weinert Estrella 77.

Desde su IG @vinosguardados, Alan dio visibilidad a la cultura de guarda, al tiempo que comenzó a sacar a la venta algunas de esas botellas guardadas. “Al principio, este era un nicho para los coleccionistas o los conocedores –cuenta Alan–. Pero cuando los restaurantes comenzaron a incluir estos en sus cartas y las bodegas que tenían vinos guardados comenzaron a sacarlos a la venta, empezó a generarse un nuevo público. Están los que compran esos vinos por algún acontecimiento especial, como un aniversario, pero también hay consumidores que hoy tienen un paladar más entrenado y entienden que un vino con años de guarda tiene un perfil diferente y más amable que uno joven”.

Alan Dayan en su cava de vinos de guarda
Alan Dayan en su cava de vinos de guardasilvana colombo

La experiencia de Silvano como consumidor da cuenta de esa evolución: “Yo me acerqué al vino de guarda desde mi interés como coleccionista –dice–. Desde la adolescencia coleccionaba un montón de cosas, figuritas, cartas, billetes, pipas… Por otro lado, en mi casa, de cultura italiana, se tomaba vino con las comidas y yo también lo hacía. Un día fui a comprar una colección de pipas y quien me la vendía me ofreció una botella de Selección López muy vieja; se la compré, la probé y ahí descubrí que lo que más me gustaba era ese perfil de vinos con muchos años de evolución. Desde entonces no tomo vinos que no tengan por lo menos cinco o diez años de guarda”.

Silvano Scalzo lleva unos 20 años guardando vino
Silvano Scalzo lleva unos 20 años guardando vino Alejandro Guyot

“Cada vez veo más gente que elige el vino no por su procedencia ni por el varietal, sino por los años de guarda”, señala Alan.

Instantes para atesorar

Quienes se acercan al vino de guarda desarrollan un vínculo emocional con esas botellas que atesoran por años, décadas o, incluso, a través de generaciones. “Con los vinos colecciono momentos muy especiales –afirma Mario Sieres, de 48 años, en cuya cava de 6 x 6 metros guarda más de 2000 botellas–. La mayoría de los vinos son de un instante de mi vida que valió la pena atesorar. Por ejemplo: tengo dos vinos de un viñatero italiano que fue mi compañía en los 30 días que caminamos a Compostela, o una vertical perfecta de Gran Enemigo que representa mi amistad con Alejandro Vigil [el enólogo de Gran Enemigo]. Guardo además lo que me va gustando: anoto, busco y compro una, dos, hasta seis botellas”.

Después, dice Mario, abre los vinos que guarda en cualquier ocasión, eligiendo lo que tenga ganas de tomar ese día, aunque admite: “Tengo 20 o 30 vinos que significan un momento poderoso y esos no los voy a tomar nunca. Y tengo también algunas cajas de vinos de 100 puntos que se los dejo a mis sucesores, para que los aprovechen”.

Una edición especial, autografiada por el enólogo, en la cava de Pablo Zabala
Una edición especial, autografiada por el enólogo, en la cava de Pablo ZabalaMauro V. Rizzi

Pablo Zabala, que comenzó a construir su cava subterránea antes de hacer los cimientos de su actual casa, plantea: “Hay algunos vinos que no sé si los voy a abrir, que quizás queden como una reliquia. Tengo dos botellas de Bianchi Particular Cabernet Sauvignon del 2001 y dos de Luigi Bosca Finca Los Nobles Malbec Petit Verdot del 98. Mis hijos decidirán qué hacer con ellas”.

Consejos útiles

Para quienes quieran incursionar en el mundo del vino de guarda, van algunos consejos. Por empezar, la aclaración de que no todos los vinos son capaces de mejorar con el tiempo en botella. De hecho, la enorme mayoría son producidos para ser bebidos dentro de los primeros años de su salida a la venta. Ese es el caso, por regla general (aunque hay excepciones), de los rosados: vinos en los que los aromas de fruta se marchitan con el tiempo. En cuanto a los tintos y blancos, una acidez elevada, una buena carga de taninos y una cuidada crianza en barrica ayudan a sostener al vino a través del tiempo.

Desde un punto de vista técnico, ¿qué características tiene un vino de guarda? Quien responde es Mariano Di Paola, enólogo de Rutini Wines: “Necesitamos vinos estructurados, concentrados, que provengan de zonas vitivinícolas apropiadas, con gran amplitud térmica para que la madurez sea completa, y que tengan un ph que le permita al vino permanecer en la botella desde ahora hasta dentro de mucho tiempo -explica-. Ese es el desafío a la hora de crear vinos con mucha expectativa de vida en la botella y que a la vez sean fáciles de tomar en este momento”.

Botellas en la enorme cava de Don Julio
Botellas en la enorme cava de Don JulioFabian Marelli

Para quienes tengan vinos pensados para guardar, conviene respetar algunos tips que evitan los factores que dañan la bebida. Marisol de la Fuente, sommelier y autora del libro Te cuento el vino (Ed. Grijalbo), comenta: “Si son un par de botellas, el lugar de los zapatos en el placard, debajo de la cama o algún rincón oscuro de la casa será suficiente, pero si hemos hecho una inversión en etiquetas más costosas recomiendo tener en cuenta algunas cosas. Una es la temperatura: el frío extremo dañará el vino al cristalizar sus ácidos. El calor, por el contrario, puede hacer que se vuelva licoroso. Por eso la temperatura debe ser constante y variar según el tipo de vino; en tintos tengo mis cavas a 14° y en blancos a 8°”. ¿Otros consejos? Evitar la exposición a la luz durante la guarda, el exceso de humedad, los olores intensos y las vibraciones (no colocar los vinos, por ejemplo, debajo de una escalera).

Nuevo corcho, más vida

La cultura de la guarda incluye algunas prácticas particulares destinadas a favorecer la buena conservación de los vinos. Una de ellas es el reenchorche, que combate la limitada vida útil de los tapones de corcho natural. Su reemplazo –todo un ritual– puede extenderla unos 30 años o incluso más.

Máquina para reencorchar botellas, en la clínica de reencorche de Bodegas López
Máquina para reencorchar botellas, en la clínica de reencorche de Bodegas LópezDIEGO SPIVACOW / AFV

Días atrás, Bodegas López realizó una “clínica de reencorchado” para dar a conocer este servicio que ofrece en forma gratuita a quienes poseen vinos de la bodega antiguos (de las líneas Rincón Famoso, Chateau Vieux, Montchenot y Federico López, de cosechas anteriores a la 2001). “La idea es evaluar el estado de cada botella y seguir garantizando la guarda prolongada de las botellas que guardan nuestros clientes en sus cavas”, cuenta Juan Pablo Díaz, enólogo de López.

El procedimiento de reencorche parte de una evaluación técnica del estado del corcho, la botella y el vino: ¿tiene filtraciones?, ¿hay merma?, ¿en que estado está el líquido? Esas son algunas preguntas a responder por parte de un equipo técnico. En caso de que se haya evaporado parte del contenido, se rellena la botella con vino de la misma marca y cosecha. Finalmente se coloca un corcho nuevo de máxima calidad (Diam 30) y una contraetiqueta que certifica la calidad y trazabilidad de la botella. Lo que, seguramente, incrementará el valor de mercado de la misma (dato no menor para coleccionistas).

Certificado de reencorchado, para asegurar la trazabilidad de la botella
Certificado de reencorchado, para asegurar la trazabilidad de la botellaDIEGO SPIVACOW / AFV

“Muchos encuentran en la casa de sus abuelos o de sus padres una botella de nuestros vinos guardada, y nos llaman y nos preguntan ¿estará bueno? Nosotros siempre les decimos que lo abran y prueben, para que se den cuenta de la nobleza del vino que se puede guardar por mucho tiempo. Hoy el reencorche ayuda a responder la pregunta y a prolongar aun más la vida de esa botella”.

El auge de tomar vino en copa, una opción que llegó para quedarse

Fuente: Ámbito – El punto en común es maridarlos con platos sabrosos y en general en porciones pequeñas, para que la bebida nunca pierda el protagonismo.

Con novedosos dispensers, happy hours o catas, algunos restaurantes apuntan a descontracturar el consumo y no limitarlo a acompañar las comidas. Aquí, seis opciones imperdibles.

ALDO’S RESTORÁN

El reconocido sommelier Aldo Graziani es el alma máter de Aldo’s Restorán, donde convergen vinos únicos de todo el país con una sabrosa cocina de impronta ítalo-americana. La selección incluye pequeños, medianos y grandes winemakers distribuidos a lo largo y ancho del país, sorprendiendo con algunas partidas limitadas y grandes clásicos argentinos. La carta invita a descubrir más de 700 opciones por botella y 50 etiquetas para degustar por copa, incluidos ejemplares de alta gama que se sirven con el sistema Coravin. Hay para elegir entre espumantes, blancos, naranjos, rosados, claretes, tintos y vinos de postre, en medidas de 75 cc, 150 cc, 175 cc y 250 cc. En promedio, los precios varían entre los $4000 y $20 000. En la línea Top, se encuentran joyas de hasta $131 000. Para el maridaje, son imperdibles los antipastos hechos con productos de primera línea, las pastas caseras, carnes premium y los pescados del día. Para un encuentro más relajado, la cita se puede trasladar al wine bar de Graziani, a metros del Jardín Botánico, donde ofrece más de 70 vinos y 9 opciones por copa para acompañar con quesos, charcutería y platitos mediterráneos.

Direcciones: Arévalo 2032, Palermo (Aldo’s Restorán) y República Árabe Siria 3037, Palermo (Aldo’s Wine Bar).

CASA SEIS

Casa Seis es un pequeño local ubicado en el barrio porteño de Chacarita, donde se invita a degustar vinos de todas las regiones del país en maridaje con tapas de autor. La sommelier Florencia Turdera eligió cada vino para acompañar las distintas preparaciones del menú, que brindan una interesante fusión de sabores y texturas. Para beber por copa, se ofrecen tres opciones fijas (El Gordo en Motoneta Pinot Grigio, el Indeleble rosado y el 10 Meridianos Malbec de bodega Numerología) y tres que varían semana a semana (un blanco con cuerpo, un naranjo y un tinto ligero). El rango de precios estimado es de entre $3000 y $6000 la copa y el servicio se realiza en la mesa. Para acompañar se sugieren las zanahorias confitadas con yogur de sésamo y furikake, y la ricota quemada con hierbas, acompañada de un chutney de tomates, berenjena y garrapiñada de almendras.

Dirección: Guevara 495, Chacarita.

MAGO

En Mago Parrilla, destacados cortes de carne se acompañan de una cuidada selección de vinos a cargo de la reconocida sommelier Marcela Rienzo. Su cava, ubicada en el salón, contiene etiquetas de todas las regiones vitivinícolas del país, incluyendo proyectos no tan conocidos con una excelente relación calidad-precio. La carta se renueva cada seis meses con el fin de explorar y dar a conocer vinos distintos, de uvas poco convencionales y de zonas atípicas del país, como Buenos Aires, Entre Ríos y Jujuy. Algunas recomendaciones para probar por copa son Nieto Senetiner Semillón, Patrimonial Malbec, Tilia Orgánico Cabernet Sauvignon y DV Cabernet Malbec de Catena Zapata, cuyos precios oscilan entre los $4000 y $7000 la medida de 250cc, servida en un mini decanter para mantener la temperatura adecuada. Además, a veces suman algunas «perlitas» de distintas regiones.

Dirección: esquina Monroe y Montañeses, Belgrano.

SOMOS ASADO

En Villa Crespo se encuentra Somos Asado, un restaurante especializado en carnes maduradas y platitos de autor al horno a leña. La propuesta se completa con una acotada pero muy interesante carta de vinos que abarca diferentes estilos y regiones del país. El objetivo es que el cliente tenga la posibilidad de explorar y descubrir nuevos ejemplares que se adapten a sus gustos y preferencias. Cuentan con 8 u 6 opciones por copa que cambian regularmente, respondiendo a la temporada del año, para estar a tono con los sabores del menú. Actualmente, se puede elegir entre Masi Torrontés-Pinot Gris, Flaneur Naranjo, Matías Morcos Blanco Escurrido, Matías Morcos Criolla, Pyros Appellation Malbec, Finca Beth 2KM Arranque Malbec, Masi Malbec-Corvina y Matías Morcos Tinto del Este Corte. La sugerencia de la casa es ir por la copa entera, de 200 ml, pero también ofrecen media copa y medida degustación. Los precios varían entre $4000 y $6200.

Dirección: Av. Scalabrini Ortiz 651, Villa Crespo.

HIERRO

Con sedes en Palermo, Nordelta y Málaga (España), Hierro es una parrilla de vanguardia que conjuga carnes maduradas puertas adentro, vegetales de estación, coctelería de autor y una gran propuesta de vinos. Algunas de sus etiquetas se pueden pedir por copa (en medidas de 150 cl) y la oferta está dividida en dos secciones: clásicos como Hermandad Chardonnay, Nicasia Blanc de Blancs, Salentein Reserva Pinot Noir, Aruma Malbec, La Flor Malbec y Cuchillo de Palo Cabernet Franc, que oscilan entre los $4000 y $8000 por copa; y especiales como DV Catena Zapata Malbec y Angélica Zapata Cabernet Sauvignon, por $8000 y $9000. A su vez, suman una copa especial del día que va variando cada vez. Una gran opción para maridar con sus achuras y cortes de carne a las brasas o sus sabrosas preparaciones artesanales.

Direcciones: Boulevard del Mirador 220, Nordelta; Costa Rica 5602, Palermo.

MALCRIADO

Malcriado -Entre Fuegos y Vinos- es un restaurante y wine bar con sedes en Parque Leloir y Tortuguitas, donde los vinos y las carnes son protagonistas. Allí, llaman la atención unas modernas máquinas dispensadoras desde donde pueden servirse distintas medidas de vinos especialmente elegidos para maridar con su propuesta gastronómica. Esta selección está a cargo del dueño del lugar, Marcelo Gil, quien propone desde opciones accesibles y de gran calidad hasta vinos de alta gama. Se pueden degustar por medida de 35 cc, media copa (90 cc) y copa entera (180 cc), con alternativas tradicionales como Nieto Chardonnay, La Linda Malbec, Nicasia Malbec, Trumpeter Malbec, Salentein Cabernet Franc, Animal Cabernet Sauvignon, DV Catena Blend y Portillo Dulce. Los precios oscilan entre $1700 y $4400 por copa. Para acompañar, el menú luce preparaciones a la parrilla, horno de barro y disco de arado.

Direcciones: Martín Fierro 3249, Parque Leloir y Ramal Pilar Km 36.5, Tortuguitas (Shopping TOM)

El shopping DOT inauguró Ronda, su nuevo espacio gastronómico con 15 restaurantes y bares en 5.500 metros cuadrados

Fuente: Clarín Gourmet by Gimena Pepe Arias – Fusiona gastronomía, entretenimiento, arte y moda.Cuáles son las mejores propuestas para comer y beber.

Las propuestas gastronómicas de los shoppings son cada vez más sofisticadas con respecto a los típicos patios de comidas. Acercarse al centro comercial permite, en un mismo lugar, tener la posibilidad de elegir múltiples opciones donde están representadas la mayoría de las propuestas culinarias que son tendencia. De eso se trata Ronda, el nuevo multiespacio del Grupo Enter recientemente inaugurado en el shopping DOT (Vedia 3600, Saavedra).

Ronda es una propuesta que fusiona gastronomía, entretenimiento, arte y moda. El proyecto que requirió una inversión de 4 millones de dólares está conformado por un espacio de más de 4.000 metros cuadrados cubiertos y 1.500 al aire libre con un concepto circular, pensado tanto para familias como grupos de amigos que buscan un plan diferente.

Cuenta con quince espacios de gastronomía y once pistas de bowling. Próximamente se dará apertura a tres anfiteatros de obras breves, dieciocho hoyos de mini golf, tres espacios de indumentaria curados por BAF y más de 10 obras e instalaciones artísticas.

Cómo es Ronda, el nuevo espacio gastronómico de DOT

Ubicado donde años atrás se encontraba un supermercado y una gran tienda de ropa cuya marca se fue del país, Ronda sorprende con un estilo muy diferente al patio de comidas que se encuentra en el tercer piso de DOT.

“Esto es una categoría nueva, no es un patio de comidas como los food court de los shoppings. Es más una tienda departamental que tiene a la gastronomía como una pata fundamental pero también entretenimiento, arte y moda. Todos conviven en un mismo espacio”, explica Nicolás Bargagna, fundador del grupo Enter, que en los últimos años participó de las aperturas de Maldini, Aribau, Casa Paradiso y Banda en el Estadio Monumental.La barra de Ronda. Fotos Constanza Niscovolos La barra de Ronda. Fotos Constanza Niscovolos

El lugar es muy espacioso, con luces cálidas y toques delicados que hacen que uno se olvide que está dentro de un centro comercial. La capacidad es de 500 comensales adentro y calculan que otros 300 en el patio exterior. La propuesta es vivir una experiencia completa que abarque un paseo en sí mismo. “Buscamos tener una permanencia 4 o 5 veces mayor que un patio de comidas”, señala Bargagna.

En esta primera etapa están abiertos todos los locales gastronómicos, espacios de moda, arte y bowling, mientras que a partir del mes de julio se completa el esquema con la apertura del minigolf y las salas de teatro.Espacio Ronda, arte y diseño en el área de gastronomía. Foto: Constanza NiscovolosEspacio Ronda, arte y diseño en el área de gastronomía. Foto: Constanza Niscovolos

El espacio donde las mascotas son bienvenidas, cuenta con estacionamiento dentro del shopping DOT que escaneando el ticket con la aplicación ¡appa! brinda dos horas de parking sin costo. Ronda está abierto todos los días, desde las 10 de la mañana, de domingo a miércoles hasta medianoche y de jueves a sábados hasta las 2 AM.

Qué comer y beber en el nuevo espacio de gastronomía de DOT

Las opciones de comida son diversas y muy amplias. La elección de los locales fue muy pensada, para que los visitantes encuentren opciones para comer algo dulce, para almorzar o cenar e incluso para tomar un helado o beber una copa de vino en el bar de Ronda o en la barra que está a cargo del bartender Diego Zelaya.Orno, en el centro de Ronda. Foto: Constanza Niscovolos Orno, en el centro de Ronda. Foto: Constanza Niscovolos

Para quienes prefieran el servicio a la mesa, Il Quotidiano cuenta con un sector apartado donde los clientes son atendidos por camareros evitando así las filas de la caja y la consiguiente búsqueda de mesa.

En el corazón del emprendimiento se encuentra Orno Pizzería y sus pizzas al estilo napolitano horneadas a 400°, con bollos que fermentan 72 horas lo que hace que este plato italiano sea más digerible, crocante por fuera y suave por dentro. Los sabores son clásicos y exóticos, como pepperoni, carbonara, o pupmkin con calabaza ahumada, ricota y ajo asado.No pueden faltar las empanadas, el pan de ajo y los fainá sticks.

Los amantes del sushi encontrarán su lugar en Fabric Sushi y su nueva barra de Handrolls “Handororu”.

La hamburguesería Carne del chef Mauro Colagreco se hace presente con 7 opciones que incluyen una variedad vegetariana y una opción para niños. Bajo el mismo formato que se maneja la hamburguesería se pueden elegir acompañamientos como papas especiales, pinchos de halloumi o aros de cebolla.Grandes sándwiches de focaccia de Paolo focaccería. Grandes sándwiches de focaccia de Paolo focaccería.

Dentro de las nuevas marcas, se encuentra Paolo Focaccería que prepara sándwiches de focaccia de mortadela, de jamón crudo, vegetales grillados e incluso con milanesa de bife que se acompaña con lechuga, tomates secos, queso danbo, dijonesa y manteca de hierbas. También ofrecen ensaladas muy completas con opciones vegetarianas o con pollo, atún o salmón.

Para el team dulcero, calentitos y recién hechos a la vista de los clientes Creperie prepara 16 variedades de crepes saladas, 10 dulces entre las que se destacan la de pasta de maní, Nutella; manzana, canela y miel y el clásico, con dulce de leche. También venden waffles de 4 sabores y torres de pancakes. Las bebidas son todas naturales, como licuados con frutas o smoothies.La CreperieLa Creperie

Para comer allí o para llevarse a casa, Parador Atalaya con sus famosas medialunas dulces y saladas, variedad de alfajores y conitos y productos artesanales de pastelería.

Scarlett se impone con tortas de todo tipo y tamaño, cookies, alfajores, budines y bagels. Todos sus productos frescos de manera artesanal, sin conservantes ni aditivos y priorizando la alta calidad de materias primas.La medialunas de AtalayaLa medialunas de Atalaya

En un simpático puesto, a modo de foodtruck Antiche Tentazione endulza el paseo con en gelato italiano 100% artesanal con sabores innovadores y divertidos toppings para completar la experiencia.

Al fondo se encuentra el patio -que se conecta con las oficinas de Mercado Libre- donde están las franquicias de Je Suis Raclette, con sus clásicas papas bañadas en queso caliente raclette y los banderines de Suiza y Almacén Andes Origen.Baos de tofu crocante de Koko Bao Bar. Foto: Constanza Niscovolos Baos de tofu crocante de Koko Bao Bar. Foto: Constanza Niscovolos

También está Koko Bao Bar con sus baos con papas fritas rotas (sándwiches con pan al vapor) con seis opciones de relleno destacando el de bondiola desmechada, roast beef y el tofu crispy para quienes no quieran comer carne. Cumplidos dumplings y platitos para picar con croquetas, winter roll, papas rotas o roll frito de bondiola.

Para contrarrestar el frío otoñal y hasta esperar a la primavera, próximamente habrá un cerramiento. Los jueves, viernes y sábados música en vivo con diversos Dj´s.

El primer bar oculto del Conurbano: una falsa cafetería esconde un pub británico lleno de misterio y tragos del mundo

Fuente: Clarín – de la Autopista Panamericana. Miércoles a las nueve de la noche. La dirección exacta es casi secreta, pero desde una vereda cualquiera del distrito bonaerense de Pilar, la vidriera de un local permite ver una cafetería de especialidad a oscuras, aparentemente cerrada. Sólo aquellos que van con cita previa o el dato preciso cruzan la puerta. Adentro funciona un bar oculto único en el Conurbano.

Visitar The Post London es toda una experiencia. De miércoles a domingos a partir de las 20, las luces de adelante se apagan pero las persianas no cierran. Algunos clientes llegan pensando en encontrarse con un bar tradicional pero al ver el café Sunday se confunden y siguen de largo, o directamente no se animan a ingresar.

La fachada de una cafetería normal oculta un pub de estilo británico con cócteles de todo el mundo. Unos minutos después del desconcierto, los empleados acompañan a los clientes hacia una puerta escondida tras una estantería con falsos vasos de café, como algunos pasadizos de películas. Puerta escondida. Detrás de la estantería se encuentra el "pasadizo" hacia el bar oculto. Foto: Peyerman PH. Puerta escondida. Detrás de la estantería se encuentra el «pasadizo» hacia el bar oculto. Foto: Peyerman PH.

Los bares ocultos o speakeasy empezaron a ponerse de moda en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los últimos años. Pero recién en noviembre de 2021, de la mano de la pareja entre Nancy «Tana» Pissani (35) y Sebastián Serena (39) esta modalidad gastronómica llegó a la zona Norte del GBA.

Se llaman así por la época de la Ley Seca, que en Estados Unidos prohibía la venta y el consumo de alcohol. «Hablar bajo», el significado, hace referencia a la forma de comportarse dentro de los bares clandestinos que servían tragos a pesar de la prohibición.

Ese es el sentido que tiene The Post. Para llegar hay que pedir la dirección por Instagram o recibir la recomendación de alguien. El primer acercamiento al verdadero bar es en un pasillo corto que simula la oficina de un periodista de ese tiempo: un sillón con escritorio rodeado de cuadros con pinturas y fotos. Allí, comienza a notarse el ambiente, la decoración y la historia que esta guarda.

Al ingresar al bar oculto todo es especial. Desde los aromas (montados a propósito para que queden en el recuerdo de los clientes) hasta las luces tenues y cálidas de farolas y lámparas antiguas. De fondo, suena música serena y cocteleras agitándose. El bar simula un sótano londinense de los años 20: paredes de madera, sillas victorianas y una barra con cientos de bebidas de todo el mundo.El pub tiene la estética de los bares speakeasy que funcionaban durante la prohibición. Foto: Peyerman PH. El pub tiene la estética de los bares speakeasy que funcionaban durante la prohibición. Foto: Peyerman PH.

Los socios, Sebastián y Nancy, tienen casi una obsesión por lograr la calidad más alta en todo lo que producen o hacen. Para encontrar la identidad de The Post, visitaron más de 50 speakeasys de distintas partes del mundo. «Ibamos a cinco o seis bares por día», relatan.

Además, son dueños de Barbas, una cadena de cervecerías que tiene sucursales por varias partes de Capital y provincia. Incluso, su local en Pilar es un bar temático focalizado en New York. Solo que allí, a diferencia de The Post, no es un secreto su ubicación y entran muchas personas más. Esto, según Sebastián, hace que el bar oculto tenga más calidad en sus elaboraciones por la tranquilidad de trabajar y atender a pocos clientes en simultáneo. Los dueños junto al bar manager, el encargo de que el servicio sea especializado. Foto: Peyerman PH. Los dueños junto al bar manager, el encargo de que el servicio sea especializado. Foto: Peyerman PH.

Entre risas, ella le recrimina que aún no están casados y él argumenta que ya lo están desde que se hicieron socios. Y si hablamos de casamientos, en The Post ya hubo varias propuestas.

Por la mística del lugar, se convierte en un espacio ideal para citas o encuentros personales para no más de cuatro. La capacidad es solo para 30 personas, por eso los dueños recomiendan reservar previamente. La mayoría de las mesas son solo para dos y el ambiente es muy discreto.

Una guitarra, un contrabajo y una trompeta empiezan a sonar en vivo mientras los clientes conversan. Ya es una tradición que todos los miércoles, distintos músicos toquen jazz para musicalizar la noche.Miércoles de jazz en The Post London. Foto: Peyerman PH. Miércoles de jazz en The Post London. Foto: Peyerman PH.

«Algunos pensaron que el bar era ilegal como los que había durante la Ley Seca», cuenta Nancy y enumera todas las reformas que le hicieron al local para que se convierta en lo que es hoy. Desde sacar techo hasta colocar paredes ignífugas para mayor seguridad.

En las paredes, hay reconocimientos enmarcados de otros bares speakeasy del mundo. Entre ellos, de Manolo, un reconocido pub oculto de Liverpool. «Cada uno de ellos tiene su magia. En algunos lugares hemos hecho fila de dos horas para ingresar, porque mantienen el secretismo y la atención personalizada desde el comienzo hasta el final», recuerdan.

Ediciones de diarios ficticios por doquier y fotos de la primera barwoman del mundo enmarcadas. Por otro lado, un cuadro que ilustra lo peor de ese momento histórico: un bebé abandonado por su mamá ebria, un hombre colgado en su casa, otro alimentándose con huesos, entre otras cosas. «Fue la peor época y algunos cuadros que tenemos muestran la lujuria que se vivía en aquel entonces», dice Nancy.La obra artística que retrata la época de la Ley Seca. Foto: Peyerman PH. La obra artística que retrata la época de la Ley Seca. Foto: Peyerman PH.

Los speakeasy de la época, se convirtieron en un secreto mal guardado y los dueños ofrecían grandes sumas de dinero para que la policía mire para otro lado. Además, el alcohol era de pésima calidad y para suavizar el mal sabor, mezclaban licores y destilados con almíbares y otros complementos. De esa manera, nació lo que hoy conocemos como coctelería.

El fuerte de The Post es el gin. Los tres estantes del medio de una barra a la que ya no le entran más botellas, son dedicados a ginebras de Reino Unido, España, Francia, Italia, Canadá, Irlanda, Alemania, Escocia y hasta de Japón. «Viajamos seguido y en cada travesía nos traemos algunas bebidas para acá», menciona Sebastián.Luces cálidas y tragos especiales forman parte de la identidad de The Post. Foto: Peyerman PH. Luces cálidas y tragos especiales forman parte de la identidad de The Post. Foto: Peyerman PH.

El hermano de Nancy, Alejandro Pissani, es el bar manager de The Post. Vestido como un personaje de la época, con camisa, boina y saco, cumple un rol protagónico para que la atención sea exclusiva. «Mi tarea es estar en los detalles. Trabajo en la barra pero también en las mesas, hablo con cada cliente y los oriento para que elijan el trago indicado para ellos», explica.

«Tenemos un servicio que hace que todos los clientes tengan un vaso con agua lleno siempre. Hay que tomarse uno con cada trago para cuidarse», agrega. Un miércoles por la noche en The Post. Foto: Peyerman PH. Un miércoles por la noche en The Post. Foto: Peyerman PH.

En la carta, además de decenas de tragos de autor y comidas para acompañarlos de manera ideal, está la historia ficticia que contextualiza el lugar. La misma cuenta la vida de Ethan Jones, un periodista de Londres que en 1908 fue despedido del diario más famoso de Inglaterra en ese entonces.

«Estuvimos muchos años ideando el proyecto. La historia de The Post la creamos en un bar de Londres en 2019», relatan los socios. Toda la decoración del pub tiene una explicación. Ethan Jones, el periodista ficticio creado por los dueños de The Post para darle una historia a la estética del lugar. Foto: Peyerman PH. Ethan Jones, el periodista ficticio creado por los dueños de The Post para darle una historia a la estética del lugar. Foto: Peyerman PH.

Así es como el personaje de ficción crea The Post, otro periódico que se volvió famoso por inventar la Trivia News, el primer crucigrama. Según el relato inventado por Sebastián y Nancy, el Reino Unido deja de respaldar a la libra esterlina en oro y el diario publica en su contra. Por esa decisión, le prohiben seguir imprimiendo periódicos y tras eso, cierran sus oficinas.

Jones emigró a Argentina con dos máquinas de escribir (que se pueden encontrar en el bar), su reloj favorito y más de 80 botellas para reabrir The Post, en otro formato. El personaje tenía variedades de bebidas para que sus empleados disfruten en horas de descanso. Era un fanático empedernido del gin, tal como sus creadores.

Pablo Piñata, el bartender que lideró la mejor barra en los ‘90 y se reinventó con el primer “listening bar”

Fuente: TN – El experto en tragos celebra este Día de la Coctelería desde Mixtape, un bar que revolucionó la noche porteña por su concepto japonés.

La inspiración desde el día 1 fue la música, y sobre todo la manera más romántica o retro de escucharla, en vinilos”, explicó a TN el bartender Pablo Piñata acerca de Mixtape, el primer “listening bar” de Buenos Aires. Los “bares de escucha” son un concepto que nació en Japón, “pequeños bares que tienen una gran colección de vinilos y donde la excusa para citarse en el lugar es justamente escuchar buena música y beber algún trago”, aclaró el referente de la coctelería porteña.

El bar abrió a fines del año pasado en Belgrano (Franklin D. Roosevelt 1806) arriba de un restaurante de sushi y mezcla música elegida por el DJ Bobby Flores, cócteles de autor de Piñata, terraza al aire libre y una barra omakase (un menú por pasos a criterio del chef) comandada por el experimentado sushiman Takeshi Shimada.

La idea fue crear un lugar en el que el sonido sea el protagonista, por eso, todo hace alusión a un gran estudio de grabación, una disquería o una sala de ensayo con detalles sofisticados de madera y parlantes de alta definición.

Mixtape abrió a fines de año pasado en Belgrano. (Foto: gentileza Mixtape).
Mixtape abrió a fines de año pasado en Belgrano. (Foto: gentileza Mixtape).

La cabina del DJ está ubicada estratégicamente frente a la barra y pasa discos de jazz, blues o rock. Las paredes están recubiertas con una madera fina y agujereada, desde donde entra una luz cálida. Los pisos también son de madera y hay varios rincones para aprovechar: un living con sillones de cuero de color marrón claro y puffs para grupos, mesas altas y bajas para dos personas y una extensa barra para estar solo o compartir de a dos. Detrás del proyecto están también el chef Quique Yafuso, y el empresario gastronómico y humorista Cabito Massa Alcántara.

“Acá la idea principal es la melomanía, venir a escuchar música como se escuchaba hace 60 años y poderla disfrutarla en un ambiente muy lindo”, dijo Piñata.

Para la carta, el ex Mundo Bizzaro imaginó “un compilado de cócteles emblemáticos, que son ricos y que hicieron mucho en la historia de la mixología, para tratar de volver a hacerlos un poquito más populares”, como el Apple Martini (vodka, cordial de manzana granny Smith y sauco), Clover Club (gin,rosa mosqueta, frambuesas y lima) o Le Vieux Carre (Bourbon, cognac, vermouth rojo, bitter y miel especiada).

Piñata, un bartender “retro moderno”

Piñata se considera “retro moderno” y quería que la carta “refleje también todos sus años de trayectoria”. “No es solo hacer ese trago retro, sino también buscar la mejor versión de ese cóctel y ponerle toda la técnica que uno aprendió a través de los años, darle un twist contemporáneo”, sostuvo.

“Mi psicóloga hace poco me dijo que soy una persona que le presta mucha atención a lo que pasó. Atesoro mucho las cosas que se vivieron o las que no viví también, pero que ya pasaron, que no están de moda. Me gusta hacer una una amalgama entre lo retro y lo actual”, continuó sobre la propuesta.

Pablo Piñata, el bartender que lideró la mejor barra en los ‘90 y se reinventó con el primer “listening bar”

Bartender por casualidad o causalidad

Piñata (su verdadero apellido es Pignatta) comenzó su carrera hace casi 30 años, en el pionero y difunto Mundo Bizarro, uno de los bares que fue clave en la recuperación de la coctelería porteña clásica y que fue un ícono de las noches de Buenos Aires. Según contó, arrancó como bartender “por casualidad o quizás por causalidad”.

“Yo era cliente, perdí mi trabajo administrativo en una empresa láctea y el dueño de Mundo Bizzaro me dijo ‘vos tenés que trabajar. Aprendí trabajando, no tenía ni idea de cómo hacer un trago, lo único que me gustaba de trabajar en un bar era la diversión que eso significaba”, contó Piñata sobre sus inicios en la profesión.

“Me resultaba muy informal el trabajo, aunque buscaba algo diferente a lo que hacía porque estaba muy desilusionado con mi trabajo anterior”, agregó. Su temprana fascinación por el arte de tapas de discos lo llevó a estudiar diseño gráfico, pero “no quería trabajar de eso”. Fue detrás de la barra que encontró “la manera de aplicar su creatividad”.

En Mixtape, la música es la gran protagonista. (Foto: gentileza Mixtape).
En Mixtape, la música es la gran protagonista. (Foto: gentileza Mixtape).

El rescate de la coctelería significo también que hubo que educar a los paladares, en una época en lo que se usaba muchas latas de pulpa, jugos concentrados y triunfaban los tragos coloridos como los frozen daiquiris, el Tequila Sunrise, o el Sex on the beach.

“Fueron muchos años en los cuales tuvimos que enseñarle al cliente a consumir cócteles, tuvimos que evangelizar la coctelería. Cuando arranqué los cócteles que vendíamos eran bastante frutales, no había un paladar de lo amargo muy marcado, por ejemplo nadie pedía un Negroni y ahora todo el mundo sabe lo qué es”, dijo Pilñata.

El anfitrionismo, un talento argentino

En estas décadas pasadas en largas noches detrás de las barras, Piñata obviamente cambió el foco: “Al principio lo que más me gustaba eran los cócteles, descubrir los sabores y las mezclas, pero con el tiempo lo que más me incentivaba a crecer y seguir era la gente. Me di cuenta de que lo que más disfruto en la vida es ser anfitrión”.

“Estar en la barra me conecta con la gente y me hace ser esa persona que recibe, que desde el ‘hola’ va a hacer todo para que esta persona salga mucho más contenta de lo que entró. Si llego mal, que se vaya bien, y si llegó bien que se vaya excelentemente bien, que el cóctel que pidió o el que lo recomendamos esté bien servido y a la temperatura justa, que esté escuchando buena música”.

En Mixtape, Piñata ofrece un "compilado de cócteles clásicos" con un twist moderno. (Foto: gentileza Mixtape).
En Mixtape, Piñata ofrece un «compilado de cócteles clásicos» con un twist moderno. (Foto: gentileza Mixtape).

Los rankings mundiales, que ponen a varios bares argentinos entre los primeros, lo atestan, la coctelería argentina está en uno de sus mejores momentos. Y para Piñata, eso se debe en gran parte al “especial talento argentino para ser anfitrión”, algo que atribuyó a “nuestra calidez latina, nuestra particular mezcla de sangres”.

“Los argentinos somos de expresar el amorrrr”, dijo, con énfasis en la “r”. “Los porteños décimos te quiero, nos abrazamos, nos besamos, somos muy cálidos y apasionados y la gente cuando llega a Buenos Aires flashea con nuestro anfitrionismo”, sostuvo.

“Pasa lo mismo en otros ámbitos, como con las bandas de rock que vienen a Buenos Aires y se van enamoradas con el público. Aunque no sepamos las letras en inglés, las coreamos como en la cancha. Tenemos algo innato que hace que nos destaquemos como anfitriones, queremos demostrarle al que viene que queremos que la pase bien y se vaya orgulloso de Buenos Aires”, sostuvo.

Pablo Piñata, el bartender que lideró la mejor barra en los ‘90 y se reinventó con el primer “listening bar”

La clave del buen bartender, según dijo, está en mantener los ojos bien abiertos. “Hay que tratar de leer al cliente, estar atento, saber si darle un spot más protagonista en la barra o dejarle más intimidad. También saber leer el momento de dar charla o no… Creo que el humor siempre es algo que rompe hielos y barreras al momento de crear lazos”, sostuvo.

Además, destacó la importancia de que “todo el resto del equipo esté pendiente” de los clientes. “Uno nunca trabajo solo, todo el equipo tiene que estar en el mismo baile”, insistió.

De hecho, este sentimiento de pertenecer a un equipo trasciende la barra misma del local. Los bartenders porteños parecen un gran club de amigos. “Estamos bastante unidos. Aunque haya algunas peleas, por lo general nos ayudamos entre todos. Tenemos una identidad de pertenecer todos a la misma escena, en la cual algunos empezamos antes y otros se están destacando ahora. Hay una idea de saber cómo vinieron las cosas, de conocer esta ‘historia moderna’. Por suerte nuevos talentos están saliendo”, sostuvo.

El Manhattan de Pablo Piñata. Mixtape abre de martes a sábado y se define como "un lugar para beber, comer, conversar. Pero ante todo, escuchar muy buena música". (Foto: gentileza Mixtape).
El Manhattan de Pablo Piñata. Mixtape abre de martes a sábado y se define como «un lugar para beber, comer, conversar. Pero ante todo, escuchar muy buena música». (Foto: gentileza Mixtape).

Según dijo el mixólogo, ahora “hay más consciencia de tratar de poner el acento en lo que en lo que es nuestro y en lo que es porteño, que nos representa como cultura y aplicarlo a los sabores”.

Piñata ya atravesó muchas crisis. Durante la del coronavirus, se salvó diseñando remeras de rock y coctelería que vendía por Internet -él tiene una colección de más de 100- y con un amigo construyó un triciclo para salir a vender cócteles en la puerta de bares, como un vendedor ambulante.

Según reveló, hace poco se juntaron varos colegas para ver cómo hacerle frente a la dura recesión. “Estamos en un momento muy feo económicamente, la gente no tiene plata para gastar. Estamos viendo cómo monetizar cosas que uno hace en el día a día para el trabajo y sacar algo más. Algunos de mis colegas vuelven a considerar embotellar sus bebidas y venderlas, como durante la pandemia”, dijo.

Juan Gaffuri: “Mi pasión es la cocina”

Fuente: Perfil – Es el chef ejecutivo del Four Seasons Buenos Aires. Liderazgo, libro, gastronomía en la tevé y proyectos.

Juan Gaffuri es inquieto y soñador. Lo define la paciencia, el liderazgo, la perseverancia y la pasión por cada proyecto que encara. Es director de Alimentos y Bebidas y chef ejecutivo del Four Seasons Hotel Buenos Aires, cuyo propietario es el empresario dubaití Ali Alwardy. 

Hace veinticuatro años que el cocinero pertenece a la cadena internacional que regentea hoteles de lujo alrededor del mundo. Trabajó en los Four Seasons de San Diego, Washington, México y Egipto.

Su historia con la cocina comenzó en su Rosario natal con su abuela Dolores, la chef de la familia, y con su padre que organizaba las comilonas familiares. “Yo acompañaba a mi abuela y, a veces, cocinaba también. Me acuerdo que para la Navidad ella empezaba a cocinar unos días antes. Se hacían pollos, cochinillos, caldos, ensaladas, ensaladas de frutas. Éramos más de treinta para comer y gran parte de la comida era hecha por mi abuela”, recuerda durante su charla con NOTICIAS.

De chico también tenía mucha facilidad para lo manual, hacía aeromodelismo, coleccionaba soldaditos que armaba y pintaba a mano, y le gustaba la tecnología. Por eso cursó dos años de Ingeniería en Sistemas, pero no funcionó, sintió que allí no estaba su futuro. Finalmente, decidió estudiar gastronomía, estimulado por su mamá. Estudió en The BUE Trainers e hizo varias pasantías. Recién entonces conectó con el que sería su verdadero destino.

A su mujer, Guadalupe, la conoció en el hotel hace dos décadas. Juntos formaron familia y son padres de Amalia (10) y Nacho (12). 

Noticias: ¿Cómo es su vínculo con la cocina?

Juan Gaffuri: Es un mix de cosas. Estoy todo el tiempo pensando en la cocina, en la comida, en proyectos, en nuevas cosas. Me llena tanto que es una necesidad de seguir evolucionando y haciendo lo que me gusta hacer

Noticias: Usted reconoce que es un soñador y que su cabeza no para nunca.

Gaffuri: Es así, tal cual. Además, me cuesta fijarme en una cosa, salto de una en otra, y mezclo temáticas, que al final las termino llevando a mi pasión, que es la cocina. 

Noticias: En este momento está a cargo de un equipo de 160 personas. ¿Cómo se hace para ser un buen líder?

Gaffuri: Tengo que ser coherente entre lo que digo y lo que hago. Yo soy uno más, pero a la vez soy el referente del equipo. Por otro lado, hay que saber escuchar, ser accesible y generar puertas abiertas para que la gente pueda confiar en mí y hablar temas personales y profesionales. Eso me permite poder guiarlos y acompañarlos de alguna manera. El crecimiento del equipo y de cada persona suma. Yo me fui formando como líder gracias a los viajes también. 

Noticias: ¿Qué aprendió de sus experiencias laborales en el exterior?

Gaffuri: Aprendí sabores típicos de cada lugar. Tuve la suerte de que fueron destinos muy diferentes y eso me dio la posibilidad de saber adaptarme a distintas culturas. Un buen líder es el que sabe también generar el mejor approach para cada persona. Estos viajes al ser tan diferentes culturalmente me enseñaron a tener más flexibilidad, apertura, entendimiento del próximo y eso naturalmente me fue formando como líder. 

Noticias: El Four Seasons debe ser como su  casa. De hecho, en 2020 estuvo viviendo seis meses allí.

Gaffuri: Sí, fue durante la pandemia. Armamos un equipo de trabajo con doce gerentes y decidimos vivir en el hotel para poder hacer un mantenimiento diario y para que estuviera en óptimas condiciones cuando hubiera que reabrir. Además, justo en ese momento mi departamento era un caos porque se había roto un caño de calefacción. Entonces, el gerente general me dijo que fuera con mi familia y así nos mudamos con mi mujer Lupe y mis hijos, y estuvimos seis meses viviendo en La Mansión. Le festejamos el cumpleaños a mi hijo y mi hija perdió su primer diente y aprendió a andar en bici sin rueditas allí. Mi tarea principal era cocinar para todo el grupo. Me acuerdo que hacíamos vivos semanales con clases de cocina y coctelería para el resto de los empleados. Fue una experiencia increíble. 

Noticias: Con su mujer se habían conocido en el hotel. 

Gaffuri: Sí, ella era subgerente del restaurante que estaba donde hoy está Pony Line. Estábamos en el mismo turno a la mañana, al principio sólo teníamos una conexión laboral y de golpe empezamos a descubrirnos y nos enamoramos y nos enganchamos muchísimo. Esto fue hace ya veintidós años y llevamos diecinueve de casados, y nuestra boda la hicimos en la Mansión del hotel. Cuando podemos nos escapamos de viaje los cuatro, nos encanta viajar. 

Noticias: ¿Cuáles son las exigencias gastronómicas en un hotel de lujo?

Gaffuri: Usar siempre el producto de mejor calidad. Después tenemos una secuencia de trabajo, un entrenamiento del staff y demás para ser lo más consistentes posible. Por otro lado, tener flexibilidad para poder resolver cualquier pedido de los huéspedes. 

Noticias: ¿Cuál es la impronta de la cocina del Four Seasons actualmente?

Gaffuri: Pony Line es un bar de alta coctelería con sándwiches, bocados y sabores internacionales y hacemos una hamburguesa que es ya muy conocida. Nuestro Secreto, donde está Patricia Ramos como chef, es un restaurante enfocado en los fuegos. Tenemos parrilla, hornos y asador para hacer asados a la cruz o distintas elaboraciones sobre la llama directa. En Elena, donde el chef es Nicolás Diaz Rosaenz, hacemos una cocina porteña enfocada en lo italiano y lo español junto con las carnes maduradas o dry aged. Hoy vendemos 300 kilos por semana de dry aged. Trabajamos con los productores directamente para poder tener un producto diferencial. 

Noticias: De hecho, Elena ha tenido varias distinciones.

Gaffuri: Sí, fue elegida nueve veces entre los 50 mejores restaurantes y único restaurante de hotel dentro de la lista Latin American’s 50 Best Restaurants. Y este año fuimos seleccionados también por la Guía Michelin.

Noticias: ¿Cómo se hace para mantener la excelencia a lo largo del tiempo?

Gaffuri: La mejor manera es replantarse todos los días lo que estás haciendo. Eso te ayuda a evolucionar constantemente y a mejorar el servicio que das y el producto que ofrecés. Por otro lado, estar encima de cada cosa y tener un gran equipo que pueda acompañar. Para eso se requiere muchísimo entrenamiento en gastronomía, servicio, resolución de problemas, higiene y sanidad. Después, hacer parte al equipo genuinamente. Los empleados del Four Seasons son ellos mismos y eso permite dar un servicio más personalizado, más intuitivo y más humano, que es exactamente lo que busca el cliente de la alta hotelería.

Noticias: ¿Desacralizar el lujo sigue siendo el lema del hotel?

Gaffuri: Sí, sigue siendo. Y con el trabajo que venimos haciendo desde hace once años con los restaurantes, el bar y con los eventos, convertimos al hotel en un destino gastronómico muy fuerte. Entre todo hacemos un promedio de mil cubiertos por día.

Noticias: Y en un momento se le ocurrió escribir un libro: “Pensar restaurantes y cocinar”.

Gaffuri: Sí, la idea fue contar estos once años de evolución gastronómica personal que tiene que ver con todo lo que logramos en el hotel. Tuve la suerte de estar desde el inicio de los proyectos, entonces para mí fue como hacer mis propios restaurantes y bar, acompañado de los directivos del hotel y del equipo. En el libro también están algunas de las recetas de los restaurantes y de las cosas que hacemos en los eventos. También cuento mi conexión con Buenos Aires siendo rosarino y la conexión del hotel con la ciudad y cómo generar proyectos gastronómicos.

Noticias: El año pasado estuvo en “Pasaplatos”. ¿Cómo fue la experiencia frente a cámaras?

Gaffuri: Yo ya había tenido varias experiencias en televisión. La primera fue con Dolli Irigoyen y Osvaldo Gross en su programa “Entre amigos”, que hacían el ElGourmet. Creo ser bastante didáctico y bastante suelto y soy genuino en cámara, y eso me permite desenvolverme naturalmente. El año pasado me propusieron estar en “Pasaplatos” y me pareció divertido. Fue un desafío y una gran experiencia. Hoy me siento muy cómodo frente a las cámaras y no descarto volver a hacer algo que sea divertido e interesante.

Noticias: ¿Qué proyectos lo desvelan ahora?

Gaffuri: En los últimos años estuve involucrado en distintos proyectos de la compañía, en Tamarindo, México, en Nashville, en Minneapolis, en Cartagena, en Río de Janeiro. La compañía me alimenta de esa necesidad que tengo de hacer cosas diferentes. Ahora el propietario  está construyendo un hotel en Tanzania y quiere que yo me ocupe de armar la parte gastronómica. Todo el tiempo hay proyectos interesantes y obviamente estoy siempre en la búsqueda. Soy muy inquieto y tengo la necesidad de cambio constante.