En Palermo, el nuevo restaurante tipo rotisería de Christophe: un crujiente pollo al spiedo a buen precio

Fuente: Clarín Gourmet by Gimena Pepe Arias – Se llama Mon Poulet y es atendido por su famoso dueño.Se prepara con salmuera y se unta con manteca y hierbas.

Lo bueno, siempre vuelve. Y el pollo al spiedo, ese pollito cocido a baja cocción, girando sobre su eje que tuvo entre los 80 y los 90 una explosión de ventas en Argentina es un clásico atemporal de la cocina francesa. Por eso, el chef Christophe no dudó en apostar al formato rotisería y desde hace dos semanas abrió las puertas de Mon Pulet, en el barrio de Palermo, zona La Imprenta.

Si bien el negocio es grande y tiene capacidad para sesenta y seis personas sentadas, el motor del proyecto es rotisería de alta calidad para que los clientes se puedan llevar a sus hogares desde un pollo pequeño con papas fritas, individual o para compartir, sándwiches varios y guarniciones. También postres para completar la experiencia.

Como bonus track, tanto Christophe como los empleados de la rotisería, explican a los clientes cuál es la mejor manera de regenerar la comida que lleven para que en sus hogares puedan degustar de la mejor manera posible. Como recién salida del horno.

Cómo es la rotisería de Christophe

El proyecto se gestó durante varios años en la cabeza del chef y demoró casi dos en concretarse. Mon poulet, “mi pollo”, en traducción literal del francés tiene varias lecturas. Es el nombre del local porque el pollo es el plato más destacado de la propuesta y también porque, como se suele decir en Argentina: “este es mi pollo”, es el “bebé” del cocinero que pone toda su energía, empeño y conocimientos para hacer de esta rotisería un gran negocio.

El local es amplio y luminoso. El logo de un gallo con los colores de la bandera francesa se puede ver en la gran vidriera. Incluso, hay un mural enorme pintado a mano con la imagen de un gallo cuya artista es Lola, la hija de Christophe. Mesas para compartir, barra y mesas individuales que se completan con un deck de madera sobre la vereda.Christophe Krywonis junto a su hija Lola, autora del mural. Foto: de Constanza Niscovolos.Christophe Krywonis junto a su hija Lola, autora del mural. Foto: de Constanza Niscovolos.

Un batallón de entusiastas empleados asisten a los visitantes que se acercan, antes de elegir dónde sentarse, a la caja para hacer sus pedidos, para llevar o para comer in situ.

Los detalles son muy cuidados, tanto para que la comida llegue en perfecto estado a los hogares como para los que deciden disfrutar de la armonía del local. Llama la atención una bacha con una canilla con forma de gallo o pollo. ¿Para qué estará en medio de la rotisería? Muy simple, para que después de comer el pollito, no solo se chupen los dedos, sino que también se puedan ir con las manos lavadas.Salón para comer o para esperar el pedido. Foto: Constanza Niscovolos Salón para comer o para esperar el pedido. Foto: Constanza Niscovolos

“El pollito es la proteína más rentable a nivel comercial, y esto es un comercio. La proteína del pollo es la más accesible para todos. Realmente estamos en el eje de demostrar, que lo bueno y barato existe”, afirma el chef explicando que dos personas comen por poco menos de $ 12.000.

Actualmente están abiertos al mediodía, todos los días, pero en cuestión de días inaugurará el turno noche. El chef lamenta no haber podido empezar en ambos turnos pero comenta que aunque las ganas están, lo que falta es personal.Fachada de Mon Poulet de Christophe Krywonis. Foto:  Constanza NiscovolosFachada de Mon Poulet de Christophe Krywonis. Foto: Constanza Niscovolos

El barrio recibió de manera excelente al formato rotisería. Con dos semanas de apertura ya tienen clientes asiduos que prueban los platos casi a diario y piden recomendaciones al chef quien gustoso saluda a todos y les explica cómo tienen que regenerar la comida en su casa para que la experiencia sea placentera.

Qué comer en Mon poulet

Para llevar a casa, en caja y coqueta bolsa de papel madera. Foto: Constanza NiscovolosPara llevar a casa, en caja y coqueta bolsa de papel madera. Foto: Constanza Niscovolos

“En Francia la rotisería es el pollo al spiedo. Los franceses no tenemos asado, pero sí pollo con papas fritas, y nos enorgullecemos de eso”, dice Christophe sonriendo mientras hace hincapié en que el pollo al spiedo es un clásico de los fines de semana y que “es un plato que no puede faltar”.

El pollo al spiedo que cocina Christophe es pequeño y muy gustoso. Son pollitos de 900 gramos. “El sabor pasa por la salmuera y el origen del pollo que no es orgánico, -por una cuestión de costos- pero son pollos de exportación para Japón y para los países árabes”, explica el cocinero francés a Clarín y agrega: “es un pollo seco que el único agua que tiene es cuando lo lavan por la faena, o sea que tiene seis o siete por ciento de agua como mucho”.Christophe en su nuevo Mon Poulet. Foto: Constanza NiscovolosChristophe en su nuevo Mon Poulet. Foto: Constanza Niscovolos

Sobre la receta, Christophe señala que es secreta pero cuenta que los pollos pasan por una salmuera durante algunas horas. Luego, se retira, se seca y se coloca en las espadas del spiedo. Ahí continúa la magia mientras gira con una hilera de fuego como testigo.

Pero ese sabor especial y no solo viene de la salmuera, sino que los pollitos son untados en manteca con especias y hierbas frescas.Entradas, guarniciones y postres de Mon Poulet. Fotos: Constanza NiscovolosEntradas, guarniciones y postres de Mon Poulet. Fotos: Constanza Niscovolos

Es tan pero tan tierno que lo sirven con un guante de plástico, para que nadie se quede con las ganas de comer pollo con las mano. Quienes le teman a ese escena caníbal en público pueden comerlo con los cubiertos que otorga la rotisería. Se sirve con papas rotas fritas pasadas por manteca de hierbas. Se vende en dos presentaciones, para dos personas cuesta $ 11.500 y medio pollito, para un comensal, $ 7.500.

Todos los productos son caseros. “la trucha que recibimos la limpiamos y la curamos durante 48 horas en nuestra mezcla de azúcar. Después de lavarla tiene otro tratamiento durante un día en un alcohol con almíbar y otros ingredientes. Para luego terminar con un ahumado”.

El pan se lo elabora una panadería que le lleva dos veces por día sus productos, para que siempre estén frescos. Ofrecen sándwiches en pan francés. focaccia, english muffin y también el “pan de Christophe”, que es un pancito de leche con el que preparan el “poluet”, un emparedado con figacita de pollo, yogurnesa, lechuga y tomate ($ 1.500).Poulet, el sándwich pequeñito que el chef adora.Fotos Constanza Niscovolos Poulet, el sándwich pequeñito que el chef adora.Fotos Constanza Niscovolos

En una pizarra se puede ver la propuesta de sándwiches como el franco argentino, uno de los favoritos del cocinero, que lleva queso cuartirolo elegido, mostaza de Dijón y pan francés ($ 5.000). El de trucha ahumada casera en pan de manteca, queso crema, limón, ciboulette y kale, cuesta $ 12.500. Las otras opciones como con milanesa de pollo, lengua o mortadela cuestan $ 7.500.

En cuanto a las entradas, que se pueden ver en la vitrina, la lado de la caja, hay zanahorias asadas con salsa de yogur y especias ($ 2.500), ensalada rusa con un toque diferente ($ 3.500, chauchas con salsa teriyaki ($ 3.000) y el clásico ratatouille ($ 3.500), entre otras opciones.

https://30ab4c44fa78665ad335c38d0c1cca4a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlFlan francés. Foto: Constanza Niscovolos Flan francés. Foto: Constanza Niscovolos

Como principal, si no se desea comer la especialidad al spiedo hay pollo al curry ($ 7.900), alitas de pollo asadas ($ 4.000), milanesa de pollo ($ 7.500) o pastel parmentier ($ 6.500). Para acompañar, papas rotas con tres cocciones ($ 4.500), puré de papa o calabaza ($ 2.500).Plato del día, guiso de lentejas. Foto: Constanza Niscovolos Plato del día, guiso de lentejas. Foto: Constanza Niscovolos

Para el postre, mousse de chocolate ($ 3.500) o tarta tatin ($ 4.500). De lunes a viernes, al mediodía, se puede pedir el menú del día, cuyo plato va rotando a diario y se acompaña con una bebida y un postre a solo $ 9.000.

Mon Poulet: Av Federico Lacroze 1724. WhatsApp: +54911 2751-9999. Tel: +5411 4315-9980. Instagram: @monpoulet.wtf

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