Boston: en el local de Varese abriría un nuevo comercio gastronómico y los trabajadores podrían ser reincorporados

Fuente: 0223 ~ Tras frenarse el desalojo de la exsucursal, la abogada de los empleados que fueron despedidos en marzo dijo que están «en tratativas» con quienes alquilarían el espacio de Urquiza y la costa.

Después de que se suspendiera el desalojo de la sucursal de la Confitería Boston de Playa Varese donde los trabajadores que fueron despedidos en marzo resistían en una toma, Selena Marinelli, la abogada de los 14 empleados de la sede de Urquiza y la costa contó que hay altas probabilidades de que el local comercial sea alquilado por nuevos empresarios gastronómicos.

De ser así, los trabajadores podrían ser reincorporados por los nuevos dueños y de esa forma no perderían sus fuentes laborales. Es por ello que todas las partes se encuentran en «plena negociación».

Incluso, la letrada explicó: «No les estamos pidiendo que los tomen con la antigüedad que les corresponde».  Más allá de que la mayoría tiene más de 10 años de trabajar en la firma.

En ese sentido Marielli indicó en diálogo con 0223 que se está «en tratativas» con quienes comenzarían a alquilar el espacio para que los trabajadores no queden sin trabajo. «Estamos tratando de ponernos de acuerdo», aclaró.

En cuanto a las indemnizaciones, la abogada indicó que «serán cobradas a quien corresponda» en relación a los propietarios de la Boston.

La guardiana de la receta secreta con la que su padre hacía el pan dulce en la Confitería del Molino

Fuente: Clarín ~ Liliana es la hija de Gino Cerruti, un italiano que trabajó allí hasta 1974. Su receta era codiciada por otros pasteleros. Y Perón era fánatico de otra de sus delicias: las masitas de coco que le mandaba a la Rosada.

Los que lo conocieron cuentan que todos querían copiarle la receta del pan dulce, pero a nadie le salía tan bien como a él. Que le hacía las masitas de coco a Perón y se las mandaba a la Rosada. Que todos los días se tomaba el 64 en La Boca para llegar al subsuelo de la Confitería del Molino y amasar lo que comerían la crema y nata del país.

Pero con el cierre de ese lugar emblemático, la historia de este panadero, Luis «Gino» Cerruti, y la de otros tantos que trabajaron allí, quedaron sepultadas y recién ahora se desentierran. Como ocurre con los rastros del pasado de una Confitería del Molino en restauración.

Liliana Cerruti es la hija de Luis, el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino. Conserva la receta que su padre trajo escrita a mano desde Italia. Foto: Diego Waldmann.

Liliana Cerruti es la hija de Luis, el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino. Conserva la receta que su padre trajo escrita a mano desde Italia. Foto: Diego Waldmann.

La historia de Cerruti arranca en Italia dos años antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, y sigue en la Argentina dos años antes de la Segunda. Gino había aprendido el oficio en las confiterías que su familia tenía en Varazze, en el norte italiano, pero a los 25 quiso huir de la guerra y tomó un barco a Buenos Aires. Su tiempo combatiendo en Etiopía en 1935 ya había sido suficiente. Empacó su antigua libreta de recetas escrita a pluma y algunos utensilios y se vino a un país que al principio le dio menos comodidades y prestigio que el que había obtenido en su tierra.

Hasta que comenzó a trabajar en el Molino: pronto se convirtió en un experto en eso de mezclar levadura, harina, manteca y piñones, y amasar. Eso no era poca cosa en la confitería de Callao y Rivadavia: uno de sus fundadores, Cayetano Brenna, era un especialista en pan dulce.

Gino Cerruti (derecha), el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino, trabajando en el subsuelo del tradicional local de Callao y Rivadavia..

Gino Cerruti (derecha), el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino, trabajando en el subsuelo del tradicional local de Callao y Rivadavia..

«Cuando cerró el Molino, en los ochenta, Gino vino a donde yo trabajaba para explicarme cómo hacer un buen pan dulce. Todos querían copiarle la receta, pero a nadie le salía tan bien como a él», cuenta el catalán Antonio Sanchis Cañadel (91), pastelero de la Confitería del Molino durante 40 años.

La guardiana de esa codiciada fórmula es la hija de Gino, Liliana Cerruti (66), que conserva la libreta escrita a tinta con dos recetas en italiano: la del pan dulce -con pasas de uva y piñones-, y la del panettone de Milán, sin esos frutos y sí con 20 huevos y más levadura y manteca. También hay otra, para más comensales y perfumada con agua de azahar, en un anotador que comenzó a escribir a máquina después de llegar al país.

Liliana Cerruti es la hija de Luis, el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino. Foto: Diego Waldmann.

Liliana Cerruti es la hija de Luis, el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino. Foto: Diego Waldmann.

Esta receta se cotiza incluso hoy: el proyecto de restauración de la tradicional confitería implica también recuperar sus antiguos sabores, esos que delinearon la identidad del lugar. «Tenés que fabricar el mismo pan dulce que se elaboraba acá», dijo a modo de ejemplo uno de los miembros del equipo técnico que restaura la Confitería del Molino, en la última visita de Clarín al edificio. Para eso, historiadores y comunicadores están entrevistando a los viejos empleados gastronómicos del local, cuyos saberes serán usados para elaborar la pastelería en el primer subsuelo para la reapertura.

En el Molino, la producción del pan dulce era cosa seria: una artesanía pero hecha a escala casi industrial, propia de la abundancia de la confitería en esa época. «La temporada fuerte era diciembre, pero se vendía todo el año. Para hacerlo, se compraban grandes tachos repletos de piñones, y se usaban máquinas y hornos gigantes. Era una cosa impresionante», recuerda Antonio. «Durante las fiestas, mi papá tenía turnos más largos: salía de casa a las cinco de la mañana y llegaba a las seis de la tarde», agrega Liliana.

La receta del pan dulce escrita a máquina. Gino Cerruti fue el pastelero que lo hizo en la Confitería del Molino durante décadas. Foto: Diego Waldmann

La receta del pan dulce escrita a máquina. Gino Cerruti fue el pastelero que lo hizo en la Confitería del Molino durante décadas. Foto: Diego Waldmann

Tan experto en pan dulce era Gino, que se jubiló en 1974 y murió en 1982, que hasta se animó a innovar: con su cuñado, que era químico, logró desarrollar una fórmula para hacerlo con masa madre y que durara un año. «Quisieron vendérsela al Molino pero no lo aceptaron, porque la confitería ya estaba en decadencia», cuenta Liliana. O, quizás, porque se habían adelantado un poco: faltaban décadas para que la masa madre ganara popularidad.

Pero Gino no sólo sabía de pastelería navideña: también elaboraba tortas, postres helados y, asegura su hija, hasta las masitas de coco para Perón, a quien se las mandaba a Casa Rosada, porque al ex presidente «le encantaban».

Gino Cerruti (derecha), el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino, trabajando en el subsuelo del tradicional local de Callao y Rivadavia. Foto: Archivo General de la Nación

Gino Cerruti (derecha), el maestro pastelero que hacía el pan dulce en la Confitería del Molino, trabajando en el subsuelo del tradicional local de Callao y Rivadavia. Foto: Archivo General de la Nación

Mientras amasaba el pan dulce, Gino también tenía tiempo para hacer chistes. Incluso por televisión. Durante las fiestas, Pipo Mancera visitaba la confitería para su programa Sábados Circulares, y siempre le hacía notas a Cerruti. «Hasta que una de esas veces, en broma, mi papá le dijo: ‘Pipo, siempre venís y me filmás, pero nunca me das nada’ -recuerda Liliana-. Desde ese momento, comenzaron a enfocarle sólo las manos. Así era mi viejo».

El Centro de Monitoreo de Morón podrá vigilar también las cámaras de seguridad de bares y boliches del distrito

Fuente: MM ~ El Municipio de Morón instó a los locales nocturnos (bares y boliches” a cumplir con la ley provincial y la ordenanza municipal que los obliga a que las cámaras de video vigilancia con que registran sus ingresos y egresos se enlacen con el Centro de Operaciones y Monitoreo local.

Según se informó, los establecimientos nocturnos ubicados en el distrito deberán cumplir rigurosamente con una ordenanza promulgada desde el poder legislativo. A partir de la articulación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana municipal, los locales y confiterías bailables, discotecas, discos, salas y salones de bailes, tendrán que tener sus cámaras enlazadas con el nuevo Centro de Operaciones y Monitoreo.

Estas cámaras deberán cubrir todo el perímetro exterior del local sin que queden zonas ciegas. Además, los propietarios de los establecimientos tendrán que colocar carteles visibles y legibles que adviertan a los concurrentes de la existencia de estos dispositivos y que están siendo filmados.

Por otro lado, el material será de uso completamente confidencial y deberá tener un respaldo de un año para el eventual uso del material en caso de ser recurrido por la justicia.

“Esta medida se enmarca en un plan integral de seguridad que venimos desarrollando en Morón por decisión del Intendente. El uso de cámaras no es más que otra herramienta para seguir mejorando el trabajo preventivo. Y esta acción se apoya en esa forma de entender las políticas públicas, nos permite avanzar en la prevención, mejorar los tiempos de respuesta y tener una noche más segura y controlada”, afirmó el secretario de Seguridad Ciudadana, Bernardo Magistocchi.

La ordenanza local hace hincapié en su artículo N°4, en que dichas cámaras deberán estar enlazadas al servidor del Centro de Operaciones y Monitoreo. Si esto no es cumplido por parte de las entidades previamente mencionadas, podrán sufrir la clausura del local hasta que se compruebe en forma fehaciente que cumple con los requisitos mencionados y/o podrán ser multados.

Reunión de la Subcomisión de Bares Notables

Fuente: AHRCC ~ Asistieron al encuentro: Pablo Montes, presidente de la Cámara de Cafés y Bares; José Luis Palacio, secretario de la Cámara; Manuel Novo, presidente de la Subcomisión de Bares Notables y empresarios del sector como Jorge Crespo, Susana Sassano, Eduardo Scofu, Felipe Evangelista, Martín Paesch, Pablo Durán y Julieta Vázquez.

En la reunión se trataron temas importantes para el desarrollo de los Cafés y Bares de la ciudad.

-Clausuras preventivas: se buscan posibles soluciones a esta problemática, siendo importante contar con un sistema de notificaciones e inspecciones municipales menos subjetivas en cuanto a la evaluación de los locales. El objetivo es que las inspecciones puedan ser notificadas previamente.

-Otorgamiento de permisos especiales para shows en vivo para Bares Notables: el objetivo es que el procedimiento sea automático, como en el caso de los espectáculos que la Comisión de Bares Notables del GCBA le asigna a los Bares Notables que no requieren permiso especial.

Se puntualizó también en la gestión de reuniones con distintos responsables y organismos públicos del área pertenecientes al GCBA para la resolución de estos y otros temas de importancia.

Códigos QR: por qué ya los usan más de 1 millón de argentinos

Fuente: IProfesional ~ Pensados para acelerar los tiempos de operación en una automotriz, hoy se imponen como una herramienta que agiliza pequeñas operaciones

Casi como una metáfora de la vida, los viejos y estructurados códigos QR están teniendo su revival. Pensados para aplicaciones que, en sus orígenes, no lograron imponerse demasiado, hoy están alcanzando la masividad imaginada en aquellos tiempos a través de los pagos digitales.

Creados en 1994 por Toyota, su objetivo principal era registrar los códigos de repuestos a alta velocidad. Y allá, en su país de origen, Japón, tuvo éxito.

La onda expansiva llegó a todo el mundo pero sin mucho espacio donde aplicarlos. Los casos más exitosos fueron para leer información adicional de las obras expuestas en museos o de variedades de árboles y animales en parques y espacios recreativos. No mucho más.

Este año, en la Argentina se lanzó una serie de iniciativas que están poniendo al QR en un lugar de privilegio. Pasaron 24 años para que madurara su uso y hoy comienzan a ser parte fundamental de los cobros digitales: lo incorporó Red Link con VALEPei e hizo lo propio Mercado Libre para Mercado Pago. Y la combinación de cuadraditos sigue en el centro de varios proyectos de empresas fintech.

Su redescubrimiento para facilitar las compras y pequeñas operaciones monetarias se debe, justamente, al concepto con el que el código QR fue creado: la rapidez para ejecutar transacciones. Además, representa menores riesgos, ya que no es necesario sacar la billetera o tener todo el tiempo encima la tarjeta de crédito, ni tampoco la de débito.

Y, gracias a su agilidad, se transforma en «un medio ideal para lanzar estímulos de compra vía descuentos o promociones», según un informe de Latinia, empresa de software dedicada al mundo fintech.

También se utiliza para desarrollar estrategias de fidelización, pues «permite cerrar la transacción con mensajes que la activan vía programas de puntos», detalló el reporte.

Aunque este resurgimiento se cristalizó a lo largo de este año, las primeras iniciativas concretas se vieron en 2017, cuando Red Link desarrolló la app Mob Profesional, que permite cobrar con códigos QR los servicios profesionales y productos que se adquieren en pequeños comercios.

«La generación del pago se realiza desde la billetera VALEpei. Es decir, un usuario de VALE que, por ejemplo, va al psicólogo y este tiene Mob Profesional, genera el QR. El usuario VALE lo escanea con su celular y abona», explica Jorge Larravide, gerente comercial de Red Link, a iProUP.

Actualmente, la aplicación ya registra más de 100.000 descargas y cuenta con 75.000 usuarios activos.

Dado este puntapié inicial a través de Red Link, llegó el turno en junio pasado de Mercado Libre, que habilitó esta funcionalidad en su billetera virtual. Y comenzó una nueva oleada de uso, más masiva aún.

Si bien también depende que sean los comercios los que habiliten los cobros –sean de cadena, o pequeños, más barriales­­­–, el secreto pasa por la incorporación de esa modalidad. A los usuarios de Mercado Libre les resultó más fácil dar el paso, justamente, porque ya venían usando Mercado Pago. Y el QR facilitó su adopción

«Ya hay más de 1 millón de usuarios que realizan los pagos con la billetera digital. Desde que lo lanzamos, ya se concretaron más de 1,2 millones de transacciones con QR», afirma Ignacio Estiváriz, director de Mobile de Mercado Pago, a iProUP.

De acuerdo con el directivo, el esfuerzo se basa en tener cada vez más comercios que reciban el sistema y acepten el código QR como medio de pago asociado a la aplicación de MercadoLibre/MercadoPago.

Y en esta sumatoria entran tanto las grandes cadenas de retail y de tiendas de café, como hamburgueserías o estaciones de servicios y pequeños comercios. Ya son más de 150.000 los locales que se subieron a esta modalidad en la Argentina, que se convierte así en el primer país de la región en utilizarla, mientras Brasil se encuentra en proceso de implementación.

El ritmo de adopción es aceleradísimo. Mientras en Mercado Pago se limitaron a señalar que las tasas de crecimiento son altísimas desde el lanzamiento, no sólo porque cada vez más usuarios emplean el sistema, sino porque lo utilizan de forma más frecuente.

Por su parte, Red Link, ponen números. «El promedio de transacciones por usuario VALE es de 13 operaciones mensuales. Y la relación entre quienes cuentan con la aplicación es de unos 75.000 en condiciones de pagar y unos 2.000 que pueden cobrar con QR», señala Larravide.

A tal punto se da el revival de estos códigos que ya no se trata sólo de empresas consolidadas –como las anteriormente mencionadas– las que deciden utilizarlo para las transacciones, sino que también son tenidas en cuenta por quienes están al frente de diversos emprendimientos.

«Varias startups están proponiendo los QR como sistema de pago dinámico en las tiendas. Esto supone una gran ventaja tanto para el comprador (pues le facilita una nueva herramienta de cobro basada en un dispositivo universal como lo es el celular) como para el comercio, ya que le suministra una nueva facilidad para abonar, ya que puede generar códigos de manera dinámica de importes en tiempo real», aseguró Oriol Ros, director de Mercadeo de Latinia, socio del programa Startupbootcamp Fintech Latam, dedicado a la aceleración de estos proyectos.

«En resumen, esto significa máxima simplicidad y cero fricción», completa el ejecutivo en diálogo con iProUP.

Tal vez porque nacieron allí, porque los niveles de adopción de tecnología son más altos al tratarse de países productores –o ambas cosas–, los países asiáticos son el referente internacional del uso de pagos mediante códigos QR.

Si Toyota los diseñó, el que los hizo popular en los comercios fue la cadena de supermercados británica Tesco en Corea del Sur. En 2010, los incorporó como medio de cobro para una población que pasaba una gran parte de su día en las estaciones de tren.

Para amenizar la espera, Tesco ofreció comprar a través de un sistema que les permitía escanear los códigos de una pantalla como si estuvieran en el supermercado y luego recibían el pedido en su casa.

En China, los QR son utilizados por 500 millones de habitantes, más de un tercio de su población, tal como mostró iProfesional en este artículo de septiembre de 2017.

¿Será posible imaginar una Argentina donde sean usados por el grueso de la población?

En la medida en que referentes como Mercado Pago y Red Link, de un lado, y las startups financieras, del otro, los impulsen, la idea podría prender rápidamente en la mayor parte de la sociedad. No sólo por la comodidad para pagar productos y servicios, sino también para realizar transferencias de dinero y otras operaciones sencillas.

Y se potenciará aún más si las empresas y tiendas que mueven grandes volúmenes de efectivo las imitan. Porque el dinero de papel también tiene su costo, y si se puede bajar, mejor.

«Para los usuarios, la ventaja es que no tienen que cargar la tarjeta de crédito, que la tecnología es simple y se puede descargar en cualquier tipo de celular, razones por las que sólo es posible pensar que su crecimiento en América Latina va a ser exponencial y estará absolutamente incorporada en el sistema financiero», aseveró Estiváriz.

Hay un segmento más proclive a su adopción y es el de los millennials, comprendidos en la franja entre los 20 y los 35 años, aunque los consultados coincidieron en que será masiva en todos los segmentos etarios.

Masivos para el 2020
La regulación financiera argentina también se inclina en favor de los QR. El 24 de octubre se publicó en el Boletín Oficial el decreto 933/2018, que libera desde 2020 a los comercios que cobren mediante estos códigos de aceptar también tarjetas de débito, pues serán equivalentes.

«Los contribuyentes que acepten pagos a través de la utilización de los mencionados códigos (QR) no estarán obligados a aceptar, de manera adicional, los otros medios de pago dispuestos», establece el artículo 2° del decreto que modifica la Ley N° 27.253, que entrará en vigencia a partir del 1° de enero de 2020, impulsada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

A través de su mesa de innovación, la entidad promueve los nuevos desarrollos con el objetivo de ampliar el sistema financiero argentino, uno de los más pequeños y menos desarrollados de la región.

La legislación actual obliga a los contribuyentes que ofrecen productos y servicios para consumo final a aceptar para sus cobros «transferencias bancarias instrumentadas mediante tarjetas de débito, tarjetas prepagas no bancarias u otros medios de pago que el Poder Ejecutivo nacional considere equivalentes».

Con esta medida, se aliviará el costo de instalación de los dispositivos que procesan las operaciones con tarjetas de débito. Si se trata de ahorrar costos, los comercios no lo dudarán. Los códigos QR están en su revival y, tal como se presentan las cosas hasta ahora, tal vez su regreso sea inmortal.

Vermuterías, el nuevo partido de un ex ejecutivo de Racing y Boca

Fuente: Apertura ~ Estrenó El Ascurra Vermutería en Palermo y prevé abrir más locales con Cinzano. Augura un auge de estos negocios, tras el crecimiento de las cervecerías

Del marketing deportivo a la gastronomía. Pablo Rohde, conocido por haber gestionado el renacer de marcas de clubes como Racing y Boca, redobla su apuesta en el negocio gastronómico.

Sin alejarse del marketing deportivo, ya que es director ejecutivo de Fox Sport, Rohde acaba de estrenar El Ascurra Vermutería, un local propio en Palermo basado en tapas, picadas y, claro, en tragos a base de vermuts (vinos macerados con hierbas). No es nuevo en el rubro. Desde 2010 abrió con socios los restaurantes La esperanza de los Ascurra, que cuenta con cuatro franquicias.“La cerveza generó un mercado que antes no existía: el de cervecerías. Es para un consumo de 18 a 21, a la salida del trabajo. Pero las propuestas actuales son muy repetitivas; sirven cerveza tirada, hamburguesas, papas cheddar, casi todos lo mismo. Mi propuesta es diferente, es una vermutería que apuesta a una variedad de tapas, ricas picadas, tragos con bartenders de Cinzano y vamos a sumar también vermut tirado de barricas”, explicó Rohde. Ofrecerá precios accesibles, con happy hours de tapas por $ 55.

“Vamos a tener un vermut exclusivo de la casa, un top ten de tapas que saldremos a ofrecer para que la gente pida en el momento”, agregó Rohde.

El local abrió hace 15 días, pero en breve será remodelado, con una nueva fachada y barra, para sumar barricas de vermut, en alianza con Cinzano, del grupo Campari. Será el primer paso, ya que luego, en función del desempeño, planea abrir otras vermuterías con Cinzano. Por lo pronto, estudian otra sucursal más en Buenos Aires y otra en Mendoza, Rosario o Córdoba.

“Evaluamos crecer junto a Cinzano, que es un gran apoyo, como socio del proyecto”, destacó Rohde.

Pese a la diferencia entre los negocios, Rohde admite que su pasado en Racing y en Boca le sirven también para este proyecto. “El marketing es transversal. Puede aplicarse al deporte, la moda o la gastronomía. Uno después se especializa, pero todo está muy relacionado. Y mi paso por el deporte me ayuda de un modo natural, más allá de ser públicos distintos, porque es fútbol es masividad y la gastronomía, de nicho. También me generó muchos contactos y amistades, que ayudan. Por ejemplo, a Guillermo Francella lo conocí cuando trabajaba en Racing, él es un hincha reconocido; y ahora es el padrino de El Ascurra”, destacó Rohde.

En Buenos Aires existen cerca de 15 vermuterías, aunque muchas no llevan ese nombre. Cinzano apuesta a que crezcan, con vermuts innovadores, así como lo hicieron las cervecerías tras el auge de las artesanales. “Podríamos asociarnos con Rohde para crecer con más locales de El Ascurra. Creemos que las vermuterías crecerán fuerte, porque la cultura del vermut está muy impregnada en el país, hay mucha tradición. De hecho, la Argentina es el mayor mercado del mundo para Cinzano. El vermut está instalado entre los adultos, el desafío es captar a los más jóvenes”, explicó Gastón Basso Dastugue, responsable de Marketing de Cinzano.

Se venden 100 millones de litros de aperitivos en la Argentina, pero sólo 6,5 millones de vermut (deben ser elaborados en más de un 75% con vino).

Un bar de carnes en donde tirás tu propia birra: Glotón

Fuente: Info Negocios ~ La propuesta de Glotón promete: se trata del único bar en el que tirás tu propia cerveza con una tarjeta recargable (podés tomar $ 20, $ 85 o el monto que elijas) y podés acompañarla de los mejores cortes de carne a la parrilla. El dato: venden latas de Skol, una cerveza muy buena y liviana de Brasil.

[…]

Eme Carranza la rompe diseñando bares

Fuente: Filo.news ~  «A la hora de diseñar todo en mi cabeza parte de un concepto por lo cual no importa cual sea el formato de salida, si es gráfica, si es mobiliario, iluminación, carta o sonido», aseguró Eme Carranza en exclusiva con Filo.news

«Arranqué trabajando como diseñadora gráfica en el rubro gastronómico abocada al desarrollo de identidades», comenzó contando Eme Carranza en diálogo exclusivo con Filo.news.

«Me gusta investigar porque soy mega curiosa, diseñar porque es mi forma de expresarme en el mundo y la obra en sí porque me hace convivir con otros gremios de los cuales aprendo un montón. Es hermosamente tedioso ver como otros interpretan tus ideas y las materializan. El diseño gráfico ya no me satisfacía porque necesitaba ensuciarme un poco más las manos«, dijo dando más detalles de cómo surgió la posibilidad de diseñar bares.

Eme Carranza

El primer bar que diseñó completo fue Boticario, en el cual se recreó una farmacia antigua perteneciente a Salvador Cortez, un personaje ficticio que inventaron para «no perder la cordura en el proceso».

Bar Boticario
Bar Boticario

Cada espacio que realiza tiene un clima y una energía completamente distinta: «Me cuesta muchísimo poder compararlos porque si fuesen películas todos pertenecerían a géneros distintos».

«Todos los elementos que componen a un espacio hacen a la identidad del lugar»

Reconociéndose como cinéfila, contó que su mayor fuente de inspiración es el cine porque recuerda escenas concretas de películas que se le impregnan en su retina: «Yo pienso a través de imágenes, traduzco sensaciones en formas y colores».

Gintonería, bar de tapas

«Me gusta pensar como baña la luz la escena, posibles conversaciones, qué música suena de fondo, etc. Darle la posibilidad a la gente de abstraerse de su mundo por un rato y sumergirse en otro«, detalló.

«No tengo una resolución ni una herramienta concreta y esa libertad me permite romper con resoluciones preestablecidas»

Y aunque si bien varias ideas no pueden ser llevadas a cabo por ser muy jugadas o difíciles de imaginar asegura que si es un «ideón» no lo deja pasar: «Soy muy cabeza dura y cuando algo se me cruza no paro hasta lograrlo».

Bilbo, casa de café

«Todas las decisiones que tomo responden a mi intuición, vivo de lo que me apasiona y trabajo con un equipo de gente al cual admiro profundamente», concluyó Eme dejando en claro cuál es su metodología de trabajo.

¿Por qué tomar un café en un bar porteño no baja de 50 pesos?

Fuente: Clarín ~ Los empresarios describen todos los costos que van en la tacita: desde los granos al impuesto por pasar música pasando por el mozo y las servilletas.


Tomar un cafecito en un bar de Buenos Aires es una costumbre que ha trascendido todas las épocas. Se trata de una experiencia que significa mucho más que el mero hecho de beber una infusión. Es una salida que implica una experiencia de disfrute para el cliente. Sin embargo, amenaza con convertirse en un lujo. ¿Por qué un café en un bar no baja de 50 pesos?, se preguntan los clientes. Y los dueños de los bares argumentan que es difícil reducir el precio de una taza de café al valor de la materia prima, ya que se trata de un servicio en el que la parte más importante del costo está en todo lo que lo rodea más que en del insumo.

Pablo Montes González es el Presidente de la Cámara de Bares de la Ciudad. Para graficar los costos, traza el camino que realiza el producto desde que entra al local hasta ser consumido por el cliente. «Desde que el proveedor entrega el café en grano hasta que llega a la mesa, se sucede una serie de pasos. Una persona lo recibe, lo pesa, controla su calidad, se asegura de que esté en perfectas condiciones y lo lleva a un depósito con la temperatura adecuada. Otro empleado retira el café y lo lleva al cafetero para comenzar la jornada. Enciende la cafetera, espera que se caliente y limpia los filtros; recién entonces muele la cantidad justa de granos para iniciar el despacho habitual a medida que llegan los pedidos. Al mismo tiempo, el mozo de salón trae de la cocina las tazas, los platos y las cucharitas, y se ocupa de completar los azucareros y servilleteros», explica.

Y sigue: «Luego interviene el mozo que recibe y entrega el pedido. Al cliente el café le llega acompañado por alguna confitura o petit four y un vasito de soda. Obviamente, el azúcar o edulcorante y las servilletas descartables son provistas por el local. Si lo desea, el cliente puede chequear sus mails o navegar por Internet a través de una conexión inalámbrica y en un ambiente climatizado, también provistos por el establecimiento. Y entre los empleados hay que sumar al adicionista o cajero y el lavacopas».

Pero hay más costos incluidos en la tacita de café que describen desde la Cámara de Bares. Si suena música o si hay televisores prendidos el local debe pagar los derechos intelectuales de difusión a entidades como Sadaic y AADI – CAPIF, entre otras. Además, si el café se disfruta en la vereda, el local paga un permiso de ocupación en la vía pública denominado Área Gastronómica. Cuando el cliente paga con tarjeta de crédito no sólo se considera la comisión, sino también el impuesto a los débitos y créditos y las retenciones impositivas.

Y finalmente, no es igual el alquiler de un local en la zona norte de la Ciudad que en la zona sur. Al final de la cuenta, se debe considerar la alta carga impositiva, que hace que los márgenes de ganancia desaparezcan.

La confitería El Molino, en restauración de la mano de dos universidades

Fuente: Telam ~ Las universidades de Buenos Aires y de las Artes fueron convocadas para la recuperación del estilo «art nouveau» original del emblemático espacio.

La anhelada restauración de la Contería del Molino, situada en la esquina de Callao y Rivadavia frente al Congreso Nacional, dio un paso signicativo esta semana con la convocatoria a las universidades de Buenos Aires y de las Artes que se encargarán de las obras de puesta a punto y la conservación de su estilo «Art Nouveau» original.

La convocatoria realizada por la Comisión Bicameral Administradora del Edicio del Molino, que profesionales y alumnado «le da un denitivo
impulso a la tan anhelada restauración», destacaron fuentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Alberto Barbieri, rector de la UBA, suscribió un convenio mediante el cual profesionales de distintas facultades, como la de Ingeniería, Arquitectura, Diseño y Urbanismo y Ciencias Económicas, entre otras, se abocarán a la tarea de confección de nuevos planos y obras para restaurar el edicio
que data de 1905.

«La UBA siempre está comprometida con todo lo que hace a la cultura de nuestro país, y es un honor que nuestros docentes y alumnos pongan todos sus saberes y su expertise en este proyecto», indicó Barbieri tras la rma del convenio.