Cuatro bares de vinos para comer bien y descubrir nuevas etiquetas

Fuente: La Nación ~ Propuestas que están lejos de la exclusividad y de la necesidad de ser experto.

Los bares de vinos son, quizás, lo más interesante del mapa gastronómico actual. Lejos de la exclusividad y de la necesidad de ser experto, cuatro propuestas para disfrutar el generoso universo de la uva acompañado con buenos platos.

Vini

Jorge Luis Borges 1963. Martes a domingo, de 18 a 0. @vini__bar

“En la prosperidad y en la adversidad”: la famosa promesa es tácita en las amistades, pero Aldo Graziani y Lucky Sosto la cumplieron como si lo hubieran hecho ante el mismísimo altar. Durante los últimos años, el terreno se puso fangoso para Lucky, y Aldo estuvo al pie del cañón; por fin, en 2020, llegó el momento de retomar los capítulos felices, esta vez como socios en Vini, un bar de vinos de baja intervención.

 Vini, un bar de vinos de baja intervención.
Vini, un bar de vinos de baja intervención.Xavier Martín – Brando

“Durante la pandemia dejé la comida empaquetada, empecé a comer todo natural y a Aldo, con el espíritu emprendedor que lo caracteriza, se le ocurrió abrir un bar chiquito con vinos naturales, orgánicos, biodinámicos y platos vinculados a ese estilo”, cuenta Sosto.

En diciembre de 2020 encontraron un lugar en la calle Borges, a pocos metros de Plaza Serrano. Pero la pandemia tiene el poder de enlentecer el tiempo, así que Vini estuvo listo para cortar la cinta un año después.

Recomendados: pescado curado con cenizas y cítricos; ricota de almendras con romero y hongos.

La carta lleva la firma del reconocido cocinero Leo Lanussol (ex-Proper) y presenta platitos perfectos para maridar con vino, todos supersabrosos y livianos. El paté de cerdo es adictivo; también se destacan la ricota de almendras y el pescado curado con cenizas de vegetales y cítricos. Todos los platos vienen con algún fermento, desde la terminación con algún vegetal o fruta lactofermentados hasta pickles, un detalle que aporta frescura y complejidad. Además, una vez por semana, en general los jueves, ofrecen ostras frescas.

Con respecto a los vinos, cuentan con 50 etiquetas por botella, aunque aclaran que ese número se incrementará en poco tiempo. Tienen dos precios: uno para consumo en el local y otro un poco más bajo para el take away.

La carta lleva la firma del reconocido cocinero Leo Lanussol (ex-Proper) y presenta platitos perfectos para maridar con vino.
La carta lleva la firma del reconocido cocinero Leo Lanussol (ex-Proper) y presenta platitos perfectos para maridar con vino.Xavier Martín – Brando

La oferta por copa rota quincenalmente. “Es una buena manera de acceder a vinos que por botella son caros y, de esta forma, se vuelven accesibles”, explica Sosto.

El ambiente facilita la entrega a los placeres del dios Baco: luces bajas, velitas, mesas pequeñas de un elegante mármol blanco, buena música de fondo, todo llama a quedarse durante horas.

Para estar a tono con las exigencias pandémicas, tienen un deck sobre la calle con varias mesas, pero también bastante espacio adentro.

Vini es el nuevo capítulo en la saga de esta amistad, y todo indica que esta vez solo habrá momentos prósperos.

Diviiino

Arévalo 1478, Palermo. Martes a sábado, de 19 a 0. @diviiino

Diviiino, un lugar preferido por los más jóvenes para tomar vino.
Diviiino, un lugar preferido por los más jóvenes para tomar vino. Xavier Martín – Brando

Las copas que se llenan en Diviiino cargan más que vino: rebosan de onda. Es que se trata del lugar preferido por los más jóvenes para disfrutar de esta noble bebida.

A pocos días de su apertura, conseguir mesa era difícil: “Hoy cuando alguien sale a comer, sobre todo la gente más joven, ya está informada, no va al azar, se enteran por redes sociales, y eso ayudó a que pegara tan rápido”, cuenta Mateo Renzulli, quien abrió este templo vínico junto con dos amigos, los tres sub-35.

Trabajan con vinos de baja intervención –alrededor de 60 etiquetas– y platitos craneados por Micaela Najmanovich y Nicolás Arcucci, cocineros y dueños de Anafe, el restaurante que acaba de recibir la distinción “One to Watch” en los Latin America’s 50 Best Restaurants.

Recomendados: panchito; prensadito de brie y queso azul en pan de papa.

Aunque el ambiente es descontracturado, como todo buen bar de vinos que se precie, las botellas llegan a la temperatura de servicio correcta y se sirven en copas de cristal.

La comida sale rápido, el plato más famoso es el panchito, salchi de viena elaborada por José Juarroz (especializado en charcutería), kétchup de kimchi, mostaza, mayo de porotos fermentados y lluvia de papas fritas, todo en un esponjoso pan de papa.

Trabajan con vinos de baja intervención y platitos craneados por los  dueños de Anafe, el restaurante que acaba de recibir la distinción “One to Watch” en los Latin America’s 50 Best Restaurants.
Trabajan con vinos de baja intervención y platitos craneados por los dueños de Anafe, el restaurante que acaba de recibir la distinción “One to Watch” en los Latin America’s 50 Best Restaurants.Xavier Martín – Brando

Los prensaditos son mayoría en la carta. Como dice su nombre, se trata de sándwiches prensados; como quedan bien finitos, son fáciles de comer con la mano, un dato no menor ya que aquí solo hay cuchillos. El más pedido es el que grita argentinidad: chimichurri y morcilla.

Los vinos también se venden para take away, algo interesante porque estas etiquetas solo se consiguen en lugares especializados. Otro punto para destacar es la buena oferta de espumosos, con más de 10 referencias.

Si bien cuentan con un staff de sommeliers en servicio, la idea es no bajar línea, solo asesoran cuando el comensal lo requiere, y como se trata de vinos de pequeños productores, también están para comunicar la historia de sus hacedores. “Si vienen personas que no tienen ningún tipo de conocimiento sobre el vino, se las atiende igual que a alguien que sí conoce del tema, son todos bienvenidos”, resume Renzulli.

Y, aunque el ritmo es bastante frenético, con camareros que entran y salen, y clientes esperando mesa, en Diviiino el vino manda y el tiempo desacelera: las botellas bajan sin pausa, sí, pero también sin prisa.

Anfibio vinería

Gorriti 4391. Martes a domingo, de 19 a 1. @anfibiovineria

Anfibio combina gastronomía y arte.
Anfibio combina gastronomía y arte. Xavier Martín – Brando

A Anfibio se lo encuentra si se lo busca: apenas un pequeño cartel anticipa lo que hay detrás de la puerta. Después de abrirla, un pasillo que parece iluminado por la luz del sable rojo de Darth Vader recibe a los visitantes hacia un salón con una buena barra. Pero para conocer una de las mayores bondades de Anfibio hay que subir: el mobiliario, la vajilla, los murales pintados a mano y la combinación perfecta de colores dan vida a una de las terrazas vínicas más lindas de Buenos Aires.

Francisco Terren (creador de Nola) quería abrir un bar de vinos y buscaba hacerlo a su manera, por eso se asoció con su mejor amigo y con su hermano, los únicos dispuestos a otorgarle todas las licencias que él necesitara.

Recomendados: pinchos de hongos con crema de coliflor; patacones con pico de gallo y palta.

Una vez que consiguió el local, se pasó un mes “escribiendo la filosofía” –cuenta–, la cual se nutrió de sus otras pasiones: la ciencia ficción y la cultura popular de la generación X. Armó un listado de películas, series y libros, y le pidió a su cuñada, Teresa Martínez Ferrario, diseñadora industrial especializada en locales gastronómicos, que interpretó ese universo. El resultado es impecable.

Francisco, que también es sommelier, sabía que iba a enfocarse en vinos naturales y de baja intervención, pero tenía dudas con respecto a la cocina. “Diseñé varios menús, pero ninguno me convencía y todas las decisiones que tomé acá eran muy emocionales; si no las sentía, las descartaba”.

Anfibio tiene murales realizados por el artista Fiorelo.
Anfibio tiene murales realizados por el artista Fiorelo. Xavier Martín – Brando

Entonces se acordó de Fiorelo, su amigo vegano y el artista que pintó los murales. Y todo hizo sentido, alimentación consciente en un 100%: de la copa de vino a lo que sea que el tenedor lleve a la boca. Fue un desafío porque Terren no era vegano (ahora tampoco, aunque se define como “cada vez menos carnívoro”). “Empecé a estudiar cómo hacer fermentos, quesos de frutos secos, y todo en tiempo récord porque armé la carta en cuatro días, salimos con algo rebásico”, cuenta.

La propuesta se concentra en platos clásicos de la cocina latina. Hay varias opciones para picotear, como las empanadas de hongos y la cachapa (una masa tipo taco a base de choclo, rellena con queso de castañas de cajú, palta y pickles), y también principales, entre ellos wraps y tacos. De 19 a 20.30 tienen happy hour en copas: una verdadera fiesta, muy buenos vinos por alrededor de $300.

Vina San Telmo

Av. Caseros 474. Martes a domingo, de 17.30 a 0. @vinasantelmo_

Vina es apto para ir con amigos, pareja o familia.
Vina es apto para ir con amigos, pareja o familia. Xavier Martín – Brando

Si el sueño popular es largar todo y ponerse un bar en la playa, el de Sofi Maglione era una reversión: abrir un bar de vinos donde fuera, y lo cumplió. A sus 29 años, desde los 17 trabaja en gastronomía, se recibió de sommelier y fue mano derecha de la reconocida Agus de Alba.

La oportunidad llegó cuando su tío le contó que se había desocupado un local sobre la avenida Caseros, en la misma cuadra donde él tiene una pizzería y un restaurante plant based, y le propuso alquilarlo para abrir un bar de vinos.

Recomendados: albóndigas de ternera; buñuelos de kale; boquerones con puré de limón.

Enseguida vino la pandemia; con la gastronomía en crisis, no tenían un peso para invertir. “Cuando empezó a abrir todo, el dueño nos preguntó si al final lo queríamos, así que lo ambientamos como pudimos y llamé a mis bodegas amigas para que me bajaran algunas cajas de vino; les expliqué que no podía pagarlas, pero que cuando funcionara les iba a comprar siempre”, cuenta Maglione. Funcionó tan bien que a las pocas semanas pudo dejar los favores de lado y pagar.

Hoy, tienen una cava con 120 etiquetas que abarca todas las diversidades posibles: geográficas, de estilo, de precios.

Para acompañar, tapas de esas que les gustan a todos: buñuelos de kale, acelga y espinaca; albóndigas de ternera con tuco, pesto y pan de masa madre; tortilla, entre otras. Son bien abundantes.

Para acompañar el vino hay tapas infalibles.
Para acompañar el vino hay tapas infalibles.Xavier Martín – Brando

La picadita infalible también canta presente: hay un plato con selección de quesos y una propuesta del día que trae dos fiambres, aceitunas, pan de masa madre y quesos.

La premisa fue siempre relajar el protocolo del vino y crear un espacio inclusivo. Claro que después de tanto tiempo en el mundo del vino, Maglione ya delineó el perfil del consumidor actual, al menos el de su bar: “La gente le pone cabeza al vino; cuando eligen una etiqueta quieren saber de dónde es, cómo se hace, quién lo hizo. En general, los clientes, cuando piden un vino, lo hacen a conciencia”, explica. El salón es pequeño, pero cómodo, y la vereda del bulevar funciona como un minipolo gastronómico, con varias mesas.

Vina es apto para ir con amigos, pareja o familia. Y la carta también tiene oferta para todos los gustos: “Llegan personas que no quieren saber nada de vinos, solo pretenden tomarse un vino y ya; tenemos propuestas para ellos y también para los que quieren ir a más y sorprenderse”, resume Maglione.

Buenos Aires elegida entre las mejores ciudades para comer. ¿Qué platos se mencionan?

Fuente: Voy de Viaje ~ Eater es una de las revistas especializadas en comida más importantes del momento. En su nueva guía “Dónde comer en 2022″ se mencionan los lugares ideal es para foodies. Entre los destinos que ofrecen “sabores que no se pueden replicar” se encuentra la capital del país.

La guía menciona que cada uno de los sitios “ofrece una narrativa cautivadora, una razón para visitar ahora mismo”. Además de lugares, nombra algunas historias curiosas relacionadas a la comida, como la de un cantante de ópera nacido en Corea que se desempeña como chef en Buenos Aires o la del chef que distribuye platos desde un pequeño camión de bomberos japonés.

Terrazas y madrugadas

A la hora de hablar de Buenos Aires, Eater la menciona como un buen lugar “para comer, beber y socializar hasta altas horas de la madrugada”. También habla de las terrazas “repletas de veinteañeros” y de la “vitalidad renovada” de Chacarita.

Los preferidos

El sitio menciona que la carne roja aún reina en las parrillas tradicionales, (describe a Argentina como un país de carnívoros) pero que cada vez más lugares sirven platos vegetarianos. Invita a probar el vermut, la carne, el vino y los helados.

Pasaje Echeverría: las mejores opciones de comida al paso en el nuevo polo gastronómico de Belgrano

Fuente: Clarín Gourmet by María Paula Bandera ~ De pizza de masa madre y falafel a ramen en una callecita peatonal a metros del Barrio Chino.

Pasó de callejón tenebroso a convertirse en el punto más hipster de la ciudad. Ese fue el recorrido que hizo la calle lindante a la estación Belgrano C hoy más conocida como pasaje Echeverría, un nuevo polo gastronómico que bien vale la pena descubrir. 

Antes de la construcción del viaducto, que elevó las vías del tren y convirtió a esta cuadra angosta en una peatonal, los locales abandonados eran mayoría; y al caer la tarde, ni siquiera había gente, porque los transeúntes preferían transitar por lugares más iluminados.

Pero en 2019, el periodista Clemente Cancela y el ilustrador Sebastián Lahera apostaron por la zona y abrieron Pony Pizza, una ventanita pizzera. La propuesta era disruptiva en la pre pandemia: no había salón, mesas, ni cubiertos. Aun así, promovía que los clientes comieran en los bancos de cemento de la peatonal. La idea funcionó, Pony se convirtió en un lugar de culto.

Eso empujó a otros gastronómicos a seguir sus pasos y hoy esta calle se convirtió en una de las salidas más interesantes de Buenos Aires. Quienes busquen las coordenadas de estos locales deben tener en cuenta que se trata de un callejón sin nombre por eso a modo de referencia todos tienen una misma dirección orientativa: Echeverría 1677, que queda en la cuadra de la esquina.

Los mejores locales de Pasaje Echeverría: el nuevo polo gastronómico de Belgrano

Morro

Café de especialidad en Morro. Foto: Fernando de la Orden.

Café de especialidad en Morro. Foto: Fernando de la Orden.

Si de disfrutar al paso se habla, no puede faltar el café; por eso, la apertura de Morro fue muy celebrada. Su creador es Diego Chamorro, un reconocido DJ que de un día para el otro tuvo que dejar las bateas y la producción de espectáculos a causa del Covid-19.

“Un amigo me comentó que había varios locales disponibles, vine un sábado a ver qué onda, y me encontré con unas 100 personas, al menos a 20 de ellas las conocía, ahí me di cuenta de que podía funcionar”, cuenta.

Morro es el lugar elegido para los que quieran una versión chill de esta frenética cuadra. Abre desde la mañana –cuando todo está cerrado- y su estética y ambientación también predisponen a una vibra relajada.

El team gastronómico es de lujo: café de especialidad, de Fuego Tostadores, y pastelería de Violeta Sigal. Todo es sabroso y artesanal, “acá no hay industria”, dice tajante Chamorro. Hay que estar atentos a su perfil de Instagram, ya que una vez por mes amenizan la jornada con shows acústicos en vivo.

Martes a domingos de 10 a 20 (cerrado por vacaciones hasta el 1 de febrero). IG: @morro.cafe

Bastardo

El street art de Bastardo.

El street art de Bastardo.

Bastardo es hijo menor en todo sentido, por su tamaño, claro, y también porque sus dueños lo abrieron como sucursal del Bastado original, que funciona en Núñez desde hace cinco años.

Durante la pandemia hicimos delivery y cuando todo abrió un poco, aprovechamos los 20 metros de vereda. Como trabajábamos bien se nos ocurrió abrir un puestito, nos dimos cuenta de que teníamos un local gigante que manejábamos como si fuera un puesto y rendía”, cuenta Patricio Rojo, uno de los dueños.

El Street art que anima sus paredes está lejos de toda arbitrariedad, ya que aquí la propuesta gastronómica gira en torno a la comida callejera: hamburguesas, pinchos, falafel. Para beber, cerveza Patagonia y a veces la artesanal Hormiga Negra.

Los platos tienen una vuelta de tuerca que los saca de lo clásico. Un buen ejemplo es el pollo frito con yogurt, cebolla, perejil y menta, o el sándwich de carne braseada con cebolla caramelizada, puré de ajos, hongos y reducción de tinto, ambos hits del lugar.

Martes a sábados 18 a 23. IG: @bastardo.ar

Chintonería

La Chintonería, la hermana porteña de la Gintonería de Rosario. Foto: Juano Tesone

La Chintonería, la hermana porteña de la Gintonería de Rosario. Foto: Juano Tesone

Chintonería es la hermana porteña de la Gintonería, el bar creado por Tato Giovanonni en Rosario que después llegó a Córdoba. Para su desembarco en la gran ciudad cambiaron las tres primeras letras del nombre por chin, en referencia al Barrio Chino, donde se encuentra esta sede. Detrás de la barra, se encuentra el gran Pablo Piñata, un referente de la coctelería local.

Chintonería ofrece la posibilidad de consumo puertas adentro, ya que cuenta con una barra semicircular con capacidad para ocho personas. Pero la mayoría de los clientes bebe afuera, entonces suplantan la cristalería por vasos de polipapel. Según cuenta Piñata, eso “no le quita encanto a la experiencia porque los garnish fueron pensados teniendo en cuenta este material”.

El local se conecta a Sando mediante una barra; por el momento, la carta de comidas es de su vecino, pero en breve tendrán menú propio: habrá quesos, productos de charcuterie, tapas, etc. A la hora de beber, el hit del verano tiene aires ochentosos, se llama Bananarama y lleva gin clarificado con yogurt de banana, coco, lima y tónica.

Martes a domingos de 18 al cierre. IG: @chintoneria

Copetín

La especialidad de Copetín es el sándwich de tortilla.

La especialidad de Copetín es el sándwich de tortilla.

Tian Ruffo se dedica a la gastronomía desde hace casi 25 años, pero la pandemia acabó con su último local, una cervecería en Núñez. Sin embargo, bajó la persiana con la idea de levantarla en otro lugar y bajo un concepto más amigable con el contexto pandémico, así dio con el último local disponible de la cuadra.

“En una cervecería necesitas mucho volumen para que sea rentable o ser productor y yo revendía y no estaba dispuesto a bajar la calidad. Di con este lugar y la propuesta salió fácil porque no hay espacio para cocinar, así que fui por los sándwiches”, cuenta Ruffo.

Las bebidas son un fuerte de la casa, salen tiradas y hay opciones con y sin alcohol, desde sidra hasta kombucha. Copetín ofrece reposeras para sus clientes, un bonus track los fines de semana cuando en los bancos no cabe ni un alfiler, y quienes vayan con la suya se llevan premio: 2 X 1 en tragos.

La especialidad de la casa es el sándwich de tortilla, sale entre dos rodajas de pan ciabatta, queso raclette, morrones asados y rúcula. Trabajan con pequeños productores.

Miércoles a domingos de 12 a 00. IG: @copetin_barriochino

Vina

La ventanita de Vina para disfrutar por copa y botella para take away.

La ventanita de Vina para disfrutar por copa y botella para take away.

Vina es la ventanita enófila de la cuadra. Aquí el estrellato se comparte entre vinos y empanadas. Siempre hay fraperas con opciones rotativas para disfrutar por copa y también botellas para take away o consumo en el lugar.

En este espacio reducido se esconde una de las cavas más interesantes de la Ciudad, ya que trabajan con vinos de baja intervención y la selección está muy bien curada, con los clásicos del rubro y también novedades muy difíciles de hallar en otro lado. Es que Gustavo Sancricca y Luci Guerrero –dueños junto a Sebastián Lahera- hacen una búsqueda de productores digna de “Telenoche investiga”.

Esa búsqueda se repite a la hora de ir tras la materia prima que forma parte de sus empanadas, como las verduras, los hongos, los quesos, etc. La masa es vegana, aunque la aclaración se torna innecesaria porque el paladar no lo advierte, es sabrosa, con buena untuosidad y sale del horno con el punto de cocción justo.

Los vinos se sirven en vaso de vidrio, “como es un despacho en la calle nos pareció mejor que la copa. Una particularidad es que trae más cantidad, el vaso tiene 180 ml y la copa 150 ml.”, cuenta Sancricca.

Miércoles a sábados de 19 a 23. Sábados y domingos de 12 a 16 y de 19 a 23. IG: @vina.buchette

Sando de América

En Sando se especializan en sándwiches japoneses.

En Sando se especializan en sándwiches japoneses.

Sando es una fiesta para los sentidos, el local, de un fucsia vibrante y en composé con su vecino Chintonería, tiene las huellas de Eme Carranza, famosa por diseñar locales gastronómicos inolvidables. La vista también se deleita con los sando, como se conoce a los sándwiches japoneses, pura estética al servicio del paladar.

La cocina está a cargo de Pablo Chinen, quien hace una reversión latina de estos clásicos asiáticos. Uno de los más pedidos es el de huevo con salsa huancaína, polvo de oliva y maíz.

Hay opciones para carnívoros, como el de milanesa de cerdo rebozada en panko, y también uno para el postre; en este caso usan pan brioche, lo rellenan con helado de banana y dulce de leche y lo sellan.

Miércoles y jueves de 19 a 23.30. Viernes de 19 a 0. Sábados de 12 a 16 y de 19 a 1. Domingos de 12 a 16 y de 19 a 23:30. IG: @ sandodeamerica

Pony Pizza

Pony Pizza, el pionero de este polo gastronómico.

Pony Pizza, el pionero de este polo gastronómico.

Visionarios, así se puede tildar a Sebastián Lahera y Clemente Cancela, quienes fueron los responsables de “inventar” este spot gastronómico. Hasta ese entonces este callejón convertido en peatonal no lograba despojarse de su vieja impronta, pero llegó Pony y se convirtió en un lugar de culto.

“Encontrar el lugar se complicaba, la gente no sabía bien dónde era y esa incógnita resultó favorable”, cuenta Lahera.

Por supuesto, solo un buen producto podía sostener esta apuesta, así que se propusieron hacer la mejor pizza posible. Masa madre, fina en el centro, con un borde alto y bien aireado. A esos 30 cm de diámetro los cubren con los mejores toppings: salsa de tomates biodinámicos, productos agroecológicos, de pequeños productores, etc.

Su lema es “una bomba en tu boca, pero no en tu estómago” y lo cumplen a rajatabla. El hitazo se llama Fungi, tiene salsa de tomate, mozzarella y hongos gírgolas de estación.

Para los veganos ofrecen la Megan, hecha con queso vegetal, y también se pueden pedir algunas otras, como la verde (mozzarella gratinada, microgreens de rabanitos orgánicos) y yogurt natural ácido en versión plant based.

Martes a viernes de 12 a 23. IG: @pony_pizza

Orei

El ramen de Orei.

El ramen de Orei.

Hoy en Buenos Aires se puede disfrutar de un gran ramen gracias a la obsesión de Roy Asato. Este cocinero, nikkei desde la cuna, trabajó en un sinfín de restaurantes (de Argentina y del exterior) y se volvió muy famoso gracias cuando abrió Sushi & Asian Food, para muchos el mejor sushi porteño.

Pero el ramen le seguía cascoteando la cabeza: “Siempre me dediqué al sushi, pero era fanático del ramen. Viajaba a una ciudad, buscaba los buenos lugares de ramen e iba, no importaba si la temperatura era de 45 grados. Es que este producto genera fanatismo”, asegura.

Cuando llegó la pandemia estuvo a punto de irse a vivir al exterior, pero su primo le insistió con que fuera tras el sueño del ramen en el país, y lo convenció. El confinamiento convirtió a Roy en un ramen nerd, hizo infinidad de recetas hasta dar con el caldo preciso, ya que un buen ramen depende en un 90% de esta base líquida.

Cuando quedó satisfecho empezó a mandarles tuppers a colegas y recibió muy buenas críticas. Arrancaron a puertas cerradas en marzo, la gente comía solo adentro, y en abril sacaron los despachos afuera. Recibían cientos de mensajes de personas que pedían probarlo, seleccionaban a 30 por día y sacaban solo esa cantidad, hasta que abrieron por completo y el furor se hizo visible.

Miércoles a sábados de 12 a 16 y de 19 a 22.30. Domingos, de 12 a 16 horas. IG: @orei.jp

Mar del Plata: los 5 nuevos bares de café de especialidad de moda este verano

Fuente: Cronista ~ Mar del Plata ya tiene un circuito de nuevas cafeterías de especialidad. Sirven café de alta calidad, con servicio de baristas. Se puede disfrutar de un brunch, un cold brew antes de la playa o una merienda en un día nublado.

El café de especialidad es una tendencia que se impone en todas las grandes ciudades y también llegó a Mar del Plata. Si bien La Feliz siempre se destacó por sus cafeterías tradicionales como La Fonte D’Oro, la renovada Confitería Boston o el extinto Doria II en la zona del Puerto, hoy hay muchos emprendimientos de moda y jóvenes que están dando que hablar entre los aficionados al café.

Propuestas novedosas, con granos de la más alta calidad y un cuidado excepcional del producto, que se convirtieron en el plan perfecto para los desayunos tardíos de las vacaciones, los brunch del fin de semana y los días de lluvia en los que el cuerpo solo pide dos cosas: un café y algo dulce para acompañar.  

1. No coffee no prana

La Plaza Peralta Ramos separa la Avenida Colón de la primera cafetería de especialidad marplatense: No coffee no prana, pioneros en instalar esta tendencia en la ciudad. Su nombre dice mucho sobre su filosofía, ya que surge de una frase atribuida a Sri K Pattabhi Jois, maestro del Ashtanga Yoga, quien según cuentan ofrecía café a sus alumnos luego de la práctica de yoga.

Esta frase concentra aquello que se vibra con solo cruzar la puerta: un lugar en el que el tiempo se detiene para disfrutar de los aromas y sabores de un buen café. Completan la propuesta su pastelería vegana, los cócteles con café frío y los iced tea a base de blends de té en hebras.

  • No coffee no prana está ubicado en 14 de julio 2479.
  • Abre de lunes a viernes de 9 a 19 y los sábados de 9 a 13 y de 16 a 20.

2. ATC – Acá Tomamos Café

Un paraíso para nostálgicos de la estética de los años 80 y 90. Desde su nombre (un guiño al antiguo canal Argentina Televisora Color) hasta los combos (Bugs Bunny y Playmobil, entre otros), ATC propone un viaje en el tiempo.

Además de sus cafés de especialidad calientes y fríos con distintas opciones de pastelería, ofrecen ensaladas, sándwiches y hamburguesas para almorzar. Sin dudas, la estrella del lugar son los desayunos, meriendas y brunch para compartir, ya que permiten probar «un poquito de todo».

  • ATC se encuentra en Rawson 2025.
  • Abre de lunes a jueves de 7.30 a 20, los viernes hasta las 21 y los sábados y domingos a partir de las 8 hasta las 21.

3. Kiva Café

Una ventana, una barra y un par de mesitas en la vereda bastaron para que Kiva se convirtiera en una de las cafeterías preferidas para los marplatenses amantes del café para llevar, los panes caseros y un menú digno de varias stories en Instagram. Simple y sin sofisticaciones: cafés espressos y filtrados, matchas y bebidas frías.

Además de ofrecer vasos reutilizables de acuerdo a su filosofía sustentable y eco-friendly, para quienes van en bicicleta hay un 10% off extra. Bicis y café, un planazo de verano.

  • Kiva está en Avellaneda 1387.
  • Abre todos los días de 16 a 20.

4. Kersen Coffee Roasters

La combinación en negro y dorado es una marca registrada de Kersen en sus dos locales: el original de la calle Garay, en las inmediaciones del Paseo Aldrey, y el de la zona de Playa Grande. 

En sus cafeterías se puede optar por café espresso o bien con diferentes métodos de filtrados (prensa francesa, Chemex, sifón, V60), por lo tanto, este es un lugar para volver varias veces y probar distintos estilos hasta encontrar el favorito. Para acompañar los cafés, cold brew y frappuccinos hay pastelería de todo tipo, aunque también ofrecen opciones para almorzar.

  • Kersen tiene sus cafeterías en Garay 1755 y en Alem esq. Peña. 
  • El local céntrico abre de lunes a sábados de 8.30 a 20, mientras que el de Playa Grande de domingos a miércoles de 7.30 a 21 y de jueves a sábados hasta la 1 am.

5. Luys

¿Una cafetería de especialidad dentro de un surf shop? ¡Solo en Mar del Plata! El café para llevar de Luys se convirtió en una parada técnica infalible en una caminata por Playa Grande. 

Ofrecen café de origen (Brasil, Costa Rica, El Salvador, Colombia y Perú), cold brew y unas cookies simplemente deliciosas. Sin dudas, este es uno de los imperdibles de la temporada de verano 2022.

  • Luys está en Formosa 297.
  • El coffee to go está disponible de martes a domingo de 8.30 a 12 y de 16 a 20.

Gastronomía de primer nivel: los cinco restaurantes de alta cocina que son furor en Pinamar y Cariló

Fuente: La Nación ~ Con reconocidos chefs a su cargo, propuestas diferentes y locaciones deslumbrantes, convocan a cientos de turistas todos los días y son una visita obligada para los paladares más exigentes.

Quienes viven o veranean desde hace décadas en Pinamar destacan la expansión de la oferta gastronómica en los últimos tiempos. Temporada tras temporada, nuevos y variados negocios abren en las principales avenidas y también en sus calles aledañas, para dar respuesta a la alta demanda turística y al incremento demográfico.

Para los paladares más exigentes, este verano son numerosos los restaurantes que sobresalen por sus tragos y cocina de autor, por sus locaciones deslumbrantes y por contar con la presencia de prestigiosos chefs reconocidos a nivel internacional, como es el caso de Fernando Lo Coco en Casa Oxalis, de Pedro Demuru en Demuru Restaurant y de Dante Liporace en Molusca.

A continuación, LA NACION ofrece una guía por los locales de alta cocina que este verano son furor en Pinamar y Cariló y hace un repaso de sus propuestas gastronómicas.

Demuru Restaurant

Un emblemático restaurante que reabrió sus puertas en diciembre en la localidad de Cariló, con un espacio remodelado y un menú diseñado para acompañar las distintas experiencias y momentos del día. Ubicado en Castaño 274, su alma mater es el histórico chef Pedro Demuru, que en esta reedición incluyó una barra de cocktails y un rincón bakery dentro del local.

Demuru Restaurant, en Cariló
Demuru Restaurant, en CarilóHernan Zenteno – LA NACION

Bajo la premisa de “siempre evolucionar y de estar en constante movimiento”, el restaurante sumó esta temporada un espacio reservado en el primer piso con capacidad para 8 personas. Allí se ofrece un menú de pasos exclusivo que puede ser consensuado para ajustar la experiencia al gusto de los clientes. Propone un viaje de sabores que combina carnes exóticas, cocciones variadas y productos tradicionales de nuestro país.

La carta gastronómica de Demuru mantiene los clásicos, pero también apuesta a la innovación. La propuesta para la hora del almuerzo es más minimalista: cuenta con platos frescos y productos de alta calidad como salmón ahumado y gravlax, pesca del día, langostinos, pastrami casero y otras delicias. Para la cena, la gastronomía adquiere otro relieve y combina clásicos como el pastel de ciervo, el ojo de bife y la pesca a cargo de un pescador artesanal con algunas novedades como el pulpo a la parrilla, conejo y la inclusión de trufas.

Una entrada clásica: queso camembert sobre chutney de ananá
Una entrada clásica: queso camembert sobre chutney de ananá

Molusca

Se trata de la apuesta del reconocido chef Dante Liporace, quien desembarcó en Pinamar con este exclusivo restaurante a dos meses de su inauguración en Buenos Aires. Funciona dentro del hotel Playas, ubicado en Avenida Arquitecto Jorge Bunge 250, y cuenta con una oferta gastronómica pensada para deslumbrar a los comensales.

Pasadas las 20, los primeros comensales ya empiezan a llegar a Molusca
Pasadas las 20, los primeros comensales ya empiezan a llegar a MoluscaHernan Zenteno – LA NACION

“Lo que quisimos hacer como concepto es un parador mucho más cuidado y reversionado de lo que es un parador de playa, pero sin salir de esa modalidad. No buscábamos un restaurante vanguardista, como hacemos en el Mercado de Liniers o en Molusca Buenos Aires: queríamos que fuera un parador de playa con comida de lujo pero sin estar frente al mar”, le dice Liporace a LA NACION.

Entre las entradas icónicas y más demandadas del local se encuentran el ceviche de langostino con leche de tigre de pomelo y la sopa de tomate y manzana con tartar de salmón. En cuanto a los platos principales, la estrella es el risotto con langostinos, hongos y puré de cáscara de limón y en segundo lugar la chernia con cremoso de papas y el ojo de bife con papa al pomodoro. Finalmente, como postre el más vendido es el cheescake al estilo neoyorkino.

Ceviche de langostinos realizado por Dante Liporace
Ceviche de langostinos realizado por Dante LiporaceTomás Cuesta

Casa Oxalis

Casa Oxalis, cuyo nombre hace referencia a un trébol comestible, es el café que el chef internacional Fernando Lo Coco abrió este verano en Pinamar, de donde es oriundo. “Es un proyecto familiar que nació con mi hermano Marcelo y es mi vuelta al país en tiempos de pandemia”, le cuenta a LA NACION.

Además de deleitar a quienes lo visitan con productos típicos de la gastronomía francesa, es la elaboración artesanal de cada uno de ellos lo que caracteriza a este emprendimiento. “Tratamos de concebir alimentos de una forma casi ancestral y lo hacemos de manera diaria y variada, según lo que los fermentos y los productos nos proponen”, explica el chef y completa: “Trabajamos duro en el amasado y en la producción para lograr una alternativa diferente, para los locales y para que los turistas puedan ver que hay gente aquí que hace cosas de cara al mundo y que puede trabajar a buen nivel”.

Fotos para una guia gastronomica. Oxalis, Pinamar.
Fotos para una guia gastronomica. Oxalis, Pinamar.Hernan Zenteno – LA NACION

En línea con el espíritu del negocio, los clientes pueden acercarse al mostrador para elegir ellos mismos qué medialuna, sándwich o pastel disfrutarán. Detrás de las vidrieras se aprecia el trabajo de los panaderos y del mismísimo Lo Coco, quienes producen con sus propias manos lo que se consumirá en el día.

El lugar, que también cuenta con una distinguida carta de infusiones, se instaló dentro de una antigua casona ubicada en la intersección de calle Burriquetas y esquina Las Acacias. La estructura fue remodelada para lograr un estilo que resulta acogedor para quienes se acercan a disfrutar de una propuesta gastronómica de primer nivel.

Fotos para una guia gastronomica. Oxalis, Pinamar.
Fotos para una guia gastronomica. Oxalis, Pinamar.Hernan Zenteno – LA NACION

Parador Casa Mar

Un clásico de Pinamar que por segunda temporada combina su propuesta gastronómica con el toque distintivo de la cocina de Germán Sitz, dueño de reconocido restaurantes como Niño Gordo, La Carnicería, Paquito, Juan Pedro Caballero y El Dorado. Se encuentra ubicado en Avenida del Mar 3335, en la intersección con la calle De Los Picaflores.

La entrada de Casa Mar, en Pinamar
La entrada de Casa Mar, en PinamarHernan Zenteno – LA NACION

“La propuesta fue tomar platos de todos los restaurantes de Germán para diseñar una carta orientada hacia la temporada de verano. Ofrecemos comida de parador, como rabas o mejillones, pero con una vuelta de tuerca aportada desde su estilo. Uno de los platos que más salen es el sándwich de milanesa con mayonesa de palta, pepino y cebolla morada, entre otros ingredientes”, explican a este medio desde Casa Mar.

Griller

Griller ocupa un lugar en esta lista por su estilo imponente y singular gastronomía, comparable con la de locales Kansas o Tucson. Es una parrilla estilo norteamericano ubicada en Castaño 234, en pleno centro comercial de Cariló.

Griller, una parrilla estilo estadounidense en Cariló
Griller, una parrilla estilo estadounidense en CarilóHernan Zenteno – LA NACION

Entre las especialidades que ofrece Griller se destacan el bife de chorizo Montana y el bife de lomo, platos locales como la trucha patagónica y también ofrece vegetales grillados para el público vegano.

El lugar cuenta con un espacio exterior rodeado de vegetación tropical conocido como El Garden. Por dentro, la ambientación es la clásica de este tipo de restaurante, con gran presencia de madera, mesas estilo “box” y sillones con asientos de cuero negro que le dan al lugar su toque distintivo.

Las 9 aperturas de restaurantes, bares y pastelerías en Buenos Aires para descubrir en verano

Fuente: Cronista ~ Para empezar este veranito visitando locales que, con la magia de lo nuevo, ya la están rompiendo y convirtiéndose en lugares claves para el disfrute/Desde lo nuevo de Trocca en una ubicación sensacional junto al río hasta la esperada pastelería de la Chica Pájaro o una propuesta dedicada a la carne que sorprende en Olivos/Además: ¿cuál es el bar, junto a un museo, que promete ser un nuevo must?.

En medio de lo que parecía una crisis mundial para el sector, el 2020 nos enseñó que cada momento oscuro es una oportunidad para aquellos que tienen ganas de crear, crecer y compartir. El 2021 no fue la excepción, y abrieron cientos de espacios para beber café y cócteles, comer rico y probar cosas nuevas. Por eso, con MALEVA recorrimos algunas de las aperturas más importantes de los últimos meses del año para empezar este veranito visitando locales que, con la magia de lo nuevo, ya la están rompiendo y convirtiéndose en lugares claves para el disfrute.

«El 2021 no fue la excepción, y abrieron cientos de espacios para beber café y cócteles, comer rico y probar cosas nuevas. Por eso, con MALEVA recorrimos algunas de las aperturas más importantes de los últimos meses del año para empezar este veranito visitando locales que, con la magia de lo nuevo, ya la están rompiendo y convirtiéndose en lugares claves para el disfrute…»

Desde comida española, espacios que mezclan arte con coctelería y cafeterías deliciosas, nueve propuestas para disfrutar enero en la ciudad descubriendo cosas nuevas.

1) Paquito: una propuesta de tapas para románticos / Thames 1999 – Palermo Viejo.

Todos lloraremos (y quizás ya lloramos) más de diez veces por amor, pero como una esperanza que no tarda en llegar nació Paquito, de la mano de la dupla estrella de la calle Thames: Pedro Peña y Germán Sitz (de Niño Gordo, Chori, etc). Mientras propone un viaje a España, con sus tapas y tinto de verano, el logo y la musicalización coquetean con el romanticismo.

El local tiene una cava subterránea con etiquetas traídas desde España, cortan los embutidos a pedido de los visitantes y sirven raciones pequeñas para que puedan probar de todo (imperdibles las gambas al ajillo y los callos). Ahora hacen shows de flamenco en la calle (durante la visita de Maleva sonó desde Sabina hasta Tangana) y, sobre esta nueva esquina, Pedro cuenta: «El primer restaurante en el que laburamos con Germán era de comida española y siempre quisimos hacer un proyecto así. Armamos esto en recuerdo de cómo nos conocimos y por mi amor. Yo soy un tipo romántico y el amor vehemente que siento por la mujer que fue el amor de mi vida, es este lugar».

2) Garibaldi: sabores del Mediterráneo con toques orientales y latinos (y una vista sensacional al Río de la Plata) / Avenida Rafael Obligado 4899 – Costanera Norte.

Este restaurante junto al río (donde antes era Morena) nació gracias a un sueño de Roberto Tosto, su dueño. «Nosotros lo definimos como una fusión entre lo patagónico y regional, con matices europeos. Tratando de que la coctelería y los platos tengan un toque distinto, pensando no solo en los ingredientes sino también en los recipientes donde servirlos», agrega Tosto.

Para vivir «la experiencia Garibaldi» recomiendan probar la Milanesa Napoli que está hecha con un bife de chorizo empanado relleno de pastrami, y se sirve acompañada de morrones asados, cebollas ahumadas y crema de papas.

3) Knowhere Gallery: donde conviven las pasiones: comics, cócteles, gastronomía y arte / El Salvador 5721 – Palermo Viejo.

Detrás de una barra imponente, los bartenders preparan cócteles inspirados en cómics que sorprenden por la delicadeza. No hay verde kryptonita, ni rojo Iron Man, y las copas en las que se sirven son un must para cualquier fanático del buen beber. La carta, con la consultoría de López Dávalos, está inspirada en situaciones muy particulares en las que algunos superhéroes comparten momentos con el alcohol. Es imponderable probar el lightning (con vodka, aperol, rooibos, jugo de lima y jarabe de maracuyá), que está basado en un cómic de Spiderman de 1980 (gran cierre post ver «No way home»).

Es casi único en América Latina que haya una galería de arte y cultura pop dentro de un local gastronómico con una propuesta tan completa. Sus dueños coleccionan piezas hace más de 20 años, pero acá van otras razones para vivir la experiencia. Primero: todo lo que ves a tu alrededor se puede comprar, podés terminar de comer y llevarte… un Yoda. Segundo: como las muestras se van vendiendo, nunca volvés al mismo local. Tercero: hay detalles en referencia a diferentes películas en todo el espacio pero nada es invasivo (si sos fanático de Alien, tenés que ir al baño sí o sí). Cuarto: No podés dejar pasar la hamburguesa, que está hecha con tres tipos de carne (roast beef, tapa de asado y ojo de bife) y tiene cheddar, gruyere, panceta casera y papas fritas en triple cocción.

4) Tribu: un viaje con vista al río en Martínez / Juan Díaz de Solis 2794 – Estación Anchorena del Tren de la Costa.

Inspirados en varios de los lugares más top del mundo y con un concepto descontracturado, este restaurante de río propone una experiencia única mezclando platos tradicionales con un toque gourmet. La carta acompaña a los comensales desde la mañana, con desayunos caseros, hasta la noche. Las tapas son su caballito de batalla: rabas, langostinos, bastones de pescado y tablas de mar. Un dato no menor es que tienen un horno de barro donde cocinan imperdibles bondiolas braseadas y vacío.

5) Diviiino: un bar de vinos donde las copas maridan con lo mejor del fast food / Arévalo 1478 – Palermo Viejo.

«Queremos acercar a las personas a beber vino sin tener una verdad absoluta. Que puedan comer unas papas fritas, algo de fast food de buena calidad sin la parte protocolar», explica Mauricio Florez, uno de los dueños de Diviiino, mientras sirve un naranjo y recomienda probar el panchito que tiene salchicha de viena, mayonesa de porotos fermentados, ketchup de kimchi, mostaza amarilla y lluvia de papas.

Todo comenzó como un sueño de tener un bar de espumantes, para que no queden solo relegados al festejo de año nuevo o navidad, pero de a poco la idea fue madurando y concluyó en un bar de vinos (igual, ofrecen un montón de opciones de espumantes por copa para que encuentres uno, te enamores y empieces a disfrutarlo más allá del brindis). La carta de platitos está pensada por los chicos de Anafe y los postres a cargo de Finde Heladería, así que realmente nada puede salir mal. Salud.

6) Oli BA: la apertura dulce más esperada de Palermo / Costa Rica 6020 – Palermo Viejo.

La chica pájaro es protagonista de, quizás, la apertura más esperada de Palermo, y su primer espacio: Oli BA. Hay que ir, sentarse en alguna parte del local, y probar las medialunas (sello distintivo de la casa) pero además, en la carta de verano, es clave la ricotta con tomates antiguos sobre pan de campo.

«Oli es un lugar de convivencia entre panadería, pastelería, café de especialidad y bistró. Podés pedir desde un omelette de queso hasta medialunas, vermut, vino de bodegas amigas y los viernes hacemos jalá para Shabat», narra Olivia Saal. Cada parte del local está pensada como el lugar en el que su dueña quisiera pasar 12 h por día como cocinera (por eso la mitad del espacio es de producción y está a la vista). «De todos los lugares en los que trabajé tomé qué me gustaba y qué hubiera querido cambiar. Este es el proyecto de toda mi vida y es un collage de cosas que me gustan: cafés, galerías, restaurantes, casas, un poco de todo. De hecho, lo pensé como un lugar que pudiera estar dentro de un museo», admite Olivia sobre su apertura de noviembre.

7) Bellas Artes Bar: un spot emblemático de la Ciudad, ahora parte de la ruta foodie / Alcorta 2250 – Recoleta.

Picasso, Dalí y Pettoruti ya no solo serán nombres de artistas que cambiaron el mundo, sino también son tres cócteles especiales que ideó Martín Suaya para el nuevo bar de Bellas Artes. «Es un lugar emblemático, que representa algo muy especial porque mi familia siempre estuvo relacionada con el arte. Así que lo fuimos siguiendo desde que cerró el local anterior y a partir de ahí nos pusimos a ver cuándo arrancaba la licitación… que ganamos», explica Diego Díaz Varela, dueño de esta propuesta que marida lo mejor del arte con la gastronomía.

A las joyitas de La Fernetería (Serrano 1349) como la degustación de fernet y las pastas caseras, se le suman los agnolottis Bellas Artes que están relleno por un lado de ricota y por el otro de remolacha.

8) Asadero: los fuegos se encienden Olivos / Corrientes 400 – Olivos.

Asadero comienza como un proyecto de huerta urbana agro ecológica, que busca lograr la trazabilidad absoluta de lo que se sirve en cada plato. A partir de ahí, nace un restaurante que pone el acento en los productos de estación, que trabaja con diferentes carnes preparadas en diversas cocciones para resaltar las cualidades de cada uno, y una carta original que se aleja de las tradiciones. Hay una parrilla, un horno de barro y un ahumadero en el que se trabajan carnes y verduras por igual. Recomiendan empezar con una ensaimada con sobrasada, queso fundido y miel. Pero, es imperdible la entraña o T-bone a la parrilla con ensalada de verdes de la huerta. La carta fue pensada por la excelente Julieta Caruso (Casa Cavia), con Sabrina Altamirano en el área dulce.

9) Mostrador Santa Teresita: el clásico de Fernando Trocca en Uruguay, ahora en el Puerto de Olivos / Juan Bautista Alberdi 25 – Puerto de Olivos.

Con una locación soñada que propone mirar al río nació Mostrador Olivos, un hermano del clásico uruguayo. Con Fernando Trocca a la cabeza, el local propone una mecánica de – valga la redundancia – mostradores: donde están expuestos los vegetales, ensaladas, proteínas y postres, y cada comensal elige cómo crear su propio plato con los ingredientes que van cambiando acorde a la temporada. A diferencia del espacio de Uruguay, acá las cenas sí son con un menú tradicional y son acompañadas de la coctelería de Inés de los Santos.

El espacio es enorme y de puro vidrio, así que la lluvia o el frío no son impedimentos para mirar el agua. Además, están abiertos de lunes a lunes, hay opciones para celíacos y veganos y las áreas abiertas son pet friendly. Un spot clave para el verano.

Visitá el Mercado Belgrano, uno de los espacios gastronómicos más destacados de la Ciudad

Fuente: Buenos Aires ~ Se trata de un lugar donde los vecinos de la capital y de otros municipios pueden comprar productos regionales de primera calidad, y además disfrutar de una experiencia gastronómica visitando los comercios. Actualmente, la Ciudad cuenta con 3 mercados gastronómicos.

El Ministro de Gobierno, Jorge Macri, junto al Subsecretario de Políticas Gastronómicas, Héctor Gatto y el Director General de Desarrollo Gastronómico, Julio Tahier, recorrieron esta mañana el mercado y dialogaron con comerciantes sobre cómo superaron la pandemia.

En este sentido, Jorge Macri expresó: “Nuestra prioridad es estar cerca de los gastronómicos y acompañarlos, como lo venimos haciendo desde que comenzó la pandemia, porque sabemos que la pasaron mal y la siguen peleando todos los días para salir adelante”.

Los mercados de la Ciudad tienen como objetivo brindar un espacio de comercialización a aquellos productores regionales provenientes no solo de otros lugares de la Provincia de Buenos Aires, sino también a nivel federal.

Actualmente, la Ciudad cuenta con 3 mercados gastronómicos ubicados en Belgrano, San Nicolás y Palermo. En el caso del de Belgrano, cuenta con 40 locales y puestos de productos frescos, además lo visitan más de 12 mil vecinos por día.

Asimismo, cada 15 días arma un Stand Federal, donde se presenta un distrito o Provincia de nuestro país para difundir su cultura y productos autóctonos brindando degustaciones a los vecinos.

Con el fin de promover la gastronomía, la Ciudad cuenta también con patios gastronómicos ubicados en distintas zonas:

  • Patio de los Lecheros, en Caballito
  • Patio Parque Patricios
  • Patio Costanera Norte, en Núñez
  • Patio Rodrigo Bueno, en Puerto Madero

Para conocer más sobre los mercados de la Ciudad, ingresa a:

Los 38 restaurantes “esenciales” de Buenos Aires de 2022 según una reconocida guía norteamericana

Fuente: Clarín Gourmet ~ “Eater”, especializada en viajes y gastronomía, recomendó la ciudad como destino culinario y publicó un listado de spots imperdibles.

Aún pese al impacto que tuvo la pandemia en el sector, la gastronomía de la ciudad de Buenos Aires sigue siendo uno de sus principales atractivos. Al menos, así lo demuestra uno de los últimos artículos de la publicación especializada norteamericana Eater, que en su guía «Dónde comer en 2022» incluyó la capital argentina como uno de los 13 destinos recomendados para viajar y probar sus platos.

Al explayarse sobre Buenos Aires, Eater presenta un listado de 38 restaurantes que considera «esenciales» y advierte de antemano a los extranjeros no caer en el cliché de ir únicamente a conocer cafés y parrillas tradicionales ni quedarse en probar bife, pasta y buenos vinos, sino que hay que animarse a ir por más. 

«En los últimos años, una nueva generación de gastrónomos ha mirado más allá de la parrilla y ha despertado un interés en platos centrados en vegetales, pastelerías emergentes, bares de vermut y vinos, sabores mundanos y comidas reconfortantes reinventadas del pasado de Argentina», escribe la periodista Allie Lazar.Narda Comedor, en Núñez, uno de los restaurantes recomendados por Eater. Foto: AFP.

Narda Comedor, en Núñez, uno de los restaurantes recomendados por Eater. Foto: AFP.

Los 38 restaurantes «esenciales» de Buenos Aires según Eater 

En la selección de la guía no hay solo restaurantes sino también bares, cafés y hasta heladerías, de barrios céntricos y periféricos, tradicionales y polos emergentes.

Listado ordenado por ubicación geográfica.

1. Alo’s. «Vale la pena el viaje hasta el barrio de San Isidro para degustar los platos que emergen de la cocina abierta de Alejandro Féraud. Este bistró moderno, que abre para el desayuno, el almuerzo y la cena, se convirtió rápidamente en un éxito por su forma única de transformar los sabores argentinos familiares», describe Eater. Los platos de Alo's.

Los platos de Alo’s.

Blanco Encalada 2120, Boulogne. Bistró moderno.

2. Narda Comedor. ​Eater hace hincapié en la popular figura de Narda Lepes y en su  cocina que pone las verduras «en el escenario principal». Sobre los platos menciona que muchos fueron inspirados en los viajes de Lepes por Asia, Medio Oriente y América Latina.Bibimbap de Narda Comedor. Foto: @nardacomedor

Bibimbap de Narda Comedor. Foto: @nardacomedor

Mariscal Antonio José de Sucre 664, Núñez.

3. Corte Comedor. «Aunque el chef uruguayo (y discípulo de Francis Mallmann) Santiago Garat cambia constantemente el menú, se puede esperar que sirva solomillo, rib-eye, lomo de cerdo y chorizos caseros de la mejor calidad», afirma el comentario de Eater. También recomienda visitar Corte Carniceria, «una de las mejores de la ciudad». 

Av. Olazábal 1395, Belgrano.

4. La Kitchen. «Los fosforitos dulces y salados suelen encontrarse en fiestas de cumpleaños y reuniones familiares, pero siempre es un buen momento para disfrutar de una masa de hojaldre glaseada dulce rellena de jamón y queso. Muchos clientes van por chipas, bocadillos de pastrami sobre pletzalej y croissants repletos de mermelada de frambuesa», enumera Eater. La Kitchen, pastelería en Saavedra.

La Kitchen, pastelería en Saavedra.

Nuñez 3400, Saavedra

5. Heladería Gruta. «Si bien Argentina puede ser famosa por su carne, el héroe anónimo de la escena gastronómica es el helado», afirma Eater y recomienda tres sabores de este lugar: dulce de leche, sambayón y chocolate.

Mariscal Antonio José de Sucre 2356, Belgrano

6. Anafe. «Los chefs reinterpretan las cocinas de Europa del Este, Italia y Medio Oriente en platos pequeños que enfatizan la textura, la frescura y el sabor. Los vegetarianos tampoco se quedarán con hambre, ya que más de la mitad del menú es sin carne», aporta Eater. El restaurante Anafe, premiado y recomendado en guías internacionales. Foto: Emmanuel Fernández

El restaurante Anafe, premiado y recomendado en guías internacionales. Foto: Emmanuel Fernández

Virrey Avilés 3216, Colegiales

7. Atelier Fuerza Dos. «Es una de las panaderías de más rápido crecimiento en el país. Con un equipo de jóvenes panaderos, tiene la misión de poner de relieve la querida cultura panadera de Argentina, honrando los favoritos tradicionales como la tarta de ricotta, la pastafrola, las palmeritas, los alfajores, los coquitos y el chipa», explica Eater. 

Delgado 1461, Colegiales.

8. Mishiguene. «El exclusivo restaurante judío del chef Tomás Kalika recrea platos asquenazíes, sefardíes, israelíes y del Medio Oriente utilizando ingredientes frescos y técnicas modernas de una manera que intriga y evoca nostalgia. El pastrami con hueso te dejará absolutamente boquiabierto», dice Eater. Los hummus de Mishiguene.

Los hummus de Mishiguene.

Lafinur 3368, Palermo. 

9. Casa Cavia. «Parece sacada directamente de una sesión de fotos de Vogue. La hermosa casa antigua comparte espacio con un centro cultural, editorial, bar, floristería, cafetería y restaurante», describe Eater y asegura que la carta tiende a inspirarse en ingredientes de temporada, mientras que el bar «sirve algunos de los mejores cócteles del barrio».

Cavia 2985, Recoleta. 

10. Catalino. Sobre este restaurante que comenzó a puertas cerradas dice que hace «comida sincera cuidadosamente elaborada con ingredientes agroecológicos». Recomienda relajarse en el hermoso oasis del patio y probar el choripán (bocadillo de chorizo) con chimichurri y salsa criolla, costillas de jabalí y flan con dulce de leche casero de postre.

Maure 3126, Colegiales.La Mezzetta, entre los mejores de la Ciudad.

La Mezzetta, entre los mejores de la Ciudad.

11. La Mezzetta. Eater menciona la seriedad con los argentinos se toman la cultura de la pizza y remarca que muchos dicen que la fugazetta de La Mezzetta «logra el equilibrio perfecto entre calidad y consistencia». 

Av. Álvarez Thomas 1321, Villa Ortuzar. 

12. Strange Brewing. «En los últimos años, la ciudad ha visto un auge de la cerveza artesanal de proporciones épicas. Puede haber docenas de cervecerías en cada barrio, pero pocas son tan acogedoras como esta bulliciosa microcervecería y taberna», afirma Eater. 

Delgado 658, Colegiales. 

13. La Carnicería. «Después de siglos de la misma tradicional parrillada argentina, un restaurante se ha atrevido a modernizar la sagrada parrilla», afirma Eater. Y recomienda entrar a un nuevo «mundo carnívoro de chorizos ahumados, mollejas caramelizadas, tiraditos de ternera y bistecs más grandes que su cabeza». 

Thames 2317, Palermo

14. Tres Monos. «Solo hay 10 asientos en el bar Tres Monos, el pequeño lugar de cócteles sin pretensiones de la calle Thames en el moderno Palermo Soho. Sebastián Atienza solía atender el bar en la popular Florería Atlántico antes de abrir su propio lugar para enfocarse en cócteles reflexivos con una personalidad argentina distintiva», asegura Eater. 

Guatemala 4899, Palermo. 

15. El Preferido de Palermo. En su reseña Eater celebra la reapertura de este bodegón por parte de Pablo Rivero, dueño de la premiada parrilla Don Julio: «No solo renovó todo el espacio, sino que llamó a los chefs Guido Tassi y Martín Lukesch para que se encargaran de la cocina. Pruebe comidas reconfortantes porteñas mejoradas como la milanesa con papas fritas y embutidos caseros». 

Jorge Luis Borges 2108, Palermo

16. La Fuerza. «En una esquina ventosa en la frontera de Chacarita y Villa Crespo, La Fuerza mantiene viva la historia del aperitivo de Argentina con una versión contemporánea de los bares de vermut del pasado», afirma Eater. 

Av. Dorrego 1409, Chacarita

17. Na Num. «El lugar está a cargo de Marina Lis Ra, hija de inmigrantes coreanos, quien mezcla sus raíces con su herencia argentina con platos como la tortilla (tortilla de nabo y papa), la humita (tamale con kimchi), las costillas gochujang y el favorito de la casa, arroz frito con kimchi», enumera Eater. 

Roseti 177, Chacarita. 

18. Don Julio. Según Eater, «es el lugar para experimentar de qué se trata la parrilla». Enumera cortes como el solomillo y el lomo y las mollejas crujientes y recomienda: «Vaya a almorzar tranquilamente o llegue temprano (o tarde) a cenar para evitar largas esperas por una mesa. No olvide firmar su botella de vino para que pueda agregarse a la escultura de vino montada en la pared». Las carnes de Don Julio.

Las carnes de Don Julio.

Guatemala 4699, Palermo

19. Donnet. Eater hace referencia al crecimiento del vegetarianismo y el veganismo en Argentina: «Encontrarán mucho amor en Chacarita, donde la chef y propietaria Manuela Donnet transformó este restaurante estilo bodegón en un refugio vegano y agroecológico». Recomienda los portobellos salteados con crema de anacardos y los champiñones ostra a la plancha con limón, entre otros platos. Los platos con hongos de Donnet.

Los platos con hongos de Donnet.

Av. Jorge Newbery 4081, Chacarita

20. Panadería de Anchoíta. Sobre este emprendimiento del piloto, actor, médico y director de cine Enrique Piñeyro dice que es un «restaurante de estilo industrial» que cerró temporalmente durante la pandemia (y volverá a abrir en febrero de 2022). De la panadería que actualmente está en funcionamiento recomienda los croissants, panes y churros de ensueño con chocolate caliente.

Aguirre 1562, Chacarita

21. Nuestro Secreto. «Alguna vez fue insólito tener una mujer detrás de la parrilla, pero eso no le importa mucho a la chef y maestra parrillera Patricia Ramos, quien atiende el fuego y los enormes trozos de carne en Nuestro Secreto. El asador de lujo del Four Seasons está escondido en un invernadero con vista a la piscina del hotel. El hotel también alberga el galardonado restaurante Elena y el Pony Line Bar». Restaurante Nuestro Secreto, en el hotel Four Seasons. Foto: Gustavo Castaing.

Restaurante Nuestro Secreto, en el hotel Four Seasons. Foto: Gustavo Castaing.

Posadas 1086, Recoleta

22. Roux. «Este bistró cerca del cementerio de la Recoleta se ha convertido en el lugar de referencia del barrio para aquellos que buscan comer y beber bien. Ideal para una cena relajada, Roux sirve platos de pescados y mariscos mediterráneos frescos que son un contrapunto al estilo de vida tradicional con mucha carne». 

Peña 2300, Recoleta

23. Gran Dabbang. «Ofrece las especias y el estilo que tanto necesita el paladar tradicional de carne y empanadas de la ciudad. El restaurante utiliza productos locales frescos para desdibujar las fronteras entre las cocinas latinoamericana y asiática, y el chef y propietario Mariano Ramón -que pasó un tiempo en el Reino Unido y la India- es un maestro en combinar sabores y texturas», dice Eater.La cocina de Gran Dabbang.

La cocina de Gran Dabbang.

Av. Raúl Scalabrini Ortiz 1543, Palermo

24. Aramburu. «El restaurante homónimo del chef y propietario Gonzalo Aramburu sirve uno de los últimos menús de degustación que quedan en la ciudad. Solicite una mesa con vista a la cocina y observe cómo los chefs preparan un menú de 18 platos con ingredientes locales de temporada, espumas, nubes de nitrógeno líquido y maridajes de vinos cuidadosamente seleccionados». 

Pasaje del Correo, Vicente López 1661, Recoleta

25. Panadería Medio Oriente. «Los viernes y sábados, también conocidos como días de shawarma, una cola  sale a la calle en esta panadería armenia, que ha estado sirviendo a clientes fieles desde 1972. Entre las especialidades de Oriente Medio y Armenia, elija la ensalada Belén (ensalada de berenjena y pimiento rojo asado), lahmacun y manté». 

José A. Cabrera 4702, Palermo

26. La Cocina. «Las empanadas son omnipresentes en Buenos Aires. Las hay de todas las formas y tamaños, horneadas o fritas, rellenas de todo tipo de sabores», dice Eater pero destaca las de este lugar. Especialmente las de pollo y las Pikachu, «cargadas de queso, cebolla y hojuelas de pimiento rojo ligeramente picante». 

Av. Pueyrredón 1508, Recoleta

27. Julia Restaurante. «Algunos de los destacados incluyen calamares cubiertos con palta, tartar de sandía, rib-eye con puré de ajo blanco y negro y flan de alcaucil. Julio Baéz (cocinero y dueño) no contaba con el respaldo de grandes inversores y abrió el restaurante sin pretensiones para centrarse en las cosas importantes: la estacionalidad, el sabor, la técnica y los ingredientes». 

Loyola 807, Villa Crespo

28. La Alacena. «La jefa de cocina y propietaria, Julieta Oriolo, canaliza sus raíces italianas para crear platos caseros sencillos y sabrosos. Asegúrese de probar pastas frescas hechas a mano como cavatelli, tortellaci y la lasaña boloñesa de tía Carmelia. La mayoría de las pastas, salsas, pan recién horneado y pasteles de La Alacena están disponibles para llevar en la panadería de al lado». 

Gascón 1401, Palermo

29. Parrilla Peña. «Uno de los pocos bodegones tradicionales que quedan, Parrilla Peña transporta a los comensales al pasado con comida y servicio sin pretensiones. Cada comida comienza con una empanada frita de cortesía», dice Eater y enumera platos como la provoleta, el bife de chorizo ​​y las papas fritas a la provenzal.

Rodríguez Peña 682, Recoleta

30. Los Galgos. «Muchas cafeterías locales de especialidad se parecen más a Brooklyn que a Buenos Aires, pero Los Galgos revive la cultura nostálgica de los cafés de la ciudad para la era moderna», afirma Eater. Los buñuelos de acelga de Los Galgos. Foto @losgalgosbar.

Los buñuelos de acelga de Los Galgos. Foto @losgalgosbar.

Av. Callao 501, San Nicolás

31. Don Ignacio. Eater lo describe como el reino de la milanesa. «Las porciones son enormes y los precios son baratos. Esta es la comida reconfortante argentina en su máxima expresión». 

Av. Rivadavia 3439, Almagro. 

32. Chila. «Es uno de los únicos lugares de Puerto Madero que vale la pena visitar. El chef Pedro Bargero lleva a los comensales a través del país con ingredientes cuidadosamente seleccionados en un menú de degustación de temporada de platos argentinos modernizados y emblemáticos. Los platos son tan bonitos como deliciosos, especialmente los postres de la chef pastelera Ana Irie». 

Av. Alicia Moreau de Justo 1160, Puerto Madero.

33. Café San Juan. «Este favorito de San Telmo desde hace mucho tiempo, está dirigido por el famoso chef y propietario Leandro «Lele» Cristóbal y su mano derecha, Mercedes Solís. Es conocido por sus platos porteños con influencia española e italiana, como pastas, milanesas y porchettas», dice Eater. 

Chile 474, San Telmo

34. Nilson.  «Todos los meses la sommelier Samantha Nilson cambia la lista de vinos cuidadosamente seleccionados para presentar un puñado de las mejores botellas de Argentina, que están disponibles por copa. (…) El menú de comida incluye sándwiches y quesos locales», dice Eater. 

Carlos Calvo 463, San Telmo

35. Urondo. «El chef y propietario Javier Urondo se aventura regularmente al Mercado Central y al Mercado de Liniers para obtener los ingredientes y especias más frescos y darle su toque único en este clásico bodegón», describe Eater. La gastronomía de Urondo. Foto: Fernando de la Orden

La gastronomía de Urondo. Foto: Fernando de la Orden

Beauchef 1204, Caballito

36. El Ferroviario. Eater lo describe como un «gigantesco palacio de la carne» ubicado en una estación de tren abandonada. «Cuenta con todas las cualidades de una gran parrilla: las porciones son grandes, los precios son económicos y los grupos son bienvenidos. (…) Para evitar largos tiempos de espera, las reservas son imprescindibles», afirma. El ferroviario Eater. Foto: Instagram.

El ferroviario Eater. Foto: Instagram.

Av. Reservistas Argentinos 219, Liniers

37. Una canción coreana. «Durante años, la cantante de ópera Chung An Ra, propietaria de este lugar ha recibido a las comunidades argentina y coreana», dice Eater y enumera platos como el kimchi jjigae, japchae con carne y bo ssam. El restaurante Una canción coreana, entre los recomendados de Eater. Foto: Instagram.

El restaurante Una canción coreana, entre los recomendados de Eater. Foto: Instagram.

Av. Carabobo 1549, Flores

38. Yiyo El Zeneize. ​Eater destaca la historia de este viejo almacén fundado por un inmigrante genovés y frecuentado por cantantes de tango, poetas, artistas y gauchos. Actualmente es una cantina donde sirven «una versión actualizada de las bebidas y platos tradicionales argentinos». 

Av. Eva Perón 4402, Parque Avellaneda

Messi ya tiene una hamburguesa propia con una cadena de restaurantes: cuándo se podrá probar en Argentina

Fuente: iProfesional ~ Se puede probar en dos locales de Hard Rock Cafe en el sur de Florida -Miami y Hollywood- como parte de un programa piloto antes de su lanzamiento mundial

La cadena Hard Rock Cafe incluirá a partir del 1 de marzo en la carta de sus restaurantes repartidos por el mundo, incluyendo en la Argentina, la hamburguesa «Messi», que cuenta con 10 ingredientes y la «bendición» del futbolista argentino del Paris Saint-Germain.

La hamburguesa – que lleva el nombre de Leo Messi– es tan potente como el exjugador del FC Barcelona, según la descripción que hace Hard Rock Cafe en un comunicado para anunciarla.

En un pan brioche tostado la «Messi» lleva no una. sino dos porciones de carne, además de queso provolone, chorizo en rodajas, cebolla roja caramelizada, lechuga romana y rodajas de tomate, todo ello aderezado con una salsa picante y ahumada. Messi, en un foto publicada en julio de 2021 en su Instagram, durante unas vacaciones con su familia en Miami

Quienes deseen una «Messi» reforzada pueden añadir huevo frito y papas fritas, pagando un suplemento, consigna la agencia Efe.

Desde mediados de enero ya se puede probar la hamburguesa «Messi» en dos restaurantes de Hard Rock Cafe en el sur de Florida -Miami y Hollywood- como parte de un programa piloto antes de su lanzamiento mundial.

Esta versión del plato estrella de Hard Rock Cafe, la Steak Burger, es la última innovación en la campaña «Live Gretaness» de Hard Rock International y se lanza en asociación con Lionel Messi, dice un comunicado de la cadena que se inició a partir de un restaurante abierto en Londres en 1971 y tiene locales en Nueva York, Sydney, París, Buenos Aires y Ciudad de México, entre otra ciudades.

«Es un honor llevar nuestra asociación con el futbolista mundialmente reconocido Leo Messi la campaña ‘Live Greatness’ al nivel siguiente», dijo Jon Lucas, directivo de Hard Rock International.

Pinamar y Cariló: quiénes son los dueños de los bares y restaurantes más elegidos

Fuente: BAE ~ Prefieren el perfil bajo, pero son cuatro empresarios que en plena pandemia desembarcaron en la costa y adquirieron los lugares favoritos. Este año redoblaron la apuesta. Dan trabajo a 250 personas en forma directa, aunque el número se eleva en temporada. 

En plena pandemia, cuando muchos dueños de locales gastronómicos bajaban las persianas de sus bares y restaurantes, cuatro empresarios de La Plata hicieron una fuerte apuesta en la Costa. Compraron los tradicionales locales de Tante Pinamar y Cariló, el restaurante La Gamba y este año redoblaron la apuesta. Con perfil bajo, se convirtieron en el grupo empresario gastronómico más fuerte de Pinamar y Cariló.

La Gamba, el restaurante al que todos quieren ir
La Gamba, el restaurante al que todos quieren ir

En el 2020, un histórico de Pinamar como José Pablo de León decidió retirarse y vender su Grupo Premium. Hace varias décadas que sus locales Tante Pinamar y Cariló eran un símbolo de la zona. Lo mismo La Gamba un restaurante ubicado en la costa de Pinamar, uno de los más buscados del verano. Para poder conseguir mesa, las reservas se hacen con varios días de anticipación. El cubierto ronda los $4000 por persona. En el combo, el Grupo Premium vendió también su centro de producción.

Los empresarios que apostaron en plena pandemia son Marcelo Leuzzi, dueño de 14 locales gastronómicos en La Plata, Sebastián Garbini, Ramiro Bidart y Maximiliano Suárez Folch. No lo dudaron e invirtieron, sabían que la cuarentena no iba a ser eterna.  

Qué hacer en Pinamar cuando llueve

Maximiliano Suárez, uno de los socios del Grupo Premium contó a BAE Negocios: “Este año inauguramos Masse de boulangerie y patisserie francesa, un concepto que uno de los socios ya tiene en La Plata. Abrimos Tante Dach, el roof top de Tante Pinamar y el restaurante Zur que está en Divisadero, con un concepto de gastronomía costeña con fusión peruana. Además invertimos 150 millones de pesos para ampliar la capacidad de nuestro centro de producción, todos los platos se hacen ahí y la cocción externa se hace en cada lugar”.

El nuevo restaurante Zur de comida costeña con fusión peruana en el parador Divisadero
Zur el nuevo restaurante del parador Divisadero

A los locales propios, el Grupo Premium suma la gestión gastronómica del hotel Howard Johnson de Cariló; la administración gastronómica de los bares Temple de Pinamar y Cariló y el Parador Valeria.

Siguen la tradición del Grupo Premium y mantienen todos sus locales abiertos durante todo el año. “En el invierno se incorporan nuevos productos, se afinan los procedimientos, porque en temporada triplicamos el personal. Damos empleos a 250 personas directas, este año fue complicado por la ola de covid que hizo que la semana pasada tuviéramos el 25% del personal afectado. Encima la oferta de gente para trabajar es muy limitada, así que tuvimos que ampliar turnos”, contó Suárez.

Afrontan el desafío de hacerse cargo de lugares que son íconos en la zona. “Cuando se abrió la cuarentena llegaba gente y antes de ir a su casa o departamento, venía con sus valijas a Tante y se sacaba fotos y videos para mandar a sus amigos. Todos se abrazaban emocionados. Tante es parte de Pinamar, varias generaciones se identifican con ese lugar, es un orgullo y una responsabilidad contar con mascas así”, recordó uno de los socios.

Tante, un clásico en   <a href='/tags/Pinamar'>Pinamar</a> y Cariló
Tante, un clásico en Pinamar y Cariló